Diferencia entre revisiones de «Estación Libertad 11»

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=== Capítulo 6: La estación de las eras ===
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Ha pasado otro mes intenso con los muchachos; ahora han estado experimentando períodos de 5 días en simulaciones de vida virtual intensas. La escuela de la “5 Era” son historias del pasado de la humanidad en donde aunque el humano vivía, existía mucho dolor y carencia en ellas. Estas historias se enseñaban a los niños desde los 11 años con cuentos y apoyo de adultos bien preparados para emitir un mensaje positivo, a pesar de todo el dolor que la humanidad experimentó para crear la “5 Era”; una a una, las Eras pasaron y la humanidad nuevamente era aniquilada casi por completo, para volver a renacer hasta la quinta forma que logro la anhelada paz y estabilidad requerida para ya no autodestruirse. :contentReference[oaicite:0]{index=0}
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Cuando niños cada uno experimentó los cuentos de las Eras en el libro, pero ahora han experimentado cada una de las Eras en simuladores de vida virtual.
Si bien no han experimentado los dolores de las Eras como se detalla en los libros, han podido ser observadores de primera mano y vivir en carne propia las experiencias de la humanidad, viviendo esas épocas del pasado. Estas simulaciones, son en parte un requisito para cualquier trabajo de alto nivel. Este tipo de empleos se distingue por las responsabilidades, ya que implica la posibilidad de riesgo para vidas humanas en caso de un error. Aunque las máquinas y la inteligencia artificial evitan la mayoría de los errores, en ciertos trabajos es esencial tener a personas a cargo para colaborar en la toma de decisiones con las máquinas y así reducir posibles riesgos. Incluso tomar decisiones sensibles, como quien debería morir y quien seguir viviendo. La hermosa estación libertad es un claro ejemplo del poder que la humanidad ha creado en si misma; pero nada es para siempre, y solo cuidando lo que es importante se puede guardar lo más valioso de forma segura.
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—Meawww!, como se han sentido al vivir ¡las Eras muchachos!
—Es muy intenso MOCHI —se quejaba Alan. —Tan solo 5 días y apenas te adaptas; no imagino vivir una vida completa en cualquiera de las Eras destruidas. Es increíble como todos trabajan y viven con tanta fe pese a los horrores de la destrucción pasada y como siguen los pasos para crear la siguiente destrucción. Me hace valorar mucho más el mundo que ahora vivimos.
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—Definitivamente no podría vivir mucho tiempo así; la comida es horrible y pareciera que todo es trabajo todo el tiempo. No existe nada seguro en las Eras.
—Existen muchas cosas seguras en las Eras mi buen Aarón. Pero no existían máquinas que hicieran todo fácil para los seres humanos —Diego mostraba otra vez su rostro serio y compasivo a la vez, ya que las lecciones ahora se vivían con mucho dolor real.
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—¡Pero si existían máquinas que mataban gente a diestra y siniestra!, o no ¡MOCHI!.
—Meawww;… lamentablemente así era. Lo siento chicos. Tomo mucho tiempo y evolución para que las máquinas fueran el apoyo que ahora somos a la especie humana. Muchas cosas debieron pasar.
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— ¿Pero porque tenemos que vivir esos pesares para trabajar en la estación? — Aria tenía un rostro muy triste y absorto, al haber presenciado varias muertes durante la simulación de la Era 1.
—Para poder salvaguardar nuestro futuro es importante conocer el pasado amiga; es necesario para estos entrenamientos intensos saber que protegemos algo valioso que ha costado mucho.
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— ¡Pero por qué tanta muerte Génesis!, porque tanto ¡miedo!, vivir en agujeros en el suelo todo el tiempo. El no poder convivir con otras personas.
—Al parecer hoy voy a pedir para ustedes una estación de dudas y preguntas chicos, —enfatizo Diego.
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—No creo que Alan ni Aria estén listos aún Diego.
—Y yo voy a comer pollo todo el día,… hasta que no me mandes a otra simulación de desolación y muerte Diego.
—Que grosero!, Meawww.
—Que bien Mochingas!
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—Descansen entonces hoy todo el día chicos. —Dijo Diego en tono de desahogo.
— ¡Aria! acompáñame a comer por favor no quiero estar solo.
—Claro grandulón yo te protejo ya sabes.
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Aarón y Aria salen de la sala educativa para ir a los lugares de recreo.
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—Diego, yo como instructora no creo que esto sea normal. Aria ha presenciado mucha muerte; una de la victimas incluso la lleno de sangre y Aria quedo varias horas traumatizada.
—Génesis, ustedes saben que esto no es real. Es tan solo una película que pueden experimentar; miles de personas en las máquinas ViVi deciden vivir en las Eras algunas de sus vidas para apreciar el legado del pasado; y dejan todos sus recuerdos para vivir plenamente. Ellos no se quejan porque no poseen un recuerdo de pasados mejores. Ustedes deben conocer esta experiencia con sus recuerdos y apreciarlo todo; aprender de la experiencia. Es muy difícil lo sabemos, pero esto lo están escogiendo ustedes para ustedes.
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—Pero fue mucha muerte Diego y alguien debería ajustar la simulación para hacerla ¡menos violenta! —Génesis mostraba rabia e indiferencia a los comentarios de Diego.
—Y se ajusta, créeme que se ajusta. Pero ustedes también crean mucho de la simulación. Lo que Aria ha creado es de ella para ella, y no puedes controlarlo, solo puedes ayudarla y darle fuerza para que se pueda apoyar en ti.
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—Entonces quizás no deseo ser mentora como tú. Esto es muy cruel e innecesario. No me veo  apoyando a mis alumnos con dolor y sufrimiento.
—Calma Génesis, todos necesitamos tiempo para procesar esta última simulación.
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—¡NO ALAN!, no entiendes —Génesis reventaba en llanto y entrecortaba mucho su voz. —Aún nos falta una simulación y será la más larga. Son dos meses completos.
Alan abrió los ojos enormemente; cinco días fueron mucho, pero ahora seguían meses completos.
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—En cualquier momento pueden renunciar y volver a una vida sin dolor en el planeta Libertad. Este es un camino que ustedes eligieron como grupo, no yo, y deben ser responsables de su elección. Nadie les ha dicho que no pueden cambiar esa elección, pero solo ustedes pueden tomarla y asumir las consecuencias.
— ¿Consecuencias?
Con ojos sollozos Génesis le explica:
—No me dejarán avanzar para ser educadora de alto nivel, ni nos dejarán volver a intentar este trabajo.
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—Ustedes cuatro se ganaron un lugar privilegiado en esta estación y un entrenamiento único. Si deciden no utilizarlo simplemente se pierde y no creo que vuelvan a crear nuevamente esta oportunidad.
—Te refieres a que hemos creado esto en vidas pasadas ¿verdad?, —se quejó Alan.
—Así es.
—¿Cuántas vidas hemos tenido que vivir para esta oportunidad?.
—Sabes que no puedo decírtelo y menos en la manera que lo estas preguntando.
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—Alan, la estación de la responsabilidad amigo —le decía entre lágrimas.
—“Querer estar ahí”, no un debería. —Alan se queda en silencio un rato
—Meawww,…
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—Vayan a descansar chicos, MOCHI acompáñalos y platica con ellos de cualquier cosa que no sea el entrenamiento.
—Les voy a platicar de mi amigo ¡TINO!.
— ¿Es otro gato verdad?
— ¡Como supiste Génesis! Reclamo MOCHI. Ah!, las instructoras siempre le quitan la emoción a mis ¡sorpresas!. ¡Bueno yo soy más bonito!.
—Claro!... vamos a comer Alan.
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Los días pasaron rápidamente para los cuatro, los tiempos de descanso se volvían muy importantes y todos los aprovechaban al máximo; el vivir las simulaciones de las Eras creaba un shock en donde se podía apreciar que la paz y futuro de la humanidad tenía un costo. Ellos disfrutaban sus vidas plenamente mientras la gente del pasado había creado esta utopía de felicidad para ellos; pero saberlo y vivirlo eran dos cosas mucho muy diferentes.
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Aarón se atiborraba de comida y veía mucha comedia y programas de situaciones pasajeras, todo su descanso era para estar activo y nunca paraba. Génesis por otro lado se dedicaba mucho a contemplar las fuentes y las salas de arte virtual. Leía noticias y datos varios sin una predilección en particular. Aria pasaba las horas hablando y pasando mensajes entre amigos; cuidaba mucho más su apariencia ahora y siempre que podía acompañaba a los demás, especialmente a Aarón y Génesis; aunque con Aarón era difícil seguirle el ritmo de la comida y Génesis en ocasiones era muy callada para ella; lo raro era que ella la platicadora tampoco hablaba mucho cuando estaban juntas. Aria se preguntaba cómo es que había cambiado tanto su amistad; siendo que no estaban enojadas entre ellas.
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Alan descansaba mucho y meditaba sobre lo vivido en los entrenamientos; la historia del pasado daba vueltas y vueltas en su cabeza. Buscaba razones y buscaba porqués. Las cosas parecían no tener un sentido; tanto sufrimiento en el pasado de las Eras y tanta paz en su vida. Él se observaba así mismo y a sus compañeros. Nos conocemos desde los 5 o 6 años y hemos convivido tanto tiempo; como pudo nuestra amistad cambiar tanto si aún somos amigos. Este último mes nos había cambiado a todos enormemente. Al llegar a la estación disfrutábamos de la vida y apreciábamos la inmensidad del espacio y la creación de esta estructura colosal que alberga tanta vida. Pero ahora nada pareciera poder llenar un vacío en nuestros corazones.
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Nada afuera había cambiado, pero las cuatro experiencias de las Eras que vivimos algo cambiaron en nosotros. Se menciona la guerra y el dolor, y de estas experiencias se extraen lecciones, pero vivirlas y sumergirse en ellas nos transforma. En este momento, Alan anhela regresar a ser la persona que era hace tan solo dos meses.
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—Alan ya vamos camino a la sala de entrenamientos —le gritaba Diego.
Alan despertaba de su meditación en los corredores en donde se quedó reflexionando y admirando los domos que mostraban el espacio.
—Si claro ya voy. Te alcanzo.
—Aun sigues pensando mucho en las Eras verdad.
—Como no hacerlo. Lo veo también en mis amigos, ¿que tú no?.
—Es él objetivo del entrenamiento.
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— ¿Hacernos sufrir?
—Empujarlos a cambiar Alan. Invitarlos a apreciar. Todos vivimos la dicha de tener resueltas tantas cosas. El poder observar el hambre, la falta de vivienda, la incertidumbre y el conflicto con otras personas que escala incluso a guerras. Ver el efecto de la ignorancia, pero también el efecto de mal usar el conocimiento.
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—Creo que voy entendiendo.
—Es necesario tiempo Alan, tiempo para vivir un proceso de cambio propio y de tus compañeros. No intentes regresar al Alan viejo, intenta crear una persona nueva en la que tú deseas convertirte. Pero hazlo con paz, tranquilidad y amor. Permite que ese espacio se llene en ti con algo nuevo. Nadie sabe cómo va a ser esa nueva persona, pero sí te aseguro que será muy diferente al que llegó a la estación.
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—¿Porque siento tanto miedo si ya no estoy en la simulación de las Eras en donde había tanto dolor?
—Porque no le tienes miedo a las Eras. Ni al dolor de los antepasados que crearon la '5 Era'. Tienes miedo de lo que podrías convertirte. Tienes miedo de lo que serás si renuncias, pero tienes aún más miedo de lo que pasará si sigues. Ese miedo es real y será mayor. Pero tú puedes elegir si lo usarás para cambiarte y transformarte en tus sueños, o si bien te va a destruir y tendrás que volver a intentarlo.
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—Algún consejo.
—El de siempre, creo yo. Mirar al frente y seguir tus instintos. A donde quiera que vayas esto te seguirá; no podemos huir de nosotros mismos.
—Puedo intentarlo.
—Si claro, pero enfermarás y tendrás que curarte con estaciones de regeneración de cuando en cuando, y usarás cualquier cosa como excusa para no sentir que tu sueño muere y tú con él.
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—Entonces no hay marcha atrás.
—Si la hay, siempre la hay. Pero lo importante es que busques, que te conozcas y que te elijas con valor. Se requiere valor para dar marcha atrás Alan, pero a veces se requiere más valor que para seguir adelante. Solo tú puedes decir que es lo correcto.
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—No importa que haga siempre algo malo puede suceder.
—Quizás lo importante no es lo que sucede. Sí no que te sucede a ti.
Al tiempo que ambos iban llegando a la sala de entrenamiento, Diego apuntaba su dedo índice al pecho de Alan.
—Llegamos a tu destino.
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—Qué bueno que llegan ya se hace tarde y quiero aprovechar un juego nuevo de la sala de entretenimiento —gritaba Aarón.
—O quizás lo que nos sucede a todos nosotros. — murmuraba Alan. — ¿Te puedo acompañar a ese juego amigo?
—Claro Alan, no creo que ganes pero cualquier cosa fuera de ver la jeta de Diego es bueno.
—Cualquiera diría que me odias Aarón.
— ¡Claro que no! Como crees,… lo que pasa es que no te tolero.
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—A bueno. Pues el recreo se les acaba chicos sigue la última simulación de la Eras.
Un tono serio llenó la sala al tiempo que Alan tomaba asiento.
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=== Capítulo 7: La estación de la elección ===
=== Capítulo 7: La estación de la elección ===
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Revisión del 04:48 9 abr 2026

