Camino a la Abundancia - Masterclass

De FSF
Camino a la Abundancia
Masterclass

Video

▶️ 📹 🖥️ VIDEOSYouTube ⏯️ ☁️ 🎤 🌍


Descripción

  • En esta Masterclass en el Aula de Inti Waka, Nahuan nos explica como cambiar nuestros patrones limitantes para poder vivir una vida en plenitud y abundancia
---- MÁS INFORMACIÓN ----
  • FACEBOOK ➡ / inti_waka
  • INSTAGRAM➡ / nahuan-inti-waka-410492932488778

Resumen

El texto expone que la realidad humana ha sido condicionada por una visión determinista y mecánica del mundo, pero en esencia el universo es caótico, lleno de posibilidades infinitas, donde el observador crea su realidad a través de la conciencia y el pensamiento.

Modelo determinista vs realidad cuántica

Modelo Características Consecuencia
Newtoniano Mecánico, predecible, causal Vida repetitiva y condicionada
Cuántico Caótico, incierto, potencial Creación de nuevas realidades
  • El pensamiento materialista reduce al ser humano a un sistema automático.
  • Se vive repitiendo patrones heredados (familia, cultura, historia).
  • Esto genera una vida determinista sin verdadera evolución.

Creer en un mundo totalmente predecible limita la capacidad de transformación.

El caos como naturaleza del universo

  • El universo funciona bajo la ley del caos.
  • Sistemas complejos no pueden predecirse completamente.
  • Ejemplo: efecto mariposa y sistemas dinámicos.
  • El caos no es desorden negativo, sino:
  • Campo de posibilidades infinitas.
  • Espacio de creación potencial.

El caos no es enemigo, es el campo donde todo puede surgir.

El observador y la creación de la realidad

  • En mecánica cuántica:
  • Las partículas existen como posibilidades (superposición).
  • El acto de observar produce el colapso cuántico.
  • Esto implica:
  • La realidad no está fija.
  • El observador participa en su creación.

Observar es crear realidad desde el campo de posibilidades.

Estructura interna de la conciencia

  • Subconsciente:
  • Programas, memorias y automatismos.
  • Mente inferior:
  • Pensamiento binario, repetitivo y mecánico.
  • Mente superior:
  • Pensamiento sincrónico, creativo e intuitivo.
  • Inconsciente colectivo:
  • Campo de todas las posibilidades.

La calidad del pensamiento determina la realidad experimentada.

Arquetipos y creación de experiencias

  • Cada persona opera desde un arquetipo (rol interno).
  • El arquetipo está formado por:
  • Creencias.
  • Emociones.
  • Memorias.
  • Un arquetipo disfuncional genera:
  • Carencia.
  • Conflictos.
  • Repetición de experiencias negativas.

No es la suerte: es el arquetipo el que crea la experiencia.

Mecanismo de manifestación

  • Pensamiento → activa subconsciente.
  • Subconsciente → conecta con campo cuántico.
  • Campo cuántico → reorganiza posibilidades.
  • Realidad → se manifiesta por sincronicidad.
  • Ejemplo:
  • Pensamientos de culpa → atraen experiencias de castigo.

Abundancia y cambio de arquetipo

  • La abundancia es un estado de conciencia.
  • No se logra sin cambiar el arquetipo interno.
  • Requiere:
  • Pensar diferente.
  • Romper patrones heredados.
  • Salir de la mente mecánica.

Cambiar de vida implica cambiar de arquetipo.

Individuación y transformación

  • Proceso clave: individuación.
  • Consiste en:
  • Salir de la masa (egregor).
  • Pensar por uno mismo.
  • Enfrentar la sombra interna.
  • Etapas:
  • Crisis (noche oscura del alma).
  • Confrontación de programas.
  • Activación del arquetipo del héroe.

La crisis es el portal hacia la transformación real.

Mente cuántica e intuición

  • Pensamiento elevado (gamma):
  • Activa mayor energía psíquica.
  • Permite acceso a inteligencia superior.
  • Se activa un proceso llamado:
  • Generador de aleatoriedad:
Elige la mejor posibilidad disponible.
  • Resultado:
  • Intuición clara.
  • Decisiones alineadas.
  • Sin necesidad de razonamiento lineal.

La intuición surge cuando la mente está en coherencia y silencio.

Síntesis esencial

El ser humano crea su realidad desde su estado de conciencia. Al abandonar el pensamiento determinista, integrar el caos y transformar sus arquetipos mediante la individuación, puede acceder al campo de posibilidades infinitas y vivir desde la abundancia, la coherencia y la intuición.



Transcripción

La existencia no es escasa; lo que hay es abundancia. Sin embargo, nuestra mente no está conectada con la abundancia; está un poco desconectada, y esos son los límites que nos han impuesto. Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos. Lo que sucede es que hemos sido condicionados por una enseñanza materialista newtoniana.

Cuando el célebre astrofísico Isaac Newton diseñó el universo, todos estamos comprometidos con eso, aunque no lo digamos. Aún vivimos en un mundo newtoniano, y ese mundo se establece como él lo veía: como un gigantesco mecanismo de relojería donde todo es predecible, medible y vulnerable. En este plano, todo sucede como si fuera un juego de billar; puedes programar y predecir todo, sabiendo el rozamiento, la humedad, la temperatura y el peso. En ese mundo newtoniano, todo es ponderable.

