Diferencia entre revisiones de «Estación Libertad 11»

De FSF
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Al bajar de la nave EXODO Alan observaba a los androides de transporte vaciar enormes secciones de la nave que llevaban las máquinas ViVi; así llamadas las máquinas que albergaba la vida de un ciudadano en estado virtual sostenido por computadoras sumamente avanzadas. :contentReference[oaicite:0]{index=0}
Al bajar de la nave EXODO Alan observaba a los androides de transporte vaciar enormes secciones de la nave que llevaban las máquinas ViVi; así llamadas las máquinas que albergaba la vida de un ciudadano en estado virtual sostenido por computadoras sumamente avanzadas.  


Alan estaba perplejo, la estación era un anillo enorme que rodeaba el sol completamente y podía verse al horizonte como la estación se perdía de vista. Los trasportes viajaban distancias muy grandes para dejar parte de las estaciones ViVi. Una gran sección de la estación Libertad se pondría a prueba con esta primera carga de habitantes. Alan estaría a cargo de monitorear todas las operaciones para aprender; pero el reto ahora simplemente se sentía enorme. Podía  sentir una gran presión en sus hombros y una angustia en el pecho al pensar si él podría estar a la altura de este trabajo. A diferencia de sus amigos, Alan era muy técnico y poseía muchas habilidades con máquinas y computadoras; conocía mucho de la IA de la estación y se le había permitido conservar muchas memorias de tres vidas pasadas como apoyo a su trabajo; esto era algo poco usual entre los lineamientos de vida permitidos y más como operario de recursos avanzados. Alan pensaba que quizás eran estas memorias, las que le causaban tanta angustia y pensamiento en su mente. Muchos de sus recuerdos pasados eran bellas memorias de sí mismo, de cómo anhelaba estar ahí y poder ayudar a conservar la experiencia de vida de otros. Con sentimientos encontrados, una lágrima de apreciación en su rostro cayó al ver la inmensidad del espacio y como estaba creando su sueño ahora.
Alan estaba perplejo, la estación era un anillo enorme que rodeaba el sol completamente y podía verse al horizonte como la estación se perdía de vista. Los trasportes viajaban distancias muy grandes para dejar parte de las estaciones ViVi. Una gran sección de la estación Libertad se pondría a prueba con esta primera carga de habitantes. Alan estaría a cargo de monitorear todas las operaciones para aprender; pero el reto ahora simplemente se sentía enorme. Podía  sentir una gran presión en sus hombros y una angustia en el pecho al pensar si él podría estar a la altura de este trabajo. A diferencia de sus amigos, Alan era muy técnico y poseía muchas habilidades con máquinas y computadoras; conocía mucho de la IA de la estación y se le había permitido conservar muchas memorias de tres vidas pasadas como apoyo a su trabajo; esto era algo poco usual entre los lineamientos de vida permitidos y más como operario de recursos avanzados. Alan pensaba que quizás eran estas memorias, las que le causaban tanta angustia y pensamiento en su mente. Muchos de sus recuerdos pasados eran bellas memorias de sí mismo, de cómo anhelaba estar ahí y poder ayudar a conservar la experiencia de vida de otros. Con sentimientos encontrados, una lágrima de apreciación en su rostro cayó al ver la inmensidad del espacio y como estaba creando su sueño ahora.
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JAJAJA!, —se rieron todos.
JAJAJA!, —se rieron todos.
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=== Capítulo 3: La estación de la responsabilidad ===
{{cen1|La estación de la responsabilidad}}
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La primera semana pasó como de rayo; Aarón no se cansaba de recorrer todas las galerías de entretenimiento, viajes, lujos, recreo y sobre todo aquellas experiencias que incluían agua o juegos estilo parques de diversión. Su inmenso y fornido cuerpo ya le pasaba facturas de cansancio por divertirse tanto y Aria estaba enojada con el por qué casi no le hacía caso y ya estaba rendida de acompañarlo en tanto entretenimiento. Ellos eran muy unidos aunque un gigante de casi dos metros se veía muy raro en compañía de una chica de tan solo un metro con 45 centímetros. Lo único serio en Aria de hecho era la medida de su escote y lo abierto que le gustaba traerlo; quizás por gusto o quizás porque era difícil cerrarlo ante tanto volumen. Aarón se preguntaba si alguna vez había usado pantalones como él; ya que Aria siempre vestía faldas, rara vez eran largas y elegantes como en el restaurante que visitaron la otra noche; ella gustaba mucho de tener sus piernas regordetas al aire y usar pequeñas faldas que le daban un aíre único y atrevido, como si fuera una hermosa niña grande y algo tosca. Otra cosa que él pensaba era como Aria siendo tan pequeña podía tener una mayor talla que Génesis siendo que ella también tenía una pechonalidad nada discreta. El caso es que a Aarón le encantaba la apariencia de su amiga y su compañía hacía que la diversión se fuera al doble a su lado. La sangre liviana de Aria y la inocencia de Aarón era algo que los distinguía ante sus amigos y los hacía una pareja perfecta para divertirse, y aligerar cualquier preocupación. :contentReference[oaicite:0]{index=0}
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—Otra vez esos dos gritando y reclamándose; no se separan y ni se aguantan juntos.
—Déjalos Génesis; están disfrutando lo último del rato y hoy iniciamos escuela ¿no?. Tu actividad favorita; a fin de cuentas tu pasión es ser educadora de la “5 Era” ¿no?  —dijo Alan con gusto.