Estación Libertad 11
texto preliminar de la novela

Que es esta mini-novela

Estación Libertad 11
  • Una invitación a recordar lo que significa ser humano… incluso cuando ya lo hemos logrado todo.

Hay historias que se leen. Y hay historias que, sin pedir permiso, comienzan a leerte a ti.

Esta es una de ellas.


Imagina por un momento un mundo donde todo está resuelto. Donde la enfermedad ha desaparecido. Donde la muerte ha dejado de ser un final obligatorio. Donde el dolor ya no gobierna la vida humana.

Un mundo donde puedes elegir seguir viviendo… o detenerte cuando tu corazón lo decida.

Ese mundo existe.

Se llama: La 5ª Era.


Pero hay una pregunta que nadie puede evitar:

*¿Qué ocurre con el ser humano cuando ya no tiene que luchar para sobrevivir?*

En Estación Libertad 11, no entrarás a una historia de guerra… entrarás a algo más profundo:

Un grupo de jóvenes llega a una estación colosal, construida alrededor de un sol, capaz de sostener la existencia de miles de millones de conciencias humanas.

  • Todo es perfecto.
  • Todo funciona.
  • Todo está en equilibrio.

Y sin embargo…

algo comienza a moverse dentro de ellos.


Porque para cuidar ese mundo perfecto, deberán mirar hacia atrás. Hacia las Eras donde la humanidad no era paz… sino caos. Donde vivir implicaba miedo. Donde amar implicaba perder. Donde existir implicaba arriesgarlo todo.

Y no solo observarán ese pasado…

  • tendrán que vivirlo.

A través de sus ojos, comenzarás a experimentar algo que va más allá de la ciencia ficción:

  • El peso de elegir cuando no hay necesidad
  • El vacío que puede existir incluso en la plenitud
  • El valor de seguir adelante… cuando podrías simplemente detenerte
  • Y la pregunta más incómoda de todas:
  • ¿Quién eres… cuando todo está bien?

No encontrarás aquí héroes invencibles. Encontrarás algo más cercano:

  • Un joven que duda de su propósito
  • Una mujer que cree en los demás incluso cuando todo tiembla
  • Una amistad que sostiene lo que no se puede explicar
  • Y una conciencia inesperada… que observa, acompaña… y a veces comprende más de lo que aparenta

Esta novela no busca impresionarte. Busca algo más sutil… y mucho más poderoso:

  • Que recuerdes algo que ya sabes… pero has olvidado sentir.

Porque la 5ª Era no es solo un lugar. Es una posibilidad.

Y las Eras pasadas no son solo historia. Son el precio que alguien pagó… para que tú pudieras estar aquí.


Quizás, al terminar esta historia, no tengas todas las respuestas.

Pero si has leído con el corazón abierto… es posible que algo dentro de ti cambie.

Un poco.

Lo suficiente.


Y tal vez entonces entiendas que esta no es solo una novela.

Es una invitación.

A observar tu vida. A valorar lo que tienes. A elegir con mayor conciencia. Y, sobre todo…

a atreverte a vivir.

  • Bienvenido a la estación.
  • Bienvenido a tu propia elección.

Estación Libertad 11

Capítulo 1: Inmensa creación

Inmensa creación

Alan contemplaba con profundo asombro la enorme cúpula de la nave. Aunque la bahía de observación y comando podía albergar hasta cien personas, solo cuatro jóvenes gestionaban la nave EXODO. La vista era hermosa, el poder apreciar un gigantesco sol fulgurante y la estación Libertad al fondo. La visión de la instalación espacial era casi nula, debido a la intensa luz que no permitía ver que se acercaban a su destino. Ahora, estando tan cerca, podían observar con detalle el enorme camino que la estación creaba para protegerlos del viento solar. Era como un inmenso anillo alrededor de una esfera incandescente; los horizontes de la estación se perdían a lo largo y ancho. La estructura reunía grandes ráfagas de luz y llamaradas solares que se originaban tanto arriba como abajo, como si actuara como un embudo descomunal. Esta tecnología antigua era muy conocida por todos; pero estar ante ella,… era una experiencia que envuelve y transforma la vida de cualquiera.


Génesis permanecía en silencio; la asombrosa maravilla ya la había envuelto desde hacía mucho tiempo. Acercarse al centro de un sistema solar era una experiencia extraordinaria. Sentir cómo la creación humana desafiaba y aprovechaba el poder de fusión de una estrella para dar vida a nuestra existencia a través de avanzadas computadoras, era algo que escapaba a las palabras. La dicha de Génesis era enorme; se acercaban a su destino y al desafío más grande de sus vidas anteriores.


Génesis, a sus diecinueve años, era una joven de asombrosa belleza que desafiaba el paso del tiempo. Su cuerpo, que aparentaba diecisiete, estaba diseñado para envejecer con gracia y lentitud, escondiendo tras su juventud la riqueza de sus vivencias. Conservaba memorias de su vida anterior enfocadas en ciencias y desarrollo artístico. Valoraba especialmente los recuerdos del hermoso planeta Libertad, uno de los más bellos de la galaxia. A pesar de ello, su anhelo actual era sumergirse en la experiencia de trabajar durante cuatro años en la salvaguarda de la experiencia humana en la estación Libertad 11.


Alan admiraba a Génesis: más alta que él, hombros amplios, figura generosa. Consideraba que esos atributos tenían un equilibrio perfecto, aún bajo el uniforme. Los ojos emocionados de Génesis estaban clavados en la estación ViVi, por lo que Alan se permitió contemplarla sin temor a ser descubierto. O al menos eso pensaba.


— ¿En serio crees que puedes quedarte viendo a Génesis ¡así! y salir invicto amigo? Aria tiene cinco minutos observando cómo se te cae la baba mi buen. Si sabes que le va a dar lujo de detalle más tarde.