Se crea realmente una creencia de que el mundo funciona como un mecanismo automático. Así como el macromundo funciona automáticamente bajo ciertas leyes de Newton, así también fue considerado el hombre como una máquina, como un robot que aprendió a pensar y funciona mecánicamente. Y realmente es así: en un punto, funcionamos como Newton diseñó el universo, en un mecanismo absolutamente predecible, porque vivimos en la conciencia de las memorias de la historia de nuestra biografía. Así funcionamos, repitiendo la misma historia que hizo mi padre, mi abuelo, y así seguimos, funcionando en esa corriente de condicionamiento.

Entonces, estamos en un plano maquinal, pero buscamos evolución. Hay una pulsión interna que nos dice que queremos evolucionar, pero realmente quedamos atrapados en esa Matrix que nos genera una vida determinista. Vivir una vida determinista es grave; es tener el destino marcado. Cuando uno se cree que en esas leyes deterministas también opera su vida, estamos condicionados a eso. Te toca un destino, como si hubiera un destino. Imaginen ustedes: si hay un destino realmente, ¿cómo sería eso? Un mundo determinista donde todo está escrito. Entonces, si está escrito, ¿cuál sería mi función aquí?

Estamos en la creencia de un mundo de causa y efecto, donde no puede haber un efecto si no hay una causa. En un mundo causal, tiene que haber una causa para que haya un efecto. Es decir, cuando se manifiesta un efecto, hay que buscar la causa. Ese es el mundo material en el que nos hemos movido y nos seguimos moviendo. Esa visión penetró toda la ciencia, sobre todo la biología y la medicina, sin darle respuestas a las cosas que aparecen por casualidad.

Decimos: "Escuchen esto", que lo hablamos reiteradamente. La casualidad no existe; todo tiene una causa. Sin embargo, todo ocurre por casualidad, y ahí te explota la cabeza. Lo único que existe en el universo es la ley del caos. El caos es la ley que impera en el universo. Hay una ley en mecánica cuántica que dice el principio de Heisenberg, que reafirma la ley del caos. ¿Qué dice Heisenberg? Que cuando quieres medir una partícula de velocidad, no puedes medir la posición. Cuando quieres medir la posición, no puedes medir la velocidad. La incertidumbre: onda-partícula. ¿Cuándo es onda? ¿Cuándo es partícula? Esa dualidad.

Entonces, empezamos a entender que copiamos todo mal, todo al revés, de creer que vivimos en un mundo mecánico donde todo puedes manipular, lo que te da cierta seguridad, a vivir en un mundo caótico de incertidumbre. Yo no quiero vivir en ese mundo, pero estás en ese mundo. Entonces, ¿qué haces ante esa vivencia real? Recurrimos a las leyes. Vamos a poner leyes, ordenanzas, sistemas que regulen: creencias, dogmas, etcétera. Armamos un mundo donde el caos no exista. Le ponemos un gran murallón, dejamos el caos del universo del otro lado, y nosotros nos vamos a vivir a un barrio cerrado donde podemos manipular todo. No nos van a robar en un barrio cerrado porque tenemos guardia.

Esto, bueno, tampoco sucede. La ilusión es no poder incluir en nuestra vida el caos, de no poder incluir el azar, la suerte. Porque cuando metemos la palabra caos, nos genera internamente un estado de ansiedad. "¡No! Mi vida es caótica". Porque no conocemos la naturaleza del caos. Conociendo la naturaleza del caos, que es lo único que existe, nos damos cuenta de que todo sistema complejo es caótico, como el clima. De repente, aquí sopla norte a 40 grados, cambia el viento del sur a 20 grados. ¿Qué pasó? ¿No cambié el viento? ¿Cómo cambió? Eso es el caos.

Entonces, si estamos viviendo en un mundo caótico, decimos que todo sistema complejo es caótico. Y lo vamos a demostrar con esto que siempre lo saco: el péndulo. Tiramos el péndulo simple, y eso puede ser absolutamente medido: cuánto va a tardar en hacer esto, el tiempo, cuál va a ser la amplitud de su vuelo. Todo eso es predecible porque es un elemento simple.

¿Qué pasa si el péndulo lo hacemos complejo? Un sistema complejo. Le aflojo. Así es la vida: andame eso. La vida es así, es compleja porque no puedes predecir. La mínima diferencia de altura… Esto lo habla Lorenz, un gran genio que habló sobre el efecto mariposa, que decía que si una mariposa late las alas en China, hay un ciclón. Pequeñas variaciones en una parte del sistema generan en otra parte un sistema caótico. Entonces, estamos aprendiendo cómo funciona la vida caóticamente. Invitar al caos a la vida es entrar en consonancia con cómo funciona el universo.

El caos es el campo de posibilidades infinitas. Está todo en el caos, el campo de posibilidades infinitas. Todo está en el inconsciente colectivo, la inteligencia no circunscrita. El Tao, la entropía, es un campo de abstracción pura donde todas las posibilidades están ahí en forma de potencial. Al no conocer esto, al no conocer cómo opera ese universo de posibilidades infinitas, nosotros nos refugiamos en las leyes deterministas. Nos ponemos reglamentos, leyes, etcétera, y nos movemos en este mundo material con una mente determinista. Por supuesto, vamos a vivir una vida determinista.

Fíjate cómo opera la astrología, como una ciencia magnífica. ¿Qué es lo que está operando la astrología? La influencia de los astros. Todo genera energía; son líneas y tendencias que a la mente mecánica es muy fácil adivinar. Es muy fácil adivinar cuando haces una consulta con una persona. Te dice cómo piensa, te dice cómo cree, te dice sus acciones, y ya sabes cómo va a ser mañana, pasado o pasado. Si es determinista, piensa siempre lo mismo, dice siempre lo mismo. ¿Cómo va a ser el día de mañana? Igual. No va a ser diferente. Es muy fácil acertar en una mente condicionada en un proceso determinista porque ya está estructurado el programa.