—También me gusta la “Escuela de las estaciones” y algún día quisiera poder educar con el canon completo de la “5 Era” a los ciudadanos eternos.
— ¡Que, en serio deseas una carrera en la política!, eso es aún más complicado y de mucha mayor responsabilidad que esta estación. De hecho es un rol muy por encima de los cuatro años laborales.
—Claro que no Alan. Solo aspiro a ser educadora de alto nivel y de experiencias vivas de las Eras. Si es un rol superior al que estamos entrenando hoy, pero son carreras de a lo sumo 11 años laborales. Sé que es mucho tiempo pero no es un trabajo de más de mil años como los políticos. Ni creo estar hecha para vivir con tantas experiencias de vida en mi memoria.
—Si puedo apoyarte lo haré; sabes que cuentas conmigo amiga.
—De hecho estoy segura que con tu apoyo y el de Aarón podría lograrlo; aunque no es poca cosa y primero debemos concluir esta fase de vida. El trabajar en una estación ViVi no es un reto sencillo tampoco y es requerida una experiencia como ésta si deseo buscar una carrera de ciudadano de Eras-ciclo-calendario.
— ¡Caray Génesis!, para mi este trabajo es mucho ya de por sí, y no sabré si estoy listo hasta que acabe el entrenamiento. Pero si sé que yo no podría ir por un reto tan grande.
—Y no ocupas hacerlo; solo sigue tu corazón. Y si me acompañas como ciudadano común sé que tendré más fuerza y tu compañía me hará valiente, para lograr la máxima experiencia de un educador de nuestra civilización.
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Génesis conservaba muchos sentimientos por Alan de su vida pasada y él también de ella; así mismo habían vivido juntos desde muy niños y entrenado juntos en la Escuela de la “5 Era” desde los doce años. Ambos eran amigos íntimos de Aria y Aarón pero ellos no tenían sus recuerdos pasados, habían escogido reiniciar sus vidas como ciudadanos normales y vivir plenamente con el único mensaje o solicitud de poder conocer y hacer amistad con Génesis y Alan; y de hecho con otros amigos del grupo de las escuelas en el planeta Libertad.
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En este mundo de perfecta armonía en donde la humanidad ya había conquistado todo el cosmos y cada estrella y galaxia en existencia había sido explorada ya hace muchos ciclos-calendario. Conservaban una perfecta paz, permitiendo a la humanidad experimentar cada rincón del universo. Esto se podía lograr solo con el mayor logro de la humanidad; este avance era la escuela de la “5 Era”. Esta escuela enseñaba a los niños a partir de los 12 años a conocer la experiencia humana y saber que las experiencias intensas de la humanidad pueden destruir a otros seres humanos. La escuela de la “5 Era” mostraba en sus libros canónicos el como la humanidad pudo sobrevivir a su mayor reto y miedo; el miedo a sí mismos, el miedo a su propia humanidad. Gracias a este aprendizaje inculcado a todo ciudadano, ninguna oveja del rebaño se perdía ni obraba en contra de otro ser humano jamás. Y la humanidad logró conquistarlo todo en absoluto, poseían tal armonía que solo podía conocerse la guerra y el conflicto a través de los libros canon de la “5 Era”; y al aprender de ello cada ciudadano se volvía un nuevo guardián de la paz y la felicidad. Los libros de la “5 Era” eran el mejor regalo y herencia de los antepasados que habían sufrido mucho dolor para aprender las duras lecciones de la condición humana. Estas enseñanzas, eran llamadas así porque la humanidad entera tuvo que ser destruida al menos cinco veces antes de llegar a la “5 Era”, en donde por fin se logró un mundo de eterna paz.
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— ¡Bueno muchachos!; ya están listos para la primera sesión de la “Escuela de estaciones”, —replicó Diego.
— ¡Listos! —gritaban los cuatro amigos.
—Y pasará mucho tiempo para ver la “Escuela de la 5 Era”, pregunto Génesis.
—Dos meses al menos Génesis. Ya que en este entrenamiento vamos a vivir las Eras como ya saben; no solo se revisaran los libros si no que van a experimentar una parte de las Eras en carne propia. A esta altura de su educación ya han estudiado mucho las historias canon de la “5 Era”, pero el siguiente paso será más intenso. Buscamos que ustedes puedan madurar más y que puedan vivir su propia elección de trabajar en esta estación ViVi.
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—Pero los aprendizajes técnico-operativos de la estación cuando se van a aprender Diego.
—Ya pronto Alan; ya sé que tú eres el experto en aparatos amigo pero no comas ansias. Los conocimientos técnicos son tan solo fichas de memoria que iremos integrando durante sus sesiones de sueño. Es rápido y fácil realmente; y poco de eso se hablará en la escuela. Lo importante que no podemos integrar con fichas de memoria instantáneas son la “Escuela de Estaciones” y la “Escuela de la 5 Era”
—Pero porque no podemos solo absorber el conocimiento mi buen Diego; a mí no me gusta estudiar sabían.
—Si claro Aarón. —replicaron los tres amigos al unísono.
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Diego se ríe y nuevamente grita ¡MOCHI!.
En el acto aparece en el suelo un gato naranja que de un salto instantáneo alcanza una mesa y con pose seria, pero muy tierna, empieza a parlotear un conocimiento por todos muy sabido.
—Mis queridos educandos; hoy se domina completamente el conocimiento de un número incontable de planetas y tecnologías; todo está al alcance de un botón o de alguna solicitud hecha a mí por ejemplo. Si usted mi buen amigo Aarón, me pide conocer la pieza más complicada y critica de esta estación, yo con gusto lo haría, no sin antes advertirle que es el reactor de flujos solares y condensadores de energías de fusión.