—Perdona Aarón me distraje con la llegada; al tiempo que presionaba algunos controles de la nave y su rostro se vestía de muchos colores; menos el color original de su piel. Es impresionante, ¿no amigo?; por fin la estación Libertad Número 11; va a recibir a siete billones de seres humanos transportados solo por nosotros.

– ¡Ya hombre! no te hagas el importante; sabes bien que la nave y su inteligencia artificial hacen todo por sí misma. Los botones que oprimiste son tan solo para ver mejor la cúpula y la estación;… y claro, para proyectar algo de sombra en Génesis, y apreciar su ondulante cabello que tanto te encanta —replicaba alegremente Aarón con voz burlona y algo aguda a su amigo de tantos años.

—Vamos viejo solo me distraje; ya sabes cómo es de chismosa Aria y si tu no me ayudas solo voy a quedar más apenado; Génesis no me va a tener piedad y voy a estar aún más bajo su merced.

— Amigo ya estas a merced de sus encantos, yo no veo manera de salvarte; pero no te apures no te voy a delatar y repetiré tu mentirilla si esto te ayuda a estar más tranquilo.


En toda la sala resuena un sonido profundo que rompe el silencio y tranquilidad del espacio;

  • — ¡Bienvenidos ciudadanos en entrenamiento!

estarán llegando en una hora y 12 minutos a la estación Libertad 11, la estación prototipo ViVi más avanzada y joven del sector Alfa; soy la IA de la nave llamada DORIS. Yo manejo esta nave transportadora tipo EXODO de serie 4579101112. Actualmente estamos transportado a un gran lote de ciudadanos que viven en estado ViVi (Vida-Virtual) para ser habitantes permanentes en esta estación experimental; nuestro origen fue la estación Libertad 8 y pronto iniciaremos el uso de esta nueva y mejorada estación, esta posee una capacidad mayor de contención de experiencias humanas. Este sol posee una vida más larga y está ubicado en una de las partes más seguras de la galaxia; así permitirá asegurar por muchos billones de años la existencia de los seres humanos que ahora transportamos. La capacidad de la estación Libertad 11 será puesta a prueba con su ayuda y entrenamiento; vamos a albergar a 7 billones de vidas y completar un 3% de la capacidad total de la estación. Estás pruebas nos permiten asegurar una nueva casa para muchas personas que confían en nosotros y que desean tener vidas plenas como ciudadanos de la “5 Era” de la humanidad. Al igual que muchos planetas antiguos de la galaxia, el planeta Libertad siempre cuenta con al menos 10 estaciones tipo ViVi. Sin embargo, los avances que hemos logrado en nuestro ciclo-calendario actual nos brindan la oportunidad de potenciar tanto la capacidad como la seguridad de esta tecnología planetaria. Esto es un gran logro para la humanidad y con su ayuda esperamos grandes resultados para futuros ciclo-calendario. Esta estación inició su construcción hace apenas 5,211 años y ahora está lista para ser un nuevo hogar para la humanidad eterna de la “5 Era”.


Aria golpea las costillas de Alan, quien estaba completamente distraído, absorto en los detalles de la nave y la estación, sin dejar de lado las distracciones cotidianas dirigidas hacia Génesis.

"¡Basta, Aria! —replica Alan. No ves que esta es la parte más importante del viaje.

— ¡¿En serio Alan?! Otra vez te crees él más importante ¿verdad?

—Así le dije chiquita; se cree mucho cuando DORIS hace todo el trabajo. Como si alguna vez la IA (Inteligencia Artificial) se equivocara — reclamó Aarón asintiendo el comentario.

Muchachos ya sé que nada falla en nuestra civilización, pero aun así debemos ser serios y aprender todo para poder ser parte de las “Eras”.

Aria hace una cara larga y dice,

—si claro, y mientras tanto echarle un ojito a otras bellezas del cosmos ¿verdad Génesis?

— ¿Perdón qué?, me distraje con los detalles del acoplamiento de la nave.

—Si de hecho hablábamos del acoplamiento visual aquí también amiga.

Aarón ya no podía disimular la risa y sentía pena por Alan.

—Bueno el caso es que ya vamos llegando amigos y ahora si vamos a poder disfrutar de más amenidades que las de esta insulsa nave.


— ¿¡En serio!? Este viaje te ha parecido ¡insulso! —replica Aria.

—Comparado con una estación nueva del tamaño de miles de planetas, ¿¡tú crees que no va a ser mejor Aria!?

—Sí, sí tienes razón; olvidé que te encanta tener muchas piscinas y las galerías de comida en la estación son de al menos 100 planetas; jamás vamos a comer el mismo platillo, a menos que sea por gusto.

“¡pollo frito, pollo frito!” —grita Aarón.

—Si sabes que esas comidas acaban tu cuerpo más rápido ¿verdad? Le reclama Alan.

—Y tú sabes que puedo regenerar mi cuerpo e incluso imprimir uno nuevo si deseo, o bien comer el pollo que quiera en una estación VIVI y no gastar nadita de este bello cuerpazo!, JAJAJA!

Génesis, Alan y Aria responden alegremente y al unísono — ¡Sííí... ya sabemos!

—Como si no supiéramos lo tragón que eres —le reclama Aria. —Esperemos que no te comas la estación entera. JAJA! —sonríen todos muy alegres de haber llegado a su destino y de iniciar un nuevo capítulo en sus vidas.


Los cuatro nuevos estudiantes iniciarían hoy una larga experiencia educativa que no era permitida a cualquier ciudadano de la “5 Era”; seis meses de entrenamiento y experiencias prácticas para ser operarios de una estación de realidad virtual, en donde una enorme cantidad de personas resguardaban su conciencia humana, para seguir viviendo después de su vida inicial.

  • Uno de los grandes logros de la humanidad, fue el poder continuar su existencia en caso de así elegirlo el ciudadano.

Todos podían experimentar la vida tantas veces como desearan, y llegar al final cuando así se sentía correcto. Pero los detalles de la existencia virtual no son el tema de este cuento. Sino la historia de cuatro jóvenes valientes, que dirigían su existencia a una profesión de extraordinaria responsabilidad, reservada solo para unos pocos selectos.


Capítulo 2: Bienvenida

Bienvenida

Al bajar de la nave EXODO Alan observaba a los androides de transporte vaciar enormes secciones de la nave que llevaban las máquinas ViVi; así llamadas las máquinas que albergaba la vida de un ciudadano en estado virtual sostenido por computadoras sumamente avanzadas.

Alan estaba perplejo, la estación era un anillo enorme que rodeaba el sol completamente y podía verse al horizonte como la estación se perdía de vista. Los trasportes viajaban distancias muy grandes para dejar parte de las estaciones ViVi. Una gran sección de la estación Libertad se pondría a prueba con esta primera carga de habitantes. Alan estaría a cargo de monitorear todas las operaciones para aprender; pero el reto ahora simplemente se sentía enorme. Podía sentir una gran presión en sus hombros y una angustia en el pecho al pensar si él podría estar a la altura de este trabajo. A diferencia de sus amigos, Alan era muy técnico y poseía muchas habilidades con máquinas y computadoras; conocía mucho de la IA de la estación y se le había permitido conservar muchas memorias de tres vidas pasadas como apoyo a su trabajo; esto era algo poco usual entre los lineamientos de vida permitidos y más como operario de recursos avanzados. Alan pensaba que quizás eran estas memorias, las que le causaban tanta angustia y pensamiento en su mente. Muchos de sus recuerdos pasados eran bellas memorias de sí mismo, de cómo anhelaba estar ahí y poder ayudar a conservar la experiencia de vida de otros. Con sentimientos encontrados, una lágrima de apreciación en su rostro cayó al ver la inmensidad del espacio y como estaba creando su sueño ahora.


Génesis se sentía muy conmovida al observar a Alan, sabía de antemano que la llegada sería muy emotiva para él y que sentía una gran responsabilidad por su trabajo. Al igual que ella ambos poseían un gran sentido de compasión y los motivaba el poder ayudar y cuidar a otros. Alan lo hacía con sus habilidades técnicas que eran muy importantes en las estaciones espaciales y ella lo hacía apoyando la parte humana de otras personas. Ella se decía así misma que no podía estar sola y ahora otra vez volvía a estar en estaciones espaciales con muy pocas personas. Algo había en Alan que la atraía a volver a tomar estas decisiones. Como si algo dentro de ella le dijera que el la necesitaba y que su apoyo era muy importante. Alan había escogido que su cuerpo fuera de un joven de 19 años y actualmente había existido solo 21 años; ella también había diseñado un desfase de dos años para su experiencia en la estación y estaba muy contenta de poder disfrutar un cuerpo que envejecía muy lentamente.


Génesis se había seleccionado para este grupo de apoyo por su capacidad para aprender y enseñar a los demás; era muy compasiva y paciente. Le encantaba poder platicar de sus experiencias y escuchar la vida de los demás. Además era muy buena para la “Escuela de la Estaciones” y en este trabajo de apoyo a la estación Libertad esta habilidad era muy importante para mantener unidos a sus compañeros. Aarón y Aria son dos grandes amigos de ella y tenía muy gratos recuerdos de ellos dos; ambos poseían una singular energía e ímpetu que le era muy agradable. Además se le había permitido mantener recuerdos de su vida pasada con ellos; eran recuerdos de mucha amistad y unión que había decidido mantener para recordar que ella era grande; pero que su pasión y fuerza radicaban en la amistad que desborda en sus amigos.