El sistema está armado para que pienses de forma determinista. ¿Por qué? Porque el tipo que se sale del sistema rompe el statu quo, rompe el equilibrio. Es un peligro. Entonces, hay que darle, porque claro, es mejor que todos piensen de la misma forma, que todos sientan de la misma forma. Masificar y globalizar a la gente para que viva una vida determinista, pobre, lineal, binaria, donde la vida no tiene significado y que se enferme la gente. Así, los servicios farmacológicos levantan esa estructura. Vamos entendiendo esto: la trampa de la visión determinista y la ilusión determinista de que este es un mundo material que tiene sus leyes, y nos hemos creído ese cuento. Y cuando te crees ese cuento, creas esa realidad.

Obviamente, si estamos aquí es por algo sincrónico. Fíjate cómo el gran maestro dijo: "Hay un camino de individuación". Es el camino hacia el campo de las potenciales infinitas. El camino es la individuación. ¿Qué es la individuación? Es un proceso químico para rescatar al hombre de la masa. Imaginen la masa, como se mueve ese egregor gigantesco que se forma, la forma de pensamiento pesada que pasa de todo. El hombre que empieza a darse cuenta de su verdadera autoridad dice: "Esto es la masa. Yo no puedo vivir masificando. Yo quiero mi propio pensamiento".

Fíjense cómo opera el negocio de la ropa. La moda es lo mismo. A uno se le ocurre hacerse un pantalón ancho y sale con un pantalón ancho porque se usa. Esa es la masificación. Aunque no te guste, te lo pones porque se usa. Imagínate hasta dónde nos condiciona, hasta cómo tienes que vestirte. La otra vez escuché una señora que estaba comprando flores en un vivero y le pregunta al tipo: "¿Me puede decir qué flores se usan?". La individuación era el camino que generaba o que nos daba este maestro para salir de la masa y empezar a pensar por uno mismo. Pero pasa por cierto estado de alerta.

Ahora vamos a ver cómo él diagrama su camino de cultura hacia el arquetipo más orgánico para ti. Entonces, tenemos que saber que, primero, estamos empezando a convencernos de que la vida es un caos, que la vida es caótica, que las leyes de lo macro no funcionan en las leyes de lo micro. Se entiende esto: las leyes del mundo macro, como se puede establecer cuánto tarda en hacer la órbita de la Tierra, la Luna, la distancia, todo eso se puede establecer con las leyes newtonianas.

Pero, ¿qué pasa en el mundo de lo pequeño? Esas leyes no funcionan. Hay otro patrón de leyes que vamos a tener que empezar a ver. La otra cosa que tenemos que entender es que la vida, hermanito, es un juego de roles. La vida es un juego de rol. Todos jugamos un rol, consciente o inconscientemente. Ahora, un rol es un arquetipo. Cada uno asume un arquetipo para ir hacia la vida. No se puede ir en el juego de la vida sin un arquetipo. Cada uno va con un arquetipo, y ese arquetipo define nuestra personalidad.

La persona, la máscara... ¿Qué significa la máscara? La máscara era lo que los griegos usaban en el teatro. El antifaz o la máscara. La persona se comunicaba a través del sonido. ¿Por qué? Porque la máscara aumentaba el sonido. La máscara es la capa virtual que asumimos en determinado lugar, y vamos cambiando de arquetipo. Entonces, si realmente la vida es un juego de roles y cada uno juega con un arquetipo, ese arquetipo tiene que ver con las memorias que cargamos, con la historia que cargamos, con nuestras creencias. Todo eso es el arquetipo que proyecta cuando mira y crea nuestra realidad.

Ahora, cuando esa realidad que estamos creando es disfuncional —que las cosas se me traban, que el dinero no fluye, que mi pareja está así, que mi enfermedad aquello—, cuando eso se traba, empiezo a darme cuenta de que lo está creando un arquetipo desajustado. Entonces, empiezo a creer que tengo mala suerte. Empiezo a creer en la suerte: hay gente que tiene buena suerte y gente que no tiene suerte, por la ley de atracción.

Fíjense que cuando empiezo a creer en la suerte, entro en la dualidad, porque la suerte puede ser buena o mala. Entro en la dualidad, y cuando entro en la dualidad, entro en el azar. Entonces, estoy a expensas del azar: que me vaya bien o que me vaya mal. Esa es una realidad por desconocer las leyes. Estoy expuesto al azar, y el azar significa que hay un montón de variables y circunstancias que entran en juego. Y estás a la buena de Dios, como estamos generalmente, cuando estamos dentro de esa visión dual de la suerte.

Sin embargo, en un estudio más profundo, el azar tiene sus leyes, pero no las conocemos. El azar tiene sus leyes, pero al desconocerlas, estamos absolutamente a los cachetazos que nos da la vida. Ahí andamos golpeando contra una pared, contra otra, diciendo: "Qué mala suerte que tengo". No nos damos cuenta de que esa experiencia que estamos viviendo, lamentable, la está creando el arquetipo con el cual estamos totalmente conectados.

Entonces, hay un momento en que podemos llegar a pensar: "No es el mundo que está en contra de mí. No es que tenga mala suerte. ¿No será que lo estoy creando yo?".

Oh, si estoy diciendo que este universo, incluidos nuestras vidas y nuestros cuerpos, es una experiencia de quien lo observa, me doy cuenta de que puedo ser yo en un arquetipo desajustado, que estoy creando una realidad caótica en mi vida. Y ahí empieza el proceso.