— ¡MOCHI! Quiero conocer la pieza más complicada y critica!, —grita Aarón en tono de burla.
Al instante se ve como Aarón se marea y sus ojos se ponen en blanco unos segundos, como si hubiera ingerido una droga o algo venenoso le hubiera picado.
—Con un carajo —le grita Aarón a MOCHI, —solo estaba bromeando!
—Yo le advertí mi querido estudiante y usted lo solicitó, —replicó MOCHI con voz elegante pero algo burlón. Al tiempo que lanzaba un maullido muy conocido ya por ellos después de una semana de convivir con el gato. —Meeeawwwwww!, —era el maullido raro y ronco del gato.
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Diego con un tono algo serio y sombrío le advierte al grupo.
—Qué bueno que se diviertan y tomen esto a modo ligero muchachos, pero solo vean el domo externo y apreciemos la inmensidad e importancia de la estación. Tienen que ser más cuidadosos especialmente con su persona ya que son pocos los operarios de una estación ViVi y se espera que su actitud no sea tan infantil como para emitir solitudes tan a la ligera. Recuerden que MOCHI parece un gato pero es su compañero para operar y trabajar toda la estación. Su trabajo es crítico y de mucha responsabilidad. Qué bueno que sean tan unidos, pero se requiere ser más prudente amigo Aarón. Los conocimientos de la “5 Era” no se pasan con fichas de memoria por respeto, para crear la experiencia única de aprender de cada quien, y que mejor que respetar aquello que es el pilar de nuestra civilización.
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Aarón se quedó mundo un momento y algo apenado. Al final exclamó —bueno al menos ya sé cómo jala el reactor, —mientras se frotaba atrás de la nuca.
Todos rieron un poco.
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—Bueno chicos, ¿cuál es la primera lección con que inicia la “Escuela de las estaciones”?
Todos voltearon a ver a Génesis.
— ¡Todos saben la respuesta por favor!, replicó Génesis. La primera sesión siempre debe ser “La Estación de la Responsabilidad”. Esta estación se distingue por las siguientes características:
• Querer estar ahí para crecer y aprender con el equipo. 
• Todos tenemos un desarrollo y 
o no existe una estación única, 
o no existe un nivel, 
o no existe un avance, 
o no existe una competencia, 
o no existe alguien alto o bajo, mejor o peor que otro. 
• Todos tenemos un proceso para crecer y la fuerza de otros y la propia es lo que nos sostiene. 
• No hay dos personas iguales. 
• Cada uno escoge su estación y el tiempo que requiere estar ahí para crecer y ser más. Debemos respetar esto y a las personas que están ahí; esa es la primera fortaleza que podemos dar. 
• No podemos recibir sin dar, ni dar sin recibir. 
• Cada estación es única y requiere su propio respeto. 
• Cada estación es diferente y se fortalece de cosas diferentes y de personas diferentes. 
• No existe mayor fortaleza material que nuestra propia persona. 
• Nada es más fuerte que el “SER HUMANO”. 
—Aquí Génesis empieza a tener la voz entrecortada y una lágrima rodó por su mejilla.
• Todos necesitamos de todos.
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Aria la detiene.
—Amiga claro que sabemos de esta lección pero no tanto como tú; y de antemano sabemos que esta estación es tu favorita y que eres muy emotiva en ella. A mí también me parece una enseñanza muy importante y que es la base de muchas lecciones en las historias de la “5 Era”.
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Ese día paso con algunos descansos y reflexiones, pero sobre todo cada uno de los miembros platico de sus inquietudes, fortalezas e historias de vida, incluso de sus memorias de vidas pasadas; Diego y MOCHI!, hablaron de cuando en cuando. El grupo se conoció mucho más y pudieron expresar también alguno de sus miedos. Siendo Alan el que quizás más miedo expreso e irónicamente el que cargaba más deseos de trabajar en la estación.
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—Es normal tener miedo Alan especialmente cuando te exiges y esperas demasiado de ti mismo. Recuerda siempre que la estación es autónoma y que se controla sola con la ayuda de MOCHI.
Aquí el gato naranja hace un ademán de seguridad y confianza con su típico sonido de Meawww!.
—Las personas estamos para poder tomar decisiones excepcionales, y es muy raro que tengamos que operar o intervenir. Estamos aquí como un protocolo de seguridad, en donde los seres humanos pueden salvaguardar a otros seres humanos, con decisiones críticas que requieren nuestra conciencia a tiempo real y físicamente en la estación. Existen muchos operarios remotos que también ayudan y monitorean la estación desde fuera del sistema solar. No todas las responsabilidades son de ustedes obviamente. —explicaba Diego en su rol de mentor.
—Además estamos aquí para ser la fuerza de todos, replicó Aria.
—Aunque tú no eres muy fuerte mi escuálido amigo, —se burlaba Aarón al mostrarle sus bíceps.
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Con cara larga, pero divertido con el comentario de Aarón los amigos acabaron el día y Alan daba las gracias a todos. Al salir de la sala educativa se quedó un largo rato apreciando la inmensidad del espacio desde los domos de la sala principal. Observaba perplejo al sol y como la estación masiva rodeaba y recogía corrientes de luz y calor que se reunían en el horizonte interior del anillo.