¡BIENVENIDOS a la estación Libertad!

yo soy Diego, seré su guía, tutor y mentor en la estación en sus próximos meses de existencia. Aquí vamos a conocer a detalle la estación y los proyectos que soporta; siendo el más importante el sostener la conciencia humana en una forma ViVi o Vida Virtual. Todos ustedes conocen mucho las generalidades de estas estaciones y han avanzado mucho en su aprendizaje de la “5 Era”; pero aquí, no solo lo sabrán, van a experimentarlo de primera mano.


Los cuatro estaban muy emocionados y asombrados al entrar a una de las bahías de la estación; era una sala enorme con muchas secciones y domos que permitían ver el espacio y el sol que alimentaba de energía a la estación.

—Gracias por recibirnos Diego, ¿tienes mucho tiempo en la estación? —preguntaba Alan.

—De hecho varios años ya. Espero poder estar a la altura de sus inquietudes y que puedan disfrutar de su experiencia aquí en la estación. Traten de no sentirse abrumados con esta experiencia; con el tiempo se adaptarán a la vida aquí y verán que es muy agradable y segura.

—Es fácil para ti decirlo. —replicó Aria. Yo de por si soy la más pequeña del grupo y esto es enorme. Ha sido muy impresionante la llegada y la experiencia en el espacio. Nada comparado a la vida en el planeta Libertad.

—Si claro, es que ustedes no vienen de la estación 8; imagino que trasbordaron en algún punto para llegar directo aquí.

—De hecho sí; perdona yo soy Génesis y mi amiga es Aria. ¿Empezaremos pronto la escuela de estaciones?

— ¡Qué directa!, pero ¡no!, —contesto Diego en tono de maestro flojo, pero alegre. Van a tener la primera semana libre para que conozcan la bahía central y se adapten bien a ella. Traten de disfrutarla ahora que pueden y conozcan bien sus dormitorios. Las salas de recreo y galerías del sabor están aquí, pueden comer lo que quieran.

—Esa voz me gusta — replicó Aarón. ¿Imagino que tenemos albercas y áreas de recreo?

—De todo tipo mi grandulón amigo. Desde aquí pueden acceder a todo y las secciones finales son las salas de transporte y salas virtuales de los operarios pero son para verlas más adelante en su entrenamiento. Diviértanse y conozcan todo yo estaré aquí para ustedes si ocupan algo. Ya por ultimo les recuerdo que si no me localizan pueden también preguntar por la IA de la estación. ¡MOCHI!— al tiempo que hacia un ademan con las manos para presentar a su nuevo compañero.


— ¡Hola! Queridos estudiantes de poco pelo y gracia. —replicó un gato hermoso y grande que subió a unas de las mesas de la recepción. Yo soy MOCHI, seré su asistente en esta estación; soy la IA casi universal y principal de esta estación. Soy un AVATAR en forma de este hermoso y dulce gato naranja. Me podrán reconocer por mi enorme mancha blanca en mi espalda, la cual me ha ganado el apodo del Quijote de la Mancha, ya que en mi nada es lo que parece y yo controlo todo en este lugar! Muajajaja! —replicó elegantemente en voz grave, pese a que su timbre era algo engorroso, agudo y metálico.


—Bueno, mis nuevos amigos, les presento a MOCHI. La estación seleccionó la forma de este gato para comunicarse con ustedes, ya que siendo su rol y trabajo aquí tan importantes, van a tener muchas presiones que bien podrían aligerarse digamos con un gato de terapia. — decía Diego en tono burlón hacia al gato.

—Meawww!, replicó MOCHI con un maullido algo extraño pero agradable. —Cualquier dato de la estación y de su aprendizaje yo puedo explicárselos, excepto por quizás dos o tres detalles que solo su mentor puede manejar y que son parte de su entrenamiento.

—Tanto yo como MOCHI seremos sus anfitriones aquí y cualquier cosa nos pueden preguntar o pedir. Yo les puedo decir donde está todo y como funciona pero MOCHI incluso puede traerles o activar cualquier cosa que le pidan de la estación. Véanlo como el control remoto universal de toda la estación pero sin gracia.

—Ya te habías tardado, reclamó MOCHI. Ahora resulta que yo el tierno gato de ojos grandes y dorados ¡no tengo gracia!, mmhh, vas a tener que enfrentar la ira de mi hermosa colita, zigzagueando ante ti cada vez que vayas por la estación caminando ¡amigo! —replicó con tono de disgusto.


Aria intentó tocar a MOCHI y para su sorpresa lo que esperaba era realidad. Ella sabía que el gato era un avatar virtual de inteligencia artificial proyectado con tecnología muy avanzada, pero lo que más le asombró es que era totalmente real al tacto. Pudo cargarlo y acariciar su pelaje hermoso, aunque algo polvoriento. ¡Sabía que serías real!, es lo más avanzado que he visto pero en serio ¿tienes que tener polvo?.

—Soy cochino para tu mayor agrado y realismo, —contesto MOCHI, mirándola con sus tiernos y grandes ojos naranja casi de color dorado.

—Y no se podría un poco menos apestoso! JAJA!, —replica Aria.

—Génesis le arrebato la mascota a Aria. —Que delicada, yo voy a ser tu amiga ahora mi querido MOCHI.

—Me parece bien, y para ti ¡me voy a bañar más seguido!.

JAJAJA!, —se rieron todos.


Capítulo 3: La estación de la responsabilidad

La estación de la responsabilidad

La primera semana pasó como de rayo; Aarón no se cansaba de recorrer todas las galerías de entretenimiento, viajes, lujos, recreo y sobre todo aquellas experiencias que incluían agua o juegos estilo parques de diversión. Su inmenso y fornido cuerpo ya le pasaba facturas de cansancio por divertirse tanto y Aria estaba enojada con el por qué casi no le hacía caso y ya estaba rendida de acompañarlo en tanto entretenimiento. Ellos eran muy unidos aunque un gigante de casi dos metros se veía muy raro en compañía de una chica de tan solo un metro con 45 centímetros. Lo único serio en Aria de hecho era la medida de su escote y lo abierto que le gustaba traerlo; quizás por gusto o quizás porque era difícil cerrarlo ante tanto volumen. Aarón se preguntaba si alguna vez había usado pantalones como él; ya que Aria siempre vestía faldas, rara vez eran largas y elegantes como en el restaurante que visitaron la otra noche; ella gustaba mucho de tener sus piernas regordetas al aire y usar pequeñas faldas que le daban un aíre único y atrevido, como si fuera una hermosa niña grande y algo tosca. Otra cosa que él pensaba era como Aria siendo tan pequeña podía tener una mayor talla que Génesis siendo que ella también tenía una pechonalidad nada discreta. El caso es que a Aarón le encantaba la apariencia de su amiga y su compañía hacía que la diversión se fuera al doble a su lado. La sangre liviana de Aria y la inocencia de Aarón era algo que los distinguía ante sus amigos y los hacía una pareja perfecta para divertirse, y aligerar cualquier preocupación.


—Otra vez esos dos gritando y reclamándose; no se separan y ni se aguantan juntos.

—Déjalos Génesis; están disfrutando lo último del rato y hoy iniciamos escuela ¿no?. Tu actividad favorita; a fin de cuentas tu pasión es ser educadora de la “5 Era” ¿no? —dijo Alan con gusto.

—También me gusta la “Escuela de las estaciones” y algún día quisiera poder educar con el canon completo de la “5 Era” a los ciudadanos eternos.

— ¡Que, en serio deseas una carrera en la política!, eso es aún más complicado y de mucha mayor responsabilidad que esta estación. De hecho es un rol muy por encima de los cuatro años laborales.

—Claro que no Alan. Solo aspiro a ser educadora de alto nivel y de experiencias vivas de las Eras. Si es un rol superior al que estamos entrenando hoy, pero son carreras de a lo sumo 11 años laborales. Sé que es mucho tiempo pero no es un trabajo de más de mil años como los políticos. Ni creo estar hecha para vivir con tantas experiencias de vida en mi memoria.

—Si puedo apoyarte lo haré; sabes que cuentas conmigo amiga.

—De hecho estoy segura que con tu apoyo y el de Aarón podría lograrlo; aunque no es poca cosa y primero debemos concluir esta fase de vida. El trabajar en una estación ViVi no es un reto sencillo tampoco y es requerida una experiencia como ésta si deseo buscar una carrera de ciudadano de Eras-ciclo-calendario.

— ¡Caray Génesis!, para mi este trabajo es mucho ya de por sí, y no sabré si estoy listo hasta que acabe el entrenamiento. Pero si sé que yo no podría ir por un reto tan grande.

—Y no ocupas hacerlo; solo sigue tu corazón. Y si me acompañas como ciudadano común sé que tendré más fuerza y tu compañía me hará valiente, para lograr la máxima experiencia de un educador de nuestra civilización.


Génesis conservaba muchos sentimientos por Alan de su vida pasada y él también de ella; así mismo habían vivido juntos desde muy niños y entrenado juntos en la Escuela de la “5 Era” desde los doce años. Ambos eran amigos íntimos de Aria y Aarón pero ellos no tenían sus recuerdos pasados, habían escogido reiniciar sus vidas como ciudadanos normales y vivir plenamente con el único mensaje o solicitud de poder conocer y hacer amistad con Génesis y Alan; y de hecho con otros amigos del grupo de las escuelas en el planeta Libertad.