Entonces, vamos a hacer algunas anotaciones del mundo cuántico para entender estas leyes y cómo funcionan. Los objetos cuánticos se mueven en dos direcciones: cuando los observamos y cuando no. Cuando no las observamos, las partículas se expanden como ondas de posibilidad. Como si tú tuvieras una piedrita, la tiras en el agua, cae y empieza a expandirse. Eso se llama movimiento continuo de la función de onda. Se expande hasta que un observador la observa.

Escuchen esa partícula que se expande infinitamente en el tiempo. Puede estar aquí, aquí, aquí, aquí, la misma partícula simultáneamente. Se llama superposición. La misma partícula ocupa un montón de facetas hasta que un observador la observa. Por ejemplo, atrás mío hay un electrón que no lo observa. Entonces, está en una función de onda, se está expandiendo infinitamente. Si yo observo y miro para atrás, el acto de observar esa función de onda de un objeto de múltiples facetas, porque podía estar aquí, aquí, aquí, aquí, el acto de observar genera lo que se llama el colapso cuántico de la función de onda.

¿Qué quiere decir? Que al observar, esa onda de posibilidad ocupa un lugar en el espacio y el tiempo. Por el acto de observar, eso es el colapso de la función de onda. Entonces, vean la importancia que tiene esto: traigo del mundo del potencial de las posibilidades a este mundo de tercera dimensión. Una partícula... Estoy creando una realidad. ¿Entienden la importancia del observador? Algo que no existía, solo existía en el mundo de las posibilidades, lo traigo por el acto de mirar y ocupa un lugar en el espacio y el tiempo.

Una partícula de lo que está construido todo el mundo material. Entonces, el acto de observar es fundamental porque está creando una realidad. Esto es demostrable en mecánica cuántica a través del colapso de la función de ondas. Todos nosotros somos observadores y estamos colapsando la posibilidad.

¿Qué pasaría cuando estamos todos? Escuchen: ¿qué pasaría cuando estamos en el templo con este escritorio en función? Esto te parte la cabeza.

Cuando lo miramos, no lo miramos. La otra cosa que tenemos que entender, que es bastante complejo, es que la materia no existe como la vemos. Nosotros tenemos una percepción de la materia porque tenemos todos los sistemas perceptuales condicionados a tocar, ver, leer, sentir, gustar un mundo material. Pero eso es una percepción condicionada, y en ese condicionamiento hemos creado esta realidad que nosotros vemos. Pero es una ilusión que tenemos de que hay un mundo allá afuera y un mundo aparente, porque la realidad que no sucede, amigos, sucede siempre adentro.

Esto sería la burbuja holocuántica: es la sumatoria de todos los cuerpos que nosotros tenemos. Es una unidad, como un huevo que está ahí, que es la sumatoria de todos los cuerpos. Tenemos un cuerpo físico y un cuerpo etérico que pertenecen al plano físico. Ahí están los siete chakras; expresamos el prana, la energía vital del universo a través de los chakras. Después tenemos otro cuerpo, un poquito ya en cuarta dimensión, que es el cuerpo astral, en el cual expresamos emociones y sentimientos. Después tenemos otro vehículo que ya está en quinta dimensión, que es el cuerpo mental, donde expresamos pensamientos binarios, pensamientos duales y pensamientos sincrónicos. Después tenemos cuerpos supramentales. Para no meterme en más líos, son siete cuerpos, digamos, sintetizados en este campo, la burbuja holocuántica.

La realidad sucede aquí dentro, no aquí afuera. Entonces, tenemos que entender que este observador está creando realidades aquí dentro que, por ahí, no son disfuncionales. Entonces, nos decimos: "¿Por qué estamos creando esta realidad si realmente es el camino de abundancia? ¿Nos vamos hacia la abundancia o estamos viviendo una vida de sobresalto que no tiene sentido, que no me da alegría, que no me inspira? Una vida fragmentada, en la que no consigo comunicarme con mis vínculos, no siento que estoy celebrando esta vida". Un montón de sentimientos: siento culpa, miedo, angustia, rencor, enfado. Todo ese mundo, y quiero ir hacia la abundancia, pero tengo esta carga, esta enorme mochila encima mío.

Entonces, como me molesta tanto esa mochila, digo: "Bueno, un viaje, un viaje, me drogo, me fumo, me chupo todo, me compro toda la ropa que me guste a ver si se me va esto". Pero no se le va a ir nunca. Estamos cargando con esa historia en un arquetipo disfuncional. Esto es una realidad que vivimos, pero queremos ir a la abundancia. Pero tenemos esto. Esta es mi realidad: vivo con miedo, vivo con angustia, vivo con incertidumbre porque tengo miedo del día de mañana. No sé qué me va a pasar el día de mañana. Tengo miedo, tengo angustia, tengo ansiedad. Vieron hoy cómo se ven los ataques de ansiedad. ¿Qué es? Exceso de miedo al futuro.

¿Qué va a ser de mí mañana? La ansiedad es eso. La ansiedad es no ver en el futuro un horizonte orgánico. Entonces, tengo miedo. Tengo miedo de no tener plata, de que aumente esto, de lo otro, de que no pueda llegar hacia el futuro. Hay un hueso en el medio del cerebro que se llama esfenoides, que es como un pájaro que tiene unas alas mayores que forma parte del parietal. En el medio tiene una concavidad donde está la glándula maestra, la glándula pineal, que se llama la silla turca.