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Revisión del 04:18 9 abr 2026

Estación Libertad 11
texto preliminar de la novela

Que es esta mini-novela

Estación Libertad 11
  • Una invitación a recordar lo que significa ser humano… incluso cuando ya lo hemos logrado todo.

Hay historias que se leen. Y hay historias que, sin pedir permiso, comienzan a leerte a ti.

Esta es una de ellas.


Imagina por un momento un mundo donde todo está resuelto. Donde la enfermedad ha desaparecido. Donde la muerte ha dejado de ser un final obligatorio. Donde el dolor ya no gobierna la vida humana.

Un mundo donde puedes elegir seguir viviendo… o detenerte cuando tu corazón lo decida.

Ese mundo existe.

Se llama: La 5ª Era.


Pero hay una pregunta que nadie puede evitar:

*¿Qué ocurre con el ser humano cuando ya no tiene que luchar para sobrevivir?*

En Estación Libertad 11, no entrarás a una historia de guerra… entrarás a algo más profundo:

Un grupo de jóvenes llega a una estación colosal, construida alrededor de un sol, capaz de sostener la existencia de miles de millones de conciencias humanas.

  • Todo es perfecto.
  • Todo funciona.
  • Todo está en equilibrio.

Y sin embargo…

algo comienza a moverse dentro de ellos.


Porque para cuidar ese mundo perfecto, deberán mirar hacia atrás. Hacia las Eras donde la humanidad no era paz… sino caos. Donde vivir implicaba miedo. Donde amar implicaba perder. Donde existir implicaba arriesgarlo todo.

Y no solo observarán ese pasado…

  • tendrán que vivirlo.

A través de sus ojos, comenzarás a experimentar algo que va más allá de la ciencia ficción:

  • El peso de elegir cuando no hay necesidad
  • El vacío que puede existir incluso en la plenitud
  • El valor de seguir adelante… cuando podrías simplemente detenerte
  • Y la pregunta más incómoda de todas:
  • ¿Quién eres… cuando todo está bien?