En este mundo de perfecta armonía en donde la humanidad ya había conquistado todo el cosmos y cada estrella y galaxia en existencia había sido explorada ya hace muchos ciclos-calendario. Conservaban una perfecta paz, permitiendo a la humanidad experimentar cada rincón del universo. Esto se podía lograr solo con el mayor logro de la humanidad; este avance era la escuela de la “5 Era”. Esta escuela enseñaba a los niños a partir de los 12 años a conocer la experiencia humana y saber que las experiencias intensas de la humanidad pueden destruir a otros seres humanos. La escuela de la “5 Era” mostraba en sus libros canónicos el como la humanidad pudo sobrevivir a su mayor reto y miedo; el miedo a sí mismos, el miedo a su propia humanidad. Gracias a este aprendizaje inculcado a todo ciudadano, ninguna oveja del rebaño se perdía ni obraba en contra de otro ser humano jamás. Y la humanidad logró conquistarlo todo en absoluto, poseían tal armonía que solo podía conocerse la guerra y el conflicto a través de los libros canon de la “5 Era”; y al aprender de ello cada ciudadano se volvía un nuevo guardián de la paz y la felicidad. Los libros de la “5 Era” eran el mejor regalo y herencia de los antepasados que habían sufrido mucho dolor para aprender las duras lecciones de la condición humana. Estas enseñanzas, eran llamadas así porque la humanidad entera tuvo que ser destruida al menos cinco veces antes de llegar a la “5 Era”, en donde por fin se logró un mundo de eterna paz.


— ¡Bueno muchachos!; ya están listos para la primera sesión de la “Escuela de estaciones”, —replicó Diego.

— ¡Listos! —gritaban los cuatro amigos.

—Y pasará mucho tiempo para ver la “Escuela de la 5 Era”, pregunto Génesis.

—Dos meses al menos Génesis. Ya que en este entrenamiento vamos a vivir las Eras como ya saben; no solo se revisaran los libros si no que van a experimentar una parte de las Eras en carne propia. A esta altura de su educación ya han estudiado mucho las historias canon de la “5 Era”, pero el siguiente paso será más intenso. Buscamos que ustedes puedan madurar más y que puedan vivir su propia elección de trabajar en esta estación ViVi.


—Pero los aprendizajes técnico-operativos de la estación cuando se van a aprender Diego.

—Ya pronto Alan; ya sé que tú eres el experto en aparatos amigo pero no comas ansias. Los conocimientos técnicos son tan solo fichas de memoria que iremos integrando durante sus sesiones de sueño. Es rápido y fácil realmente; y poco de eso se hablará en la escuela. Lo importante que no podemos integrar con fichas de memoria instantáneas son la “Escuela de Estaciones” y la “Escuela de la 5 Era”

—Pero porque no podemos solo absorber el conocimiento mi buen Diego; a mí no me gusta estudiar sabían.

—Si claro Aarón. —replicaron los tres amigos al unísono.


Diego se ríe y nuevamente grita ¡MOCHI!.

En el acto aparece en el suelo un gato naranja que de un salto instantáneo alcanza una mesa y con pose seria, pero muy tierna, empieza a parlotear un conocimiento por todos muy sabido.

—Mis queridos educandos; hoy se domina completamente el conocimiento de un número incontable de planetas y tecnologías; todo está al alcance de un botón o de alguna solicitud hecha a mí por ejemplo. Si usted mi buen amigo Aarón, me pide conocer la pieza más complicada y critica de esta estación, yo con gusto lo haría, no sin antes advertirle que es el reactor de flujos solares y condensadores de energías de fusión.

— ¡MOCHI! Quiero conocer la pieza más complicada y critica!, —grita Aarón en tono de burla.

Al instante se ve como Aarón se marea y sus ojos se ponen en blanco unos segundos, como si hubiera ingerido una droga o algo venenoso le hubiera picado.

—Con un carajo —le grita Aarón a MOCHI, —solo estaba bromeando!

—Yo le advertí mi querido estudiante y usted lo solicitó, —replicó MOCHI con voz elegante pero algo burlón. Al tiempo que lanzaba un maullido muy conocido ya por ellos después de una semana de convivir con el gato. —Meeeawwwwww!, —era el maullido raro y ronco del gato.


Diego con un tono algo serio y sombrío le advierte al grupo.

—Qué bueno que se diviertan y tomen esto a modo ligero muchachos, pero solo vean el domo externo y apreciemos la inmensidad e importancia de la estación. Tienen que ser más cuidadosos especialmente con su persona ya que son pocos los operarios de una estación ViVi y se espera que su actitud no sea tan infantil como para emitir solitudes tan a la ligera. Recuerden que MOCHI parece un gato pero es su compañero para operar y trabajar toda la estación. Su trabajo es crítico y de mucha responsabilidad. Qué bueno que sean tan unidos, pero se requiere ser más prudente amigo Aarón. Los conocimientos de la “5 Era” no se pasan con fichas de memoria por respeto, para crear la experiencia única de aprender de cada quien, y que mejor que respetar aquello que es el pilar de nuestra civilización.


Aarón se quedó mundo un momento y algo apenado. Al final exclamó —bueno al menos ya sé cómo jala el reactor, —mientras se frotaba atrás de la nuca.

Todos rieron un poco.


—Bueno chicos, ¿cuál es la primera lección con que inicia la “Escuela de las estaciones”?

Todos voltearon a ver a Génesis.

— ¡Todos saben la respuesta por favor!, replicó Génesis. La primera sesión siempre debe ser “La Estación de la Responsabilidad”. Esta estación se distingue por las siguientes características:

• Querer estar ahí para crecer y aprender con el equipo. • Todos tenemos un desarrollo y o no existe una estación única, o no existe un nivel, o no existe un avance, o no existe una competencia, o no existe alguien alto o bajo, mejor o peor que otro. • Todos tenemos un proceso para crecer y la fuerza de otros y la propia es lo que nos sostiene. • No hay dos personas iguales. • Cada uno escoge su estación y el tiempo que requiere estar ahí para crecer y ser más. Debemos respetar esto y a las personas que están ahí; esa es la primera fortaleza que podemos dar. • No podemos recibir sin dar, ni dar sin recibir. • Cada estación es única y requiere su propio respeto. • Cada estación es diferente y se fortalece de cosas diferentes y de personas diferentes. • No existe mayor fortaleza material que nuestra propia persona. • Nada es más fuerte que el “SER HUMANO”.

—Aquí Génesis empieza a tener la voz entrecortada y una lágrima rodó por su mejilla.

• Todos necesitamos de todos.


Aria la detiene.

—Amiga claro que sabemos de esta lección pero no tanto como tú; y de antemano sabemos que esta estación es tu favorita y que eres muy emotiva en ella. A mí también me parece una enseñanza muy importante y que es la base de muchas lecciones en las historias de la “5 Era”.


Ese día paso con algunos descansos y reflexiones, pero sobre todo cada uno de los miembros platico de sus inquietudes, fortalezas e historias de vida, incluso de sus memorias de vidas pasadas; Diego y MOCHI!, hablaron de cuando en cuando. El grupo se conoció mucho más y pudieron expresar también alguno de sus miedos. Siendo Alan el que quizás más miedo expreso e irónicamente el que cargaba más deseos de trabajar en la estación.


—Es normal tener miedo Alan especialmente cuando te exiges y esperas demasiado de ti mismo. Recuerda siempre que la estación es autónoma y que se controla sola con la ayuda de MOCHI.

Aquí el gato naranja hace un ademán de seguridad y confianza con su típico sonido de Meawww!.

—Las personas estamos para poder tomar decisiones excepcionales, y es muy raro que tengamos que operar o intervenir. Estamos aquí como un protocolo de seguridad, en donde los seres humanos pueden salvaguardar a otros seres humanos, con decisiones críticas que requieren nuestra conciencia a tiempo real y físicamente en la estación. Existen muchos operarios remotos que también ayudan y monitorean la estación desde fuera del sistema solar. No todas las responsabilidades son de ustedes obviamente. —explicaba Diego en su rol de mentor.

—Además estamos aquí para ser la fuerza de todos, replicó Aria.

—Aunque tú no eres muy fuerte mi escuálido amigo, —se burlaba Aarón al mostrarle sus bíceps.


Con cara larga, pero divertido con el comentario de Aarón los amigos acabaron el día y Alan daba las gracias a todos. Al salir de la sala educativa se quedó un largo rato apreciando la inmensidad del espacio desde los domos de la sala principal. Observaba perplejo al sol y como la estación masiva rodeaba y recogía corrientes de luz y calor que se reunían en el horizonte interior del anillo.


Capítulo 4: La estación del explorador

La estación del explorador

Han pasado algunos días en donde Diego mostraba otras partes de la estación y continuaba la escuela de las estaciones.


Aarón y Alan se encontraban en las bahías transportadoras y se teleportaban a diferentes bahías centrales idénticas a aquella donde habían llegado. Era casi imposible distinguir entre un lugar y otro; solo las placas que identificaban la bahía eran la única diferencia, así como una imagen central en forma de esculturas humanas con escenas icónicas de las historias de la “5 Era”. En esta bahía en particular se podía observar al héroe “Ruy” primer ciborg completo de la humanidad que unificó la IA y a los seres humanos; al parecer mostraba su primera etapa ciborg. Una historia por todos conocida y muy emotiva.


En esta ocasión Alan y Aarón estaban probando el tren transportador que enviaba materiales a lo largo del anillo por la parte inferior de estación. Existían tres líneas transportadoras y estaban listos para abordar.

El viaje era largo y era impresionante la velocidad en que se desplazaban. MOCHI los acompañaba y les explicaba que el tren tenía muchos usos en la operación de la estación. También existían muchos transbordadores para enviar materiales a través del espacio y esta forma era la más común. Pero los trenes cumplían un apoyo de seguridad y para transportes ordinarios de baja prioridad; además los trenes utilizaban muy poca energía a diferencia de las naves operativas.