El esfenoides sería el centro donde nosotros nos sentamos, el yo real. Cuando está presente, cuando tú te sientas en la silla turca, estás ahí mirando por los ojos, manejando las palabras. Hay un músculo, es el yo real que está ahí. Entonces, opera desde un lugar de poder. Ahora, ¿qué pasa? Los programas se sentaron en la silla turca. Todos los planos, toda la frustración, ahí. En ese momento, se descargan los programas y te comen la vida.

Entonces, no te levantes de la silla turca. Si no estás tú, están los programas, hermano. No estamos presentes. Por eso se usa la respiración ante la ansiedad. Claro, ¿qué hace la respiración? Rompe el modelo mecánico y te pone a atravesar. Hay un montón de técnicas: la meditación, el T, bueno, hace que tú estés presente. Bienvenido todo eso. Pero yo te lo teatralizo: si tú estás presente en tu silla turca, centrado en tu presente, observando en alerta, bueno, va a haber una definición, una dirección. Si tú no estás, inmediatamente eres reemplazado por los programas automáticos que vienen del pasado.

Los programas que vienen de tu madre, de tu abuela... El yo cuántico es igual al doble cuántico, es lo mismo. O la triada superior, o el Cristo interior, o el Buda interior, para no equivocarnos. En el campo más alto de lo que sería la experiencia vital está nuestra mónada, el espíritu. Es un campo tan alto que a veces es inimaginable. Ahí está nuestra mónada. No es la que baja la mónada a hacer la experiencia humana, sino que tiene un intermediario, la triada superior, que son tres átomos de esos niveles que lo llamamos el yo superior o el alma, y encuentra su correlato en la personalidad.

O sea, que el alma es el vehículo del espíritu. Se entiende que el espíritu siempre queda en su propio plano, observando cómo su personalidad empieza a alinearse a su alma. Cuando esto sucede, se establece este canal llamado antakarana, donde la influencia del yo superior en la personalidad es directa. Las personas que realizan el salto cuántico construyen este canal místico llamado antakarana para que sean expresión de nuestro yo superior en el nivel de la personalidad. Entonces, la personalidad se alinea a una inteligencia que es el enviado directo de la mónada, del espíritu.

¿Se entendió esto? Porque a veces confunden alma con espíritu. No son sinónimos. El yo cuántico, ¿qué es? Es nuestro nivel superior de conciencia en un campo no condicionado. Entiende una forma de dialogar. También genera confusión, me parece. ¿Por qué? Porque la forma de diagramar como superior. O sea, en realidad el espíritu puede estar. Pero esto es una forma del diagrama. Por eso la forma de diagramar también es importante.

Mira, el plano astral llega hasta la mitad de la distancia de la luna. Para que tengas claro, tiene siete subplanos. Un plano que va por debajo de la Tierra sería el séptimo subplano, el plano más oscuro. Y después tiene una dimensión que se puede medir hasta la mitad de la distancia de la luna. Cuando uno quiere hacer un viaje a la luna, tiene que esperar el perigeo, que es el momento cuando se tocan las dos órbitas de la Tierra y de la luna. Entonces, hay una comunicación, para que uno pueda viajar a la luna. Si no, no se puede.

O sea, que no están así como lo decimos. Hay en el sentido vertical, así como la atmósfera tiene 100 km de altura, el plano astral también se puede medir como la atmósfera, como algo ponderable. Después están los otros planos, por supuesto. Por supuesto que hay una interconexión de planos. Es como si fuera un guante, otro guante, otro guante, otro guante. Cada cuerpo que tenemos, como yo, sería que me pongo un guante. Cada uno tiene su propia forma, dinámica y forma de expresión.

Entonces, habíamos dicho que íbamos en pos de conquistar el mundo de la abundancia, que es un estado de la conciencia, un estado del ser. La abundancia, que después la podemos ir canalizando hacia un espacio u otro espacio. Entonces, vamos a tratar de armar el rompecabezas. Un gigantesco rompecabezas. Yo voy tirando cosas aisladas y después vamos a tratar de hacer una síntesis, porque si no, esto es un despelote.

De eso se trata. El caos depende del observador. Bien. Entonces, vamos a hacer un pequeño esquema. Como dibujante soy muy malo, y acá está mi hermana, que es una gran artista. Supongamos que esta cosa que hay ahí es el cerebro con su cuerpo calloso y el tálamo. Ahí están los núcleos. Aquí tenemos el cerebro, el cuerpo calloso. Aquí tenemos lo que nosotros llamamos el tálamo, ese núcleo. Vamos a ver cómo opera.

Aquí tenemos el tronco encefálico, lo que sería el cerebro medio. Esta representación, aquí tenemos el cerebro. Estaría ubicado aquí. Entonces, vamos a dividir cómo lo vemos desde el punto de vista de la neurociencia. Ahora, puedes volarlo si quieres. Decimos que en el área del cerebelo, de alguna forma, encontraríamos nosotros en el subconsciente la enorme masa de recuerdos, de programas, de creencias. Se ve aquí solo de esta vida, también de las vidas pasadas.

Vamos acumulando en nuestro subconsciente. Acá vamos a hacer núcleos que son programas. Pero, si tú no le das bola, a veces se le lee y no le damos bola. Hablamos de subconsciente o el inconsciente. Está en el área prefrontal, que sería esta. Podemos ubicarlo en el neocórtex, lo que sería la mente racional. Sí, me sigue. Vamos a hacer así, una nubecita. Esa mente es la mente ordinaria, la mente que utilizamos todo el tiempo, que es la mente inferior.

¿Cuál es la característica de la mente inferior? El pensamiento binario. El pensamiento binario o dual es muy práctico para este mundo material. Muy práctico. Sí, no, esto, aquello. No es un pensamiento trascendente, pero es muy efectivo para resolver las cosas de este mundo. "Agarré la luz. Bueno, si ahora la puedes pagar en tres cuotas".