No encontrarás aquí héroes invencibles. Encontrarás algo más cercano:

  • Un joven que duda de su propósito
  • Una mujer que cree en los demás incluso cuando todo tiembla
  • Una amistad que sostiene lo que no se puede explicar
  • Y una conciencia inesperada… que observa, acompaña… y a veces comprende más de lo que aparenta

Esta novela no busca impresionarte. Busca algo más sutil… y mucho más poderoso:

  • Que recuerdes algo que ya sabes… pero has olvidado sentir.

Porque la 5ª Era no es solo un lugar. Es una posibilidad.

Y las Eras pasadas no son solo historia. Son el precio que alguien pagó… para que tú pudieras estar aquí.


Quizás, al terminar esta historia, no tengas todas las respuestas.

Pero si has leído con el corazón abierto… es posible que algo dentro de ti cambie.

Un poco.

Lo suficiente.


Y tal vez entonces entiendas que esta no es solo una novela.

Es una invitación.

A observar tu vida. A valorar lo que tienes. A elegir con mayor conciencia. Y, sobre todo…

a atreverte a vivir.

  • Bienvenido a la estación.
  • Bienvenido a tu propia elección.

Estación Libertad 11

Capítulo 1: Inmensa creación

Inmensa creación

Alan contemplaba con profundo asombro la enorme cúpula de la nave. Aunque la bahía de observación y comando podía albergar hasta cien personas, solo cuatro jóvenes gestionaban la nave EXODO. La vista era hermosa, el poder apreciar un gigantesco sol fulgurante y la estación Libertad al fondo. La visión de la instalación espacial era casi nula, debido a la intensa luz que no permitía ver que se acercaban a su destino. Ahora, estando tan cerca, podían observar con detalle el enorme camino que la estación creaba para protegerlos del viento solar. Era como un inmenso anillo alrededor de una esfera incandescente; los horizontes de la estación se perdían a lo largo y ancho. La estructura reunía grandes ráfagas de luz y llamaradas solares que se originaban tanto arriba como abajo, como si actuara como un embudo descomunal. Esta tecnología antigua era muy conocida por todos; pero estar ante ella,… era una experiencia que envuelve y transforma la vida de cualquiera.


Génesis permanecía en silencio; la asombrosa maravilla ya la había envuelto desde hacía mucho tiempo. Acercarse al centro de un sistema solar era una experiencia extraordinaria. Sentir cómo la creación humana desafiaba y aprovechaba el poder de fusión de una estrella para dar vida a nuestra existencia a través de avanzadas computadoras, era algo que escapaba a las palabras. La dicha de Génesis era enorme; se acercaban a su destino y al desafío más grande de sus vidas anteriores.


Génesis, a sus diecinueve años, era una joven de asombrosa belleza que desafiaba el paso del tiempo. Su cuerpo, que aparentaba diecisiete, estaba diseñado para envejecer con gracia y lentitud, escondiendo tras su juventud la riqueza de sus vivencias. Conservaba memorias de su vida anterior enfocadas en ciencias y desarrollo artístico. Valoraba especialmente los recuerdos del hermoso planeta Libertad, uno de los más bellos de la galaxia. A pesar de ello, su anhelo actual era sumergirse en la experiencia de trabajar durante cuatro años en la salvaguarda de la experiencia humana en la estación Libertad 11.


Alan admiraba a Génesis: más alta que él, hombros amplios, figura generosa. Consideraba que esos atributos tenían un equilibrio perfecto, aún bajo el uniforme. Los ojos emocionados de Génesis estaban clavados en la estación ViVi, por lo que Alan se permitió contemplarla sin temor a ser descubierto. O al menos eso pensaba.


— ¿En serio crees que puedes quedarte viendo a Génesis ¡así! y salir invicto amigo? Aria tiene cinco minutos observando cómo se te cae la baba mi buen. Si sabes que le va a dar lujo de detalle más tarde.

—Perdona Aarón me distraje con la llegada; al tiempo que presionaba algunos controles de la nave y su rostro se vestía de muchos colores; menos el color original de su piel. Es impresionante, ¿no amigo?; por fin la estación Libertad Número 11; va a recibir a siete billones de seres humanos transportados solo por nosotros.

– ¡Ya hombre! no te hagas el importante; sabes bien que la nave y su inteligencia artificial hacen todo por sí misma. Los botones que oprimiste son tan solo para ver mejor la cúpula y la estación;… y claro, para proyectar algo de sombra en Génesis, y apreciar su ondulante cabello que tanto te encanta —replicaba alegremente Aarón con voz burlona y algo aguda a su amigo de tantos años.