  • —Gracias a los reactores que capturan la energía del sol tenemos siempre mucha energía de sobra que de hecho se utiliza para muchos otros proyectos fuera de la estación, —explicaba MOCHI.

—¿Es por eso que podemos ver naves EXODO a lo largo del anillo MOCHI?. ¿Se utilizan para trasportar baterías solares?.

—No Alan. Existen naves transportadoras y de proyectos que van y vienen según sea necesario, pero muy pocas están en la estación. Las naves EXODO son parte de la estación, para cubrir los protocolos de seguridad en caso de tener que mover a los habitantes fuera del sistema solar. Prácticamente es imposible que exista un fallo catastrófico pero la estación siempre debe tener los recursos listos para atender cualquier escenario y proteger el recurso más valioso, las estaciones ViVi que albergan la existencia de los ciudadanos de la “5 Era”.


En ese momento el tren desaceleraba y llegaban a la siguiente bahía central.

—¿Pero la nave que veo ahora si es de proyectos verdad?.

—Así es Aarón, y vienen dos transportadoras también en poco tiempo; llegarán en cinco minutos y podremos verlas antes de regresar a clases con las chicas. Son mucho más grandes que los transportes espaciales que utiliza la estación; tienen más poder y velocidad.


Al bajar del tren la nueva bahía otra vez lucía casi idéntica a la anterior salvo por la placa y la estatua de una mujer de estatura baja que adornaba las historias de las Eras. Al entrar a la sala central aparecieron Diego y Aria en forma de holograma remoto. Aarón tocaba a Aria para experimentar la tecnología de hologramas tan avanzada que poseía la estación.

— ¡Oye!, se mira no se toca —reclamaba Aria que retiraba la mano de Aarón.


—Muchachos tan pronto acaben su viaje físico apúrense a regresar a la bahía origen para comer y celebrar con ustedes su primer mes de entrenamiento. Ahora utilicen el teletrasportador para regresar, —los apuraba Diego para terminar la lección del día.

— ¡Sí!, Génesis está seleccionando unos platillos nuevos para todos y vamos a probar un juego nuevo de equilibrio. —Aria hacia algunos ademanes divertidos.


Nuestros cuatro estudiantes ya se estaban adaptado por completo a la vida en la estación. Conocían todas las secciones y había visitado otras tantas con realidades virtuales sin tener que moverse físicamente a cada ubicación; algo muy práctico cuando las dimensiones de la estación exceden miles de planetas.


—Ya su entrenamiento básico de operación va a cambiar muchachos; ahora vamos a utilizar más fichas de memoria instantáneas. Hemos utilizados algunas pero en su segundo mes van a tener más conocimientos y aprendizajes de la estación. Van a poder operar manualmente cualquier dispositivo.

—Así es Diego, yo ya no voy a ser tan necesario como antes. Meawww!.

—Huy MOCHI te voy a extrañar mucho, replicó Aria.

—¡Te seguiré visitando para que no me extrañes!.

—Si claro…, pero te bañas. —Insistió Aria tapándose la nariz con la mano.

—No garantizo nada.


Los chicos revisaron rápidamente la bahía que les tocaba explorar ese día y desaparecieron en un haz de luz para alcanzar a los demás.


La fiesta siguió alegremente con pláticas y risas de los seis amigos. Pero Alan siempre a ratos se mostraba cabizbajo.


Capítulo 5: La estación del miedo y la fe

La estación del miedo y la fe

En este nuevo día Aarón y Aria decidieron probar una simulación de vida diferente para probar la vida virtual que ofrece la estación y Diego solo recibió a Alan y Génesis para la clase.


—La estación de aprendizaje de hoy será el miedo y la fe amigos si deciden aceptar el reto.

—Claro —replicó Génisis, mientras Alan guardaba silencio.

—Qué te pasa mi buen Alan; obviamente tienes miedo.

—En veces me pregunto ¿qué caso tiene esta responsabilidad en la estación? Incluso me pregunto ¿qué caso tiene la vida en si misma si solo es una simulación de vidas reales? ¿De qué sirve lo que hago y para que estamos aquí?

—Pareciera que la vida es solo una ilusión ¿verdad? y que en sí misma no tiene sentido, —replicó Diego.


Génesis lanzó una mirada incomoda a Diego en forma de reclamo por lo que dijo.


—Mira mi buen Alan; ustedes ya han leído las historias de la “5 Era”; sabes bien que la humanidad ha sufrido mucho para llegar aquí y ahora se puede disfrutar la existencia sin dolor y penas. Pero existe en todas esas historias un mensaje de profunda sabiduría; la vida misma es un misterio y alguna vez la máquina trato de erradicar a la humanidad, pero pudo ver la grandeza de la experiencia humana y cambió. No encontró el secreto de la vida pero supo que la humanidad poseía una grandeza que ella no podía comprender; supo que debía buscar en la humanidad ese secreto y nos ayudó.

—Meawww! —replicó MOCHI. No existe un humano igual a otro y cada uno es una estrella con un fulgor ¡inigualable!.


— ¿Pero por qué me siento tan vacío?, siento que no encajo y que no soy útil. Cualquiera, incluso las máquinas pueden hacer lo que yo hago, —Alan se sentía triste y sus ojos estaban vidriosos por sentirse fuera de lugar.

—Alan yo te quiero mucho por quien eres, —comento Génesis tiernamente, —y nadie podría tomar tú lugar. Yo misma estoy aquí aprendiendo y viviendo esta vida para buscar mi sueño que aún no empieza. Estoy dando pasos para llegar a un lugar que no me ofrece ninguna garantía, pero me sostiene la fe. Mi propio reto es seguir buscando ese espacio y quizás nunca encuentre eso que busco, pero he aprendido a disfrutar el camino. Más bien he aprendido que la Fe es el camino y que solo el miedo puede detenernos.

— ¡Mil gracias Génesis! —lloraba Alan de sentimiento.


—Sabes que eres el más hábil y responsable del grupo, pero necesitas creer más en ti y dejar que los demás te apoyemos. Yo también me sentiría muy mal si no tuviera tu compañía en el largo camino de educadora que he elegido.

—Así es, pronto Génesis será aún mejor mentora que yo —decía Diego.

—No será nada difícil —dijo Génesis haciendo la misma mueca de desaprobación que había hecho antes.


—Meawww!, te diré un secretito amigo Alan, no busques la felicidad,… busca para ser feliz; y nunca pares de buscar para que nunca dejes de encontrar felicidad en tu camino. Recuerda que solo cuando crees en el miedo, nos detenemos y dejamos de ser felices.

—Y eso te lo dijo ¡el gato robot! —se burlaba Diego al tiempo que golpeaba su rodilla en son de aprobación a MOCHI.


Génesis le dio un abrazo a Alan y le susurró al oído, —Estamos para ti, y nunca voy a dejarte amigo.


Capítulo 6: La estación de las eras

La estación de las eras

Ha pasado otro mes intenso con los muchachos; ahora han estado experimentando períodos de 5 días en simulaciones de vida virtual intensas. La escuela de la “5 Era” son historias del pasado de la humanidad en donde aunque el humano vivía, existía mucho dolor y carencia en ellas. Estas historias se enseñaban a los niños desde los 11 años con cuentos y apoyo de adultos bien preparados para emitir un mensaje positivo, a pesar de todo el dolor que la humanidad experimentó para crear la “5 Era”; una a una, las Eras pasaron y la humanidad nuevamente era aniquilada casi por completo, para volver a renacer hasta la quinta forma que logro la anhelada paz y estabilidad requerida para ya no autodestruirse. :contentReference[oaicite:0]{index=0}


Cuando niños cada uno experimentó los cuentos de las Eras en el libro, pero ahora han experimentado cada una de las Eras en simuladores de vida virtual.

Si bien no han experimentado los dolores de las Eras como se detalla en los libros, han podido ser observadores de primera mano y vivir en carne propia las experiencias de la humanidad, viviendo esas épocas del pasado. Estas simulaciones, son en parte un requisito para cualquier trabajo de alto nivel. Este tipo de empleos se distingue por las responsabilidades, ya que implica la posibilidad de riesgo para vidas humanas en caso de un error. Aunque las máquinas y la inteligencia artificial evitan la mayoría de los errores, en ciertos trabajos es esencial tener a personas a cargo para colaborar en la toma de decisiones con las máquinas y así reducir posibles riesgos. Incluso tomar decisiones sensibles, como quien debería morir y quien seguir viviendo. La hermosa estación libertad es un claro ejemplo del poder que la humanidad ha creado en si misma; pero nada es para siempre, y solo cuidando lo que es importante se puede guardar lo más valioso de forma segura.


—Meawww!, como se han sentido al vivir ¡las Eras muchachos!

—Es muy intenso MOCHI —se quejaba Alan. —Tan solo 5 días y apenas te adaptas; no imagino vivir una vida completa en cualquiera de las Eras destruidas. Es increíble como todos trabajan y viven con tanta fe pese a los horrores de la destrucción pasada y como siguen los pasos para crear la siguiente destrucción. Me hace valorar mucho más el mundo que ahora vivimos.


—Definitivamente no podría vivir mucho tiempo así; la comida es horrible y pareciera que todo es trabajo todo el tiempo. No existe nada seguro en las Eras.

—Existen muchas cosas seguras en las Eras mi buen Aarón. Pero no existían máquinas que hicieran todo fácil para los seres humanos —Diego mostraba otra vez su rostro serio y compasivo a la vez, ya que las lecciones ahora se vivían con mucho dolor real.


