Novena a San José 🙏 Día 1

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Novena a San José 🙏 Día 1

Video

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Novena a San José 🙏 Día 1
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Descripción

Primer Día de la Novena a San José.

  • 00:00 Introducción
  • 00:27 Señal de la Cruz
  • 00:32 Acto de Contrición
  • 01:12 Oración Inicial
  • 02:15 Primer día de la Novena
  • 02:52 Intenciones
  • 05:25 Tres Avemarías
  • 06:23 Oración final
  • 07:28 Bendición

Grupos de WhatsApp para recibir la novena: https://fe.heraldos.ec

Transcripción

Introducción Salve María. Bienvenidos a esta novena que estamos iniciando al glorioso patriarca San José. Pueden descargar la novena aquí en la descripción de este video. También pueden ahí ustedes poner sus intenciones y descargar la consagración que haremos a San José el día de su fiesta, el 19 de marzo. Damos inicio a la novena. Novena a San José. En el nombre del Señal de la Cruz Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Acto de Contrición Acto de contrición. Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, creador, padre y redentor mío, por ser vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido. También me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. animado con vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta para el perdón de mis pecados. Amén. Oración Inicial Oración inicial para todos los días. Oh gloriosísimo padre de Jesús, esposo de María, patriarca y protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia. Protégenos también a nosotros que pertenecemos como fieles católicos a la santa familia de tu hijo, que es la Iglesia y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna. Alcánzanos especialmente estas tres gracias. La de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad. la de un sincero amor y devoción a Jesús y María y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos sacramentos. Amén. Primer día de la Novena Primer día. Oh benigní Jesús, así como consolaste a tu padre San José en las perplejidades e incertidumbres, teniendo la duda de abandonar a tu santísima madre y esposa de él, así te suplicamos humildemente, por intercesión del mismo San José, nos concedas mucha prudencia y flexibilidad en todos los casos dudosos y angustias de nuestra vida, para que siempre aceptemos y hagamos tu santísima voluntad. Intenciones En este primer día estamos contemplando a San José en medio de pruebas que él tuvo en el paso por esta vida. esa prueba por la que él pasó cuando él veía a la santísima Virgen ya con los signos del embarazo y él sin comprender lo que estaba sucediendo. Es muy importante comprender que él nunca dudó su santísima esposa, sino que más bien él vio que había un designio de Dios muy alto que él no comprendía y más bien él pensó que él estaba como que estorbando, que él estaba ahí como, por así decir un entormento. Entonces, San José en esa situación, en esa incertidumbre, en esa perplejidad tremenda, podemos imaginarlo a San José en esa situación, él en cierto momento, él toma la decisión de dejarla a la santísima Virgen y ahí es que él tiene el sueño del ángel que le dice que no se preocupe, que se que él permanezca junto a la santísima Virgen. que es un designio de Dios, que ya ha concebido por obra del Espíritu Santo, etcétera. Entonces, él permanece. Pero esa prueba por la que él pasó fue una prueba durísima. Y nosotros pasamos también en la vida a veces por pruebas similares, pruebas en donde no tenemos ningún apoyo de nadie, en donde solo debemos confiar en la ayuda de Dios. Entonces, esta esta meditación de este primer día justamente nos invita a pedir que en las pruebas de nuestra vida siempre actuemos con prudencia y flexibilidad. Flexibilidad aquí es para que se hagan los designios de Dios, no para que se haga mi voluntad, sino que se haga la voluntad de Dios. y seguir esos designios que a veces son dudosos, son oscuros, que no sabemos por dónde hay que caminar, pero de alguna manera Dios nos indica el camino. Entonces, pidamos a San José en esta novena que nos ayude, ¿no? Siempre a ser fieles como él fue, a en las dudas, en las angustias, en las perplejidades, siempre procurar hacer la voluntad de Dios y mantenernos serenos, tranquilos. Tres Avemarías Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Jesús, José y María, os doy mi corazón y el alma mía. Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía. Jesús, José y María, con vos descanse en paz el alma mía. Oración final Oración final para todos los días. Oh custodio y padre de vírgenes, San José, a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes, María. Por estas dos queridísimas prendas, Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto, a Jesús y a María. Amén. San José, ruega por nosotros para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo. Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste escoger al bienaventurado José por esposo de tu madre santísima, concédenos que le veneremos como protector en la tierra y merezcamos tenerle como protector en el cielo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. Bendición El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca siempre. Amén. Salve María.