—Vamos viejo solo me distraje; ya sabes cómo es de chismosa Aria y si tu no me ayudas solo voy a quedar más apenado; Génesis no me va a tener piedad y voy a estar aún más bajo su merced.

— Amigo ya estas a merced de sus encantos, yo no veo manera de salvarte; pero no te apures no te voy a delatar y repetiré tu mentirilla si esto te ayuda a estar más tranquilo.


En toda la sala resuena un sonido profundo que rompe el silencio y tranquilidad del espacio;

  • — ¡Bienvenidos ciudadanos en entrenamiento!

estarán llegando en una hora y 12 minutos a la estación Libertad 11, la estación prototipo ViVi más avanzada y joven del sector Alfa; soy la IA de la nave llamada DORIS. Yo manejo esta nave transportadora tipo EXODO de serie 4579101112. Actualmente estamos transportado a un gran lote de ciudadanos que viven en estado ViVi (Vida-Virtual) para ser habitantes permanentes en esta estación experimental; nuestro origen fue la estación Libertad 8 y pronto iniciaremos el uso de esta nueva y mejorada estación, esta posee una capacidad mayor de contención de experiencias humanas. Este sol posee una vida más larga y está ubicado en una de las partes más seguras de la galaxia; así permitirá asegurar por muchos billones de años la existencia de los seres humanos que ahora transportamos. La capacidad de la estación Libertad 11 será puesta a prueba con su ayuda y entrenamiento; vamos a albergar a 7 billones de vidas y completar un 3% de la capacidad total de la estación. Estás pruebas nos permiten asegurar una nueva casa para muchas personas que confían en nosotros y que desean tener vidas plenas como ciudadanos de la “5 Era” de la humanidad. Al igual que muchos planetas antiguos de la galaxia, el planeta Libertad siempre cuenta con al menos 10 estaciones tipo ViVi. Sin embargo, los avances que hemos logrado en nuestro ciclo-calendario actual nos brindan la oportunidad de potenciar tanto la capacidad como la seguridad de esta tecnología planetaria. Esto es un gran logro para la humanidad y con su ayuda esperamos grandes resultados para futuros ciclo-calendario. Esta estación inició su construcción hace apenas 5,211 años y ahora está lista para ser un nuevo hogar para la humanidad eterna de la “5 Era”.


Aria golpea las costillas de Alan, quien estaba completamente distraído, absorto en los detalles de la nave y la estación, sin dejar de lado las distracciones cotidianas dirigidas hacia Génesis.

"¡Basta, Aria! —replica Alan. No ves que esta es la parte más importante del viaje.

— ¡¿En serio Alan?! Otra vez te crees él más importante ¿verdad?

—Así le dije chiquita; se cree mucho cuando DORIS hace todo el trabajo. Como si alguna vez la IA (Inteligencia Artificial) se equivocara — reclamó Aarón asintiendo el comentario.

Muchachos ya sé que nada falla en nuestra civilización, pero aun así debemos ser serios y aprender todo para poder ser parte de las “Eras”.

Aria hace una cara larga y dice,

—si claro, y mientras tanto echarle un ojito a otras bellezas del cosmos ¿verdad Génesis?

— ¿Perdón qué?, me distraje con los detalles del acoplamiento de la nave.

—Si de hecho hablábamos del acoplamiento visual aquí también amiga.

Aarón ya no podía disimular la risa y sentía pena por Alan.

—Bueno el caso es que ya vamos llegando amigos y ahora si vamos a poder disfrutar de más amenidades que las de esta insulsa nave.


— ¿¡En serio!? Este viaje te ha parecido ¡insulso! —replica Aria.

—Comparado con una estación nueva del tamaño de miles de planetas, ¿¡tú crees que no va a ser mejor Aria!?

—Sí, sí tienes razón; olvidé que te encanta tener muchas piscinas y las galerías de comida en la estación son de al menos 100 planetas; jamás vamos a comer el mismo platillo, a menos que sea por gusto.

“¡pollo frito, pollo frito!” —grita Aarón.

—Si sabes que esas comidas acaban tu cuerpo más rápido ¿verdad? Le reclama Alan.

—Y tú sabes que puedo regenerar mi cuerpo e incluso imprimir uno nuevo si deseo, o bien comer el pollo que quiera en una estación VIVI y no gastar nadita de este bello cuerpazo!, JAJAJA!

Génesis, Alan y Aria responden alegremente y al unísono — ¡Sííí... ya sabemos!