Entonces, eso es lo que me da pensar. Bueno, el pensamiento de la mente inferior. Fíjate que yo lo separo. No estoy diciendo que el cerebro origina la mente, sino que son dos cosas diferentes. Yo hablé aquí del cuerpo astral y del cuerpo mental como un vehículo aparte. Cuando esta mente opera, vibra de determinada forma. En esa vibración surge una información de energía que se llama pensamiento binario, una fluctuación. Esto tiene una frecuencia de onda que luego es tomada en determinada área del cerebro y decodifica esa información. Y ahí nos hacemos conscientes.

¿Se entiende? O sea, no es el cerebro el que piensa, chicos. No es el cerebro el que piensa. El pensador, el yo real, utiliza el campo mental, su vehículo mental, para pensar. Para pensar simple o para pensar en abstracto, como un pensamiento sincrónico. Estamos acostumbrados a este modelo de pensamiento que es muy efectivo para esta vida, pero no sirve para la trascendencia.

Encima de esta área tenemos la mente cuántica, la mente superior, el pensamiento sincrónico. Esto es importantísimo. ¿Qué significa un pensamiento sincrónico? Un pensamiento sincrónico es un pensamiento de un espacio no condicionado de nuestra mente que tiene una cualidad de claridad, de coherencia, de potencia, de frecuencia, que es capaz de llegar al inconsciente colectivo, el campo de las posibilidades infinitas que es otra parte de la existencia.

Vamos armando, les pido paciencia, vamos armando el rompecabezas. Entonces, en el subconsciente, sí, por supuesto que en el subconsciente están todas las acciones no conscientes de nuestro cuerpo. Es una maravilla. La mente subconsciente se entiende. No solo están los programas, sino que hay una inteligencia tremenda que hace funcionar el corazón, hace funcionar la absorción, la resorción, los procesos metabólicos. La inteligencia, la somatización, por ejemplo, la somatización de una enfermedad.

Vamos a ver cómo el pensamiento cuántico está en el presente o en un tiempo futuro. No, está en el presente. Ocurre en el presente. Y tenemos aquí abajo el nivel más abstracto de la creación que llamamos el inconsciente colectivo, el campo unificado de todas las leyes. Vamos a ponerle así: el campo unificado de todas las leyes, es un mundo de posibilidades infinitas, pero en un estado de latencia, como una posibilidad.

Y aquí está todo simultáneamente: el dolor, la dicha, la enfermedad, la salud, el amor, el miedo, la carencia, la culpa, como posibilidad. ¿Cómo funcionamos nosotros generalmente? Aquí, en la realidad, que estamos más en la mente ordinaria. La mente ordinaria está conectada como un diagrama con el subconsciente porque es la mente automática y trabaja en este orden. El subconsciente es la forma que se conecta con el caos, con el campo unificado de todas las leyes. Es el subconsciente que lo hace en la dirección que determinan los programas.

Entonces, vamos a suponer que esta persona siente culpa y carencia afectiva. Entonces, en su pensamiento va generando la culpa, va generando la carencia. Es una idea. Tiene un observador que, cuando observa, genera carencia. Entonces, esa energía, obviamente, va a escanear la culpa y la carencia como posibilidad. ¿Qué es lo que pasa ahí? Empieza a agitar esa posibilidad, y esa posibilidad empieza a hacerse real. Asciende a nivel cuántico. Aquí estaría el mundo cuántico, el mundo de las partículas. Acá estoy por debajo del mundo de las partículas.

Imaginen pura abstracción. Por debajo del mundo atómico llega al campo cuántico. Este es el campo cuántico. Esta influencia ordena el ángulo de las partículas, de las pequeñas partículas. Le cambia el momento angular. La influencia de este pensamiento asciende al mundo 3D, y por sincronicidad opera que haya un evento, una persona que me venga a hacer sentir culpable o caliente ese pensamiento mío de ese orden.

Estructuró todas las posibilidades que había. Fantástico. Bien. Ese pensamiento recurrente llega al subconsciente, moviliza el programa. El programa está en comunicación con la parte más abstracta del universo como posibilidad, como onda de posibilidad. Va a operar en la energía que caracteriza a la culpa y a la carencia. Entonces, esa posibilidad asciende al mundo cuántico, reordena las partículas en el mundo cuántico, y ese reordenamiento lleva una información al mundo 3D. Esa información en el mundo 3D opera por serendipia, que es el componente de la sincronicidad.

Va a aparecer una persona aquí, justo con las características de hacerme sentir culpable. Viene una novia, un novio, un socio culpable y carente. Fue atraído por mi pensamiento. Claro, aquí está la atracción cuántica. Esto es el campo de la atracción cuántica. ¿Qué generó un pensamiento ordinario? Fíjate todo lo que hizo para generar que este personaje venga y me refleje mi propia carencia y mi propia culpa.

Entonces, fíjate la importancia de darme cuenta. Me lazo con este personaje. Este personaje se transforma en un maestro que me viene a reflejar lo que no puedo ver: que estoy en un modelo enfermo. Este es un truco de la mente inferior que se repite una y otra vez. Entonces, digo: "Ah, bueno, bueno, bueno". Entonces, "bueno, no te quiero". Voy a buscar a otro. ¿Qué crees que va a pasar? No puede pasar otra cosa. Lo estoy generando yo inconscientemente.

Entonces, para entrar en el campo de las posibilidades infinitas, para vivir una vida de abundancia, si no reconocemos esto, el poder de la mente inferior, vamos a vivir cambiando simplemente de roles. Pero las cosas van a suceder mecánicamente porque lo estoy creando yo en este modelo.