—¡Pero si existían máquinas que mataban gente a diestra y siniestra!, o no ¡MOCHI!.

—Meawww;… lamentablemente así era. Lo siento chicos. Tomo mucho tiempo y evolución para que las máquinas fueran el apoyo que ahora somos a la especie humana. Muchas cosas debieron pasar.


— ¿Pero porque tenemos que vivir esos pesares para trabajar en la estación? — Aria tenía un rostro muy triste y absorto, al haber presenciado varias muertes durante la simulación de la Era 1.

—Para poder salvaguardar nuestro futuro es importante conocer el pasado amiga; es necesario para estos entrenamientos intensos saber que protegemos algo valioso que ha costado mucho.


— ¡Pero por qué tanta muerte Génesis!, porque tanto ¡miedo!, vivir en agujeros en el suelo todo el tiempo. El no poder convivir con otras personas.

—Al parecer hoy voy a pedir para ustedes una estación de dudas y preguntas chicos, —enfatizo Diego.


—No creo que Alan ni Aria estén listos aún Diego.

—Y yo voy a comer pollo todo el día,… hasta que no me mandes a otra simulación de desolación y muerte Diego.

—Que grosero!, Meawww.

—Que bien Mochingas!


—Descansen entonces hoy todo el día chicos. —Dijo Diego en tono de desahogo.

— ¡Aria! acompáñame a comer por favor no quiero estar solo.

—Claro grandulón yo te protejo ya sabes.


Aarón y Aria salen de la sala educativa para ir a los lugares de recreo.


—Diego, yo como instructora no creo que esto sea normal. Aria ha presenciado mucha muerte; una de la victimas incluso la lleno de sangre y Aria quedo varias horas traumatizada.

—Génesis, ustedes saben que esto no es real. Es tan solo una película que pueden experimentar; miles de personas en las máquinas ViVi deciden vivir en las Eras algunas de sus vidas para apreciar el legado del pasado; y dejan todos sus recuerdos para vivir plenamente. Ellos no se quejan porque no poseen un recuerdo de pasados mejores. Ustedes deben conocer esta experiencia con sus recuerdos y apreciarlo todo; aprender de la experiencia. Es muy difícil lo sabemos, pero esto lo están escogiendo ustedes para ustedes.


—Pero fue mucha muerte Diego y alguien debería ajustar la simulación para hacerla ¡menos violenta! —Génesis mostraba rabia e indiferencia a los comentarios de Diego.

—Y se ajusta, créeme que se ajusta. Pero ustedes también crean mucho de la simulación. Lo que Aria ha creado es de ella para ella, y no puedes controlarlo, solo puedes ayudarla y darle fuerza para que se pueda apoyar en ti.


—Entonces quizás no deseo ser mentora como tú. Esto es muy cruel e innecesario. No me veo apoyando a mis alumnos con dolor y sufrimiento.

—Calma Génesis, todos necesitamos tiempo para procesar esta última simulación.


—¡NO ALAN!, no entiendes —Génesis reventaba en llanto y entrecortaba mucho su voz. —Aún nos falta una simulación y será la más larga. Son dos meses completos.

Alan abrió los ojos enormemente; cinco días fueron mucho, pero ahora seguían meses completos.


—En cualquier momento pueden renunciar y volver a una vida sin dolor en el planeta Libertad. Este es un camino que ustedes eligieron como grupo, no yo, y deben ser responsables de su elección. Nadie les ha dicho que no pueden cambiar esa elección, pero solo ustedes pueden tomarla y asumir las consecuencias.

— ¿Consecuencias?

Con ojos sollozos Génesis le explica:

—No me dejarán avanzar para ser educadora de alto nivel, ni nos dejarán volver a intentar este trabajo.


—Ustedes cuatro se ganaron un lugar privilegiado en esta estación y un entrenamiento único. Si deciden no utilizarlo simplemente se pierde y no creo que vuelvan a crear nuevamente esta oportunidad.

—Te refieres a que hemos creado esto en vidas pasadas ¿verdad?, —se quejó Alan.

—Así es.

—¿Cuántas vidas hemos tenido que vivir para esta oportunidad?.

—Sabes que no puedo decírtelo y menos en la manera que lo estas preguntando.


—Alan, la estación de la responsabilidad amigo —le decía entre lágrimas.

—“Querer estar ahí”, no un debería. —Alan se queda en silencio un rato

—Meawww,…


—Vayan a descansar chicos, MOCHI acompáñalos y platica con ellos de cualquier cosa que no sea el entrenamiento.

—Les voy a platicar de mi amigo ¡TINO!.

— ¿Es otro gato verdad?

— ¡Como supiste Génesis! Reclamo MOCHI. Ah!, las instructoras siempre le quitan la emoción a mis ¡sorpresas!. ¡Bueno yo soy más bonito!.

—Claro!... vamos a comer Alan.


Los días pasaron rápidamente para los cuatro, los tiempos de descanso se volvían muy importantes y todos los aprovechaban al máximo; el vivir las simulaciones de las Eras creaba un shock en donde se podía apreciar que la paz y futuro de la humanidad tenía un costo. Ellos disfrutaban sus vidas plenamente mientras la gente del pasado había creado esta utopía de felicidad para ellos; pero saberlo y vivirlo eran dos cosas mucho muy diferentes.


Aarón se atiborraba de comida y veía mucha comedia y programas de situaciones pasajeras, todo su descanso era para estar activo y nunca paraba. Génesis por otro lado se dedicaba mucho a contemplar las fuentes y las salas de arte virtual. Leía noticias y datos varios sin una predilección en particular. Aria pasaba las horas hablando y pasando mensajes entre amigos; cuidaba mucho más su apariencia ahora y siempre que podía acompañaba a los demás, especialmente a Aarón y Génesis; aunque con Aarón era difícil seguirle el ritmo de la comida y Génesis en ocasiones era muy callada para ella; lo raro era que ella la platicadora tampoco hablaba mucho cuando estaban juntas. Aria se preguntaba cómo es que había cambiado tanto su amistad; siendo que no estaban enojadas entre ellas.


Alan descansaba mucho y meditaba sobre lo vivido en los entrenamientos; la historia del pasado daba vueltas y vueltas en su cabeza. Buscaba razones y buscaba porqués. Las cosas parecían no tener un sentido; tanto sufrimiento en el pasado de las Eras y tanta paz en su vida. Él se observaba así mismo y a sus compañeros. Nos conocemos desde los 5 o 6 años y hemos convivido tanto tiempo; como pudo nuestra amistad cambiar tanto si aún somos amigos. Este último mes nos había cambiado a todos enormemente. Al llegar a la estación disfrutábamos de la vida y apreciábamos la inmensidad del espacio y la creación de esta estructura colosal que alberga tanta vida. Pero ahora nada pareciera poder llenar un vacío en nuestros corazones.


Nada afuera había cambiado, pero las cuatro experiencias de las Eras que vivimos algo cambiaron en nosotros. Se menciona la guerra y el dolor, y de estas experiencias se extraen lecciones, pero vivirlas y sumergirse en ellas nos transforma. En este momento, Alan anhela regresar a ser la persona que era hace tan solo dos meses.


—Alan ya vamos camino a la sala de entrenamientos —le gritaba Diego.

Alan despertaba de su meditación en los corredores en donde se quedó reflexionando y admirando los domos que mostraban el espacio.

—Si claro ya voy. Te alcanzo.

—Aun sigues pensando mucho en las Eras verdad.

—Como no hacerlo. Lo veo también en mis amigos, ¿que tú no?.

—Es él objetivo del entrenamiento.


— ¿Hacernos sufrir?

—Empujarlos a cambiar Alan. Invitarlos a apreciar. Todos vivimos la dicha de tener resueltas tantas cosas. El poder observar el hambre, la falta de vivienda, la incertidumbre y el conflicto con otras personas que escala incluso a guerras. Ver el efecto de la ignorancia, pero también el efecto de mal usar el conocimiento.


—Creo que voy entendiendo.

—Es necesario tiempo Alan, tiempo para vivir un proceso de cambio propio y de tus compañeros. No intentes regresar al Alan viejo, intenta crear una persona nueva en la que tú deseas convertirte. Pero hazlo con paz, tranquilidad y amor. Permite que ese espacio se llene en ti con algo nuevo. Nadie sabe cómo va a ser esa nueva persona, pero sí te aseguro que será muy diferente al que llegó a la estación.


—¿Porque siento tanto miedo si ya no estoy en la simulación de las Eras en donde había tanto dolor?

—Porque no le tienes miedo a las Eras. Ni al dolor de los antepasados que crearon la '5 Era'. Tienes miedo de lo que podrías convertirte. Tienes miedo de lo que serás si renuncias, pero tienes aún más miedo de lo que pasará si sigues. Ese miedo es real y será mayor. Pero tú puedes elegir si lo usarás para cambiarte y transformarte en tus sueños, o si bien te va a destruir y tendrás que volver a intentarlo.


—Algún consejo.

—El de siempre, creo yo. Mirar al frente y seguir tus instintos. A donde quiera que vayas esto te seguirá; no podemos huir de nosotros mismos.

—Puedo intentarlo.

—Si claro, pero enfermarás y tendrás que curarte con estaciones de regeneración de cuando en cuando, y usarás cualquier cosa como excusa para no sentir que tu sueño muere y tú con él.


—Entonces no hay marcha atrás.

—Si la hay, siempre la hay. Pero lo importante es que busques, que te conozcas y que te elijas con valor. Se requiere valor para dar marcha atrás Alan, pero a veces se requiere más valor que para seguir adelante. Solo tú puedes decir que es lo correcto.


—No importa que haga siempre algo malo puede suceder.