—Como si no supiéramos lo tragón que eres —le reclama Aria. —Esperemos que no te comas la estación entera. JAJA! —sonríen todos muy alegres de haber llegado a su destino y de iniciar un nuevo capítulo en sus vidas.


Los cuatro nuevos estudiantes iniciarían hoy una larga experiencia educativa que no era permitida a cualquier ciudadano de la “5 Era”; seis meses de entrenamiento y experiencias prácticas para ser operarios de una estación de realidad virtual, en donde una enorme cantidad de personas resguardaban su conciencia humana, para seguir viviendo después de su vida inicial.

  • Uno de los grandes logros de la humanidad, fue el poder continuar su existencia en caso de así elegirlo el ciudadano.

Todos podían experimentar la vida tantas veces como desearan, y llegar al final cuando así se sentía correcto. Pero los detalles de la existencia virtual no son el tema de este cuento. Sino la historia de cuatro jóvenes valientes, que dirigían su existencia a una profesión de extraordinaria responsabilidad, reservada solo para unos pocos selectos.


Capítulo 2: Bienvenida

Bienvenida

Al bajar de la nave EXODO Alan observaba a los androides de transporte vaciar enormes secciones de la nave que llevaban las máquinas ViVi; así llamadas las máquinas que albergaba la vida de un ciudadano en estado virtual sostenido por computadoras sumamente avanzadas.

Alan estaba perplejo, la estación era un anillo enorme que rodeaba el sol completamente y podía verse al horizonte como la estación se perdía de vista. Los trasportes viajaban distancias muy grandes para dejar parte de las estaciones ViVi. Una gran sección de la estación Libertad se pondría a prueba con esta primera carga de habitantes. Alan estaría a cargo de monitorear todas las operaciones para aprender; pero el reto ahora simplemente se sentía enorme. Podía sentir una gran presión en sus hombros y una angustia en el pecho al pensar si él podría estar a la altura de este trabajo. A diferencia de sus amigos, Alan era muy técnico y poseía muchas habilidades con máquinas y computadoras; conocía mucho de la IA de la estación y se le había permitido conservar muchas memorias de tres vidas pasadas como apoyo a su trabajo; esto era algo poco usual entre los lineamientos de vida permitidos y más como operario de recursos avanzados. Alan pensaba que quizás eran estas memorias, las que le causaban tanta angustia y pensamiento en su mente. Muchos de sus recuerdos pasados eran bellas memorias de sí mismo, de cómo anhelaba estar ahí y poder ayudar a conservar la experiencia de vida de otros. Con sentimientos encontrados, una lágrima de apreciación en su rostro cayó al ver la inmensidad del espacio y como estaba creando su sueño ahora.


Génesis se sentía muy conmovida al observar a Alan, sabía de antemano que la llegada sería muy emotiva para él y que sentía una gran responsabilidad por su trabajo. Al igual que ella ambos poseían un gran sentido de compasión y los motivaba el poder ayudar y cuidar a otros. Alan lo hacía con sus habilidades técnicas que eran muy importantes en las estaciones espaciales y ella lo hacía apoyando la parte humana de otras personas. Ella se decía así misma que no podía estar sola y ahora otra vez volvía a estar en estaciones espaciales con muy pocas personas. Algo había en Alan que la atraía a volver a tomar estas decisiones. Como si algo dentro de ella le dijera que el la necesitaba y que su apoyo era muy importante. Alan había escogido que su cuerpo fuera de un joven de 19 años y actualmente había existido solo 21 años; ella también había diseñado un desfase de dos años para su experiencia en la estación y estaba muy contenta de poder disfrutar un cuerpo que envejecía muy lentamente.


Génesis se había seleccionado para este grupo de apoyo por su capacidad para aprender y enseñar a los demás; era muy compasiva y paciente. Le encantaba poder platicar de sus experiencias y escuchar la vida de los demás. Además era muy buena para la “Escuela de la Estaciones” y en este trabajo de apoyo a la estación Libertad esta habilidad era muy importante para mantener unidos a sus compañeros. Aarón y Aria son dos grandes amigos de ella y tenía muy gratos recuerdos de ellos dos; ambos poseían una singular energía e ímpetu que le era muy agradable. Además se le había permitido mantener recuerdos de su vida pasada con ellos; eran recuerdos de mucha amistad y unión que había decidido mantener para recordar que ella era grande; pero que su pasión y fuerza radicaban en la amistad que desborda en sus amigos.