Bueno, ahora, ¿cómo hago? Eso lo vamos a ver el mes que viene. En el caso de las personas que atraen personas violentas, piensan lo mismo. Si yo me siento culpable, le estoy diciendo al universo: "Soy culpable. Necesito un juez que me venga a sacudir porque me siento culpable". Lo voy a crear. Obviamente, va a venir un tipo que en un negocio me va a estafar, me va a pegar, etcétera. Lo estoy creando. Soy culpable. Por mi culpa, por mi grandísima culpa, estoy dando la existencia que necesito castigo. Y cuando me viene el castigo, digo: "¿Viste? Me lo merecía".

Fíjate, ahí está el caos, que es la naturaleza de nuestro mundo. Estamos en un mundo de caos. Esa bomba que explotó ahí alrededor, ¿qué está esperando? Que la ordene. Ahora, viene. Es lo mismo que tú vas a tomar un taxi. Te sientas y le dices al tipo: "Quiero ir a Dolores, pero no me lleves a Dolores. ¿A dónde? A la Rosa. Pero, por favor, no me lleves a la Rosa". Entonces, el caos está esperando orden.

La magia del verbo. El verbo es el que da una dirección. "Voy a ir a Dolores". No le pido al universo. "Escúchame, no le pido al universo. Lo ordeno". Esa es la jerarquía del pensamiento superior. El caos es el mundo de posibilidades que está esperando que le des orden. ¿Qué quieres vivir? ¿Quieres vivir la historia de la carencia o quieres vivir en la salud, en el amor y la celebración? Le das el mensaje y lo alar.

Claro, ahí falta otra cosa. Cuando yo le pregunto en terapia a una persona, que siempre se lo hago de un 1 a 10, me cuenta una historia de terror. Pero no es lo que está sintiendo. No es lo que está pensando. Entonces, como tú dices: "¿Es necesario que yo le explique todo esto a la persona para ser abundante?" No. ¿Cómo le cambias el rumbo con tu abundancia? Dale un abrazo.

Mira, yo estuve en una cátedra de mecánica cuántica cuando vino a Argentina. Conocí a un amigo, uno de los más grandes sabios de mecánica cuántica, que está todavía. Un viejito de 80 años que aparece en la película "Y tú, ¿qué sabes?", el hindú que aparece con el B. Vino a dar un seminario de tres o cuatro días en Buenos Aires. Una de las participantes, ahí, se quejaba y se quejaba. La señora se quejaba de una cosa. Siempre salía en la victimización. Bueno, no estaría podrido, ¿no?

Entonces, la llamó. "Venga". Vino chiquitito, así. Y le dijo: "¿Qué es lo que más cura? ¿Qué le importa a esta mujer aprender todo esto si está en una etapa de crisis de dolor que no puede entender nada? Venía a hacer terapia". Y el viejo, muy zorro, le dio un abrazo. Y no jodas. Eso es lo que cambia. Todo esto que estamos hablando es un modelo que es importante. Muchos de ustedes están en sanación, son profesionales, y todo eso. Bueno, por eso, ¿ustedes creen que yo le explico esto a un paciente mío? Me saca corriendo. Lo interno, esto lo hago en clase, entre nosotros, para poder entender cómo funciona.

Estamos aquí tres días, y hay un programa, un programa de enseñanza. Pero esto no es para que yo lo explique en un paciente. Yo le puedo decir algunas lineamientos, nada más. Esto es otra cosa: comprender cómo funciona esta ley. Y ya vamos llegando a los términos, chicos. Entonces, ¿se entendió este proceso? ¿Cómo funciona automáticamente este proceso?

Ahora, si yo quiero vivir en abundancia, tengo que empezar a pensar diferente. Porque este personaje, pensando de esa forma, vamos a poner aquí al personaje, este personaje de mucha carencia está dentro de un arquetipo limitante. Limitante. Y piensa siempre lo mismo, lo mismo que pensaba el padre, lo mismo que pensaba el abuelo, y está viviendo la misma realidad. No puede ser diferente porque está diciendo las mismas cosas.

Bueno, llega un momento de crisis que dice: "Bueno, loco, no quiero más. No quiero más. Hasta aquí llegué. Quiero cambiar de vida". Cambiar de vida es cambiar de arquetipo. Es lo mismo que tú tienes un Fiat 600 y andas por Dolores. Por acá, fenómeno. Entonces, en un momento que te animas, dices: "Bueno, ahora voy a atar el champa". Metes la primera, al 600, que el champa. ¿Tú crees que va a llegar al champa? O sea, fin 600, pero quedas en Dolores haciendo trámites. Está bien, ahí funciona.

Pero cuando quieres trepar a un campo superior, necesitas un 4x4. Esto es lo mismo. Vas a vivir una vida muy limitada, muy fragmentada y con un límite. El límite que te dan estos programas: "Yo no soy lo suficientemente bueno. No me lo merezco. Soy culpable. Siento esto, siento lo otro. La culpa la tienen mis padres. La culpa la tiene Mauricio, la culpa la tiene Cristina". Siempre lo tiramos a uno mismo.

Ahora, hay un momento de crisis fundamental donde aparece realmente la noche oscura del alma. ¿Dónde es eso? La noche oscura. ¿Dónde? Lo ves todo oscuro. No hay salida. Ya gastaste toda la vida que tenías en viaje. Te fuiste a hacer silencio a la India, todo lo que se te ocurra, toda la artillería que se te ocurra. Te subiste a Machu Picchu, te bajaste, hiciste toda la locura y no pasa nada. Eres igual, no pasa nada.