—Quizás lo importante no es lo que sucede. Sí no que te sucede a ti.

Al tiempo que ambos iban llegando a la sala de entrenamiento, Diego apuntaba su dedo índice al pecho de Alan.

—Llegamos a tu destino.


—Qué bueno que llegan ya se hace tarde y quiero aprovechar un juego nuevo de la sala de entretenimiento —gritaba Aarón.

—O quizás lo que nos sucede a todos nosotros. — murmuraba Alan. — ¿Te puedo acompañar a ese juego amigo?

—Claro Alan, no creo que ganes pero cualquier cosa fuera de ver la jeta de Diego es bueno.

—Cualquiera diría que me odias Aarón.

— ¡Claro que no! Como crees,… lo que pasa es que no te tolero.


—A bueno. Pues el recreo se les acaba chicos sigue la última simulación de la Eras.

Un tono serio llenó la sala al tiempo que Alan tomaba asiento.


Capítulo 7: La estación de la elección

La estación de la elección

—Entonces ya es mañana, comento Aria con voz algo tímida. — ¡Bueno y que “Era” vamos a visitar ahora!, trataba de sonar alegre y sin preocupación.

—Si amiga, es la última simulación de vida virtual, pero ahora serán dos meses. —Comento Gen en tono algo apagado. —Espero que no te moleste pero me gustaría que fuera la “Era 1”.

—Claro que no me molesta amiga. Fue intensa para mí la última vez pero ¡ya lo supere! —trataba de disimular.


—Chicos sé que todo esto ha sido difícil y he pensado seriamente en renunciar al entrenamiento y al trabajo de cuidado de la estación. Quiero decirles que para mí es importante que todos estemos bien antes que nada. —Alan mostraba un tono algo inseguro también.

—Yo también lo he pensado, pero si admito que me gustaría ser mentora. Aunque no como Diego. Espero no te ofendas.

—No claro que no. Cada quien tiene su estilo para educar. Y esta es una decisión de ustedes como grupo o individual si así lo eligen. Pero recuerden que no hay marcha atrás.


—Y darte el gusto de vernos fracasar Diego. ¡Claro que no!. Yo digo que sigamos, somos más fuertes que esto chicos. —Aarón sonaba con tono altanero y seguro.

—Aarón si me acompañas yo sigo adelante gigantón. —menciono Aria con alegría.

—Así se habla chiquita no nos vamos a acobardar ahora ni nunca, nada puede quebrarnos y menos una simulación de juguete. Puros cuentos de tristeza eso es lo que son las Eras. Puros cuentos para dar miedo.

—Son parte de nuestro legado, —recalcó Génesis con tono serio.

—O quizás solo un requisito para el puesto amiga.

—¿Realmente crees eso Alan?.

—No, ¡Claro que no!.


Con ojos vidriosos Génesis les dice:

—Realmente son herramientas para transformarnos. Son lo que hemos elegido y quizás sin darnos cuenta amigos. Todos lo sabemos.

—Si amiga lo sabemos, pero el gigantón al menos nos da más ánimos. Todos sabemos que vamos a ir, pero yo creo que nadie honestamente quiere lanzarse; o al menos no mañana, ¿no Aarón?

Yo quería probar un pollo Teriyaki mañana, y solo lo consigo en las Eras 2 y 3.

Te quedo mal Aarón yo pensaba ir a la Era 1. El campo y el aire libre me ayudarían mucho si no te molesta.

—Nah! Claro que no me molesta, este cuerpo está hecho para el campo y el ¡trabajo duro! Alan.

—Me encanta cuando te pones duro amorcito. Si yo puedo ir contigo no me molestaría ir gigantón. —Aria sonaba algo forzada y distante; era evidente que trataba de que el momento pasara rápido.


— ¿En serio no te molesta que esta vez viva con Alan en la “Era 1” amiga?

— Para nada Génesis. Sirve que quizás así ustedes aprenden a hacer cositas de adultos en las casas raras bajo la tierra. ¡JAJAJA!.

—Pensé que la Era 4 de la espiritualidad había sido tu preferida, Aria.

—Lo es Alan; pero sé que no le agrada a Aarón tanto. El no tolera vivir tan encerrado. Si, siento que conocer más sobre la espiritualidad me ayudaría mucho, pero todos los demás prefieren otra cosa.

—¡Segura que aguantas chaparra.!

— ¡Oye!, yo ya soy grande! JAJAJA!


En eso MOCHI saltó al regazo de Aria y la miro a los ojos.

—Meawww! Que valiente, pero una vez que inicie la simulación no podrás cambiar Aria.

—¿Sabes a mí no me dicen, remochi cobarde entiendes?

—Que bárbara, ya Aarón te pego lo corriente. Meawww!

— ¡Qué bien mochingas!, ¿de dónde saliste esta vez? reclama Aarón que se asustó con la salida repentina del gato.

—El más valiente se nos asusta chicos, —se burlaba Diego.


—Porque mejor no empiezas la clase, es para lo único que sirves ¿no?.

—La estación de hoy es la espiritualidad, así que hablaremos mucho del gusto de Aria y de la “Era 4”.

Aria mostraba ilusión y dicha en sus ojos al oír de la clase del día.


La mañana pasó muy rápido con historias y reflexiones que tranquilizaron mucho a los cuatro amigos. Pudieron realizar varios ejercicios físicos y emocionales para liberar tensiones de su entrenamiento que casi llegaba a la mitad de camino.


Por la tarde revisaron muchos detalles de su siguiente reto y Diego fue extra amable, ya que les otorgó un día extra de recreo y entretenimiento antes de empezar la última simulación de las Eras con la aceleración del tiempo relativo. Llegado el momento tuvieron que elegir.


—Alan estoy pensando que me gustaría acompañar a Aria mejor a la Era 4.

—Si no te molesta amigo yo realmente necesito del campo y creo que será más útil experimentar la vida bajo las estrellas.

—No me ofende Alan, la idea me gusta a mí también pero creo que debo apoyar a Aria.


—Aria, realmente quiero compartir la “Era 1” con Alan, pero me preocupas mucho amiga ya que las experiencias pasadas fueron muy difíciles para ti. —Génesis mostraba un gesto de auténtica preocupación para con Aria.

—Nah! no importa donde, mientras el grandulón me apoye. Quiero que seas honesta contigo misma amiga, esa es mi intensión más grande. Pero debo ser honesta conmigo y la espiritualidad de la “Era 4” es un regalo que debo entregarme a mí misma al menos en la votación.

—Y yo siento que haces lo correcto Aria. Interrumpía Diego en la plática.


—Es importante que se comprometan con sus elecciones y tomen responsabilidad propia. Deben iniciar estos retos juntos y todos van a acompañarse por dos meses que aquí serán tan solo minutos.

— ¡Que increíble Diego!. ¿En serio la experiencia de minutos se convierte en dos meses para nosotros?

—Si Alan. Es uno de los formatos más antiguos y que requieren poca energía. No se usan mucho porque existe sobreproducción de energía en esta estación, pero para este entrenamiento es un formato que busca que experimenten todo lo que la estación hace y puede hacer. Siendo esta parte del entrenamiento algo histórico, se cree pertinente que respetemos la historia viviendo la historia. Es una experiencia única para ustedes ya que hoy día solo se permite esto en entrenamientos avanzados.


—Meawww. El problema ahora es que según escucho tenemos un empate. Alan y Génesis eligen la “Era 1”; mientras Aarón y Aria prefieren la “Era 4”.

—Claro que eso no es problema. Todos van a ir a la “Era 1”.


Los cuatro colocaron una cara extraña e incluso algo ofendidos, especialmente Aria y Génesis.

—A ver Diego, es ¡nuestra elección!

—El mentor soy ¡Yo! Aarón, y ya los escuche dudar y hablar todo el día, es muy evidente para mí la experiencia que deben vivir para que su entrenamiento sea el mejor; todos van a ir a la “Era 1” y punto. La forma que se ha dado la votación me da el voto de desempate y la habilidad de elegir incluso por ustedes.


—A qué bien mochinga Diego también.

—Meawww ¡que grosero!

— ¡Calma Aarón!, estoy seguro que es un mal entendido; Diego, solamente queremos ser gentiles con todo el proceso.


—Mira Alan, las decisiones se toman; no son algo que dependa de la gentileza, rudeza, amabilidad o amistad. Simplemente se toma una dedición y se hacen responsables de ella; si no la van a tomar ustedes lo haré yo. He entrenado a muchas personas y tengo muchos años creando esta experiencia; lo que ustedes estaban haciendo aquí es solo crear dudas y escusas que no ayudan a nadie. No ayudan al entrenamiento, ni a la toma de decisiones, mucho menos a la experiencia que se supone los hará crecer y conocerse más.


—Tiene razón comentaba Aria. Vamos a ir a la “Era 1” muchachos. Les agradezco todos los comentarios pero Diego tiene razón.


— ¡Gracias!, —comentaba Diego con tono desesperado y enérgico. —Miren perdonen pero es que le han dado muchas vueltas a esto. Les voy a dar el día de mañana de descanso también pero luego tenemos que avanzar a esta parte de la capacitación. Tienen que ir convencidos así que por favor enfóquense en lograr lo que ustedes están creando y dejen de colocarme como escusa cada que pueden. ¡Háganse responsables, por el amor a las Eras!


—Tienes razón, se agradece el día extra y lo vamos a aprovechar para buscar esa seguridad y todo lo que nos has enseñado Diego.

—Gracias Alan; y gracias a ti también Génesis. Miren ya descansen, tomen el resto del día y vamos a desconectarnos de esto para que estén listos ¿les parece?