¡BIENVENIDOS a la estación Libertad!

yo soy Diego, seré su guía, tutor y mentor en la estación en sus próximos meses de existencia. Aquí vamos a conocer a detalle la estación y los proyectos que soporta; siendo el más importante el sostener la conciencia humana en una forma ViVi o Vida Virtual. Todos ustedes conocen mucho las generalidades de estas estaciones y han avanzado mucho en su aprendizaje de la “5 Era”; pero aquí, no solo lo sabrán, van a experimentarlo de primera mano.


Los cuatro estaban muy emocionados y asombrados al entrar a una de las bahías de la estación; era una sala enorme con muchas secciones y domos que permitían ver el espacio y el sol que alimentaba de energía a la estación.

—Gracias por recibirnos Diego, ¿tienes mucho tiempo en la estación? —preguntaba Alan.

—De hecho varios años ya. Espero poder estar a la altura de sus inquietudes y que puedan disfrutar de su experiencia aquí en la estación. Traten de no sentirse abrumados con esta experiencia; con el tiempo se adaptarán a la vida aquí y verán que es muy agradable y segura.

—Es fácil para ti decirlo. —replicó Aria. Yo de por si soy la más pequeña del grupo y esto es enorme. Ha sido muy impresionante la llegada y la experiencia en el espacio. Nada comparado a la vida en el planeta Libertad.

—Si claro, es que ustedes no vienen de la estación 8; imagino que trasbordaron en algún punto para llegar directo aquí.

—De hecho sí; perdona yo soy Génesis y mi amiga es Aria. ¿Empezaremos pronto la escuela de estaciones?

— ¡Qué directa!, pero ¡no!, —contesto Diego en tono de maestro flojo, pero alegre. Van a tener la primera semana libre para que conozcan la bahía central y se adapten bien a ella. Traten de disfrutarla ahora que pueden y conozcan bien sus dormitorios. Las salas de recreo y galerías del sabor están aquí, pueden comer lo que quieran.

—Esa voz me gusta — replicó Aarón. ¿Imagino que tenemos albercas y áreas de recreo?

—De todo tipo mi grandulón amigo. Desde aquí pueden acceder a todo y las secciones finales son las salas de transporte y salas virtuales de los operarios pero son para verlas más adelante en su entrenamiento. Diviértanse y conozcan todo yo estaré aquí para ustedes si ocupan algo. Ya por ultimo les recuerdo que si no me localizan pueden también preguntar por la IA de la estación. ¡MOCHI!— al tiempo que hacia un ademan con las manos para presentar a su nuevo compañero.


— ¡Hola! Queridos estudiantes de poco pelo y gracia. —replicó un gato hermoso y grande que subió a unas de las mesas de la recepción. Yo soy MOCHI, seré su asistente en esta estación; soy la IA casi universal y principal de esta estación. Soy un AVATAR en forma de este hermoso y dulce gato naranja. Me podrán reconocer por mi enorme mancha blanca en mi espalda, la cual me ha ganado el apodo del Quijote de la Mancha, ya que en mi nada es lo que parece y yo controlo todo en este lugar! Muajajaja! —replicó elegantemente en voz grave, pese a que su timbre era algo engorroso, agudo y metálico.


—Bueno, mis nuevos amigos, les presento a MOCHI. La estación seleccionó la forma de este gato para comunicarse con ustedes, ya que siendo su rol y trabajo aquí tan importantes, van a tener muchas presiones que bien podrían aligerarse digamos con un gato de terapia. — decía Diego en tono burlón hacia al gato.

—Meawww!, replicó MOCHI con un maullido algo extraño pero agradable. —Cualquier dato de la estación y de su aprendizaje yo puedo explicárselos, excepto por quizás dos o tres detalles que solo su mentor puede manejar y que son parte de su entrenamiento.

—Tanto yo como MOCHI seremos sus anfitriones aquí y cualquier cosa nos pueden preguntar o pedir. Yo les puedo decir donde está todo y como funciona pero MOCHI incluso puede traerles o activar cualquier cosa que le pidan de la estación. Véanlo como el control remoto universal de toda la estación pero sin gracia.

—Ya te habías tardado, reclamó MOCHI. Ahora resulta que yo el tierno gato de ojos grandes y dorados ¡no tengo gracia!, mmhh, vas a tener que enfrentar la ira de mi hermosa colita, zigzagueando ante ti cada vez que vayas por la estación caminando ¡amigo! —replicó con tono de disgusto.


Aria intentó tocar a MOCHI y para su sorpresa lo que esperaba era realidad. Ella sabía que el gato era un avatar virtual de inteligencia artificial proyectado con tecnología muy avanzada, pero lo que más le asombró es que era totalmente real al tacto. Pudo cargarlo y acariciar su pelaje hermoso, aunque algo