Bueno, en esa crisis empieza un proceso magnífico que, si tienes la suerte de tener a alguien que te ayude, que entienda que no te tiene que medicar, que es un problema existencial, hermano. No te tiene que meter un psicofármaco aquí. Estás viviendo una crisis existencial. ¿Saben la cantidad de gente que pasa por este proceso y termina medicada? Y ahora, ¿qué? Me voy a tomar el trabajo de hacerle toda esta historia para que esta persona... Es el mejor momento que está transitando para parir lo real que tiene.

Entonces, toda vericueto que tienda a abortar este proceso es un error profesional. Porque lo que está pidiendo es claridad. ¿Cómo hago para salir de este encierro en el cual estoy? ¿Cómo hago? No es fácil cambiar. Entonces, ahí aparecen grandes maestros que te dicen: "Vas a tener que vivir un proceso llamado iniciación. Vas a tener que pasar un proceso iniciático llamado individuación. ¿Qué es? Cómo salir de la masa crítica de los programas y empezar a ser un individuo. Cómo salir de la Matrix y tener la autoridad de vivir lo que tú quieres vivir. Descubrir dentro de ti la autoridad que realmente eres. Esa autoridad es abundante.

Entonces, ese proceso de individuación te va a decir: "Bueno, tienes que pasar por ciertos aspectos que yo llamo alquímicos. Vas a tener que enfrentar los programas. Ya no puedes escapar más, hermano. Ahí los tienes enfrente tuyo. Ese es el dragón, la sombra. El diamante que presenta la individuación. Te lleva a no tener más el Gil, no lo pongas más afuera. Eso es tuyo.

Me decía mi maestro: "El camino es por la resistencia, por lo que no te fluye, por lo que te cuesta. Es por ahí". No lo evites. Enfréntalo. Y ahí empieza lo que John llama el camino del héroe, que es otro arquetipo. Empieza a iluminar los programas. El inconsciente se tiene que hacer consciente. Estamos iluminando. Aparece el arquetipo del héroe, que empieza a integrar esos programas.

Eso lleva un tiempo. Necesita mucha voluntad, mucha fuerza. Pero, bueno, van a ver ahora algo importante. Tomen nota del héroe porque es una joyita que les voy a compartir. Lo van a usar en este proceso. Es un aspecto de la conciencia, un aspecto fundamental de la conciencia que no nos enseña, pero lo tenemos. Este, o el otro. Perdón.

Entre el tálamo y el sistema nervioso, hay un área. Este sería el tálamo, y aquí hay un área de la conciencia de randomización. Un área de la conciencia de randomización que se llama generador de aleatoriedad. ¿Cómo funciona este aspecto de la conciencia? Cuando puedo empezar a liberar la mente mecánica a través del camino del héroe, libero los programas. Voy liberando los programas y empieza a actuar la mente superior del pensamiento sincrónico, que es un pensamiento que genera ondas gamma de alta frecuencia.

Esas ondas de alta frecuencia excitan el sistema nervioso en forma de fotones. El pensamiento ordinario excita 10 a la 8, a la octava fotones, que no alcanza a modificar absolutamente nada. El pensamiento sincrónico eleva lo que se llama la cualidad psíquica en ondas de alta frecuencia que llegan a 10 a la 20 fotones. Quiere decir que el acto de pensar sincrónicamente eleva el psiquismo. Cuando se eleva el psiquismo a nivel de ondas gamma o z, pone en acción el generador de aleatoriedad.

¿Qué ocurre? El generador de aleatoriedad, con el pensamiento sincrónico, se dispara en el campo unificado de todas las leyes y va a elegir de todas las opciones la mejor para ti y para tu entorno. ¿Cómo activo el generador? Haciendo silencio en la mente, teniendo un pensamiento claro, firme, coherente. Eleva el psiquismo. El psiquismo elevado pone manifiesto al generador de aleatoriedad que randomiza y elige la mejor para ti y para tu entorno.

¿Cómo lo llamamos entre casas? Un ejemplo: te ofrecen un negocio. Estás en un pensamiento dual y trucho. Te metes en el negocio, te va mal. Entras en un pensamiento elevado, observas, estás calmo adentro, con templanza, un pensamiento claro. Eleva la frecuencia de tu pensamiento y vas a sentir intuitivamente la certeza: "No te metas". Lo pensaste desde un lugar no racional, no es ni racional, ni volitivo, ni intelectual. Es un pensamiento intuitivo porque viene de un campo superior que se llama campo búdico, que es otro campo.

Cuando yo hablo de campos supramentales, es otro campo de expresión que genera la intuición. Pero a nivel neuronal, para que lo entendamos, que no quede como una creencia nada más de los viejos arcanos. Que no quede solamente eso. Yo te lo paso por neurociencia para que veas que esto no es una creencia. Esto es ciencia, es neurociencia.

El sistema nervioso es un centro de randomización llamado generador de aleatoriedad, que cuando tú tienes un pensamiento sincrónico, claro, conciso y coherente, se eleva la frecuencia de la onda. Se eleva la cantidad de fotones: 10 a la 20. Es una cantidad de fotones enorme que necesita el psiquismo. Ahí pone en acción este centro e inmediatamente escanea la velocidad del rayo, la mejor opción de todas, y te sale como una intuición, como una certeza, como una revelación. Es decir: "Esta es la verdad". No pasó por el filtro de la mente. No hay racionalidad. No es algo intelectual o evolutivo. Surge de una expresión de un nivel superior no condicionado de la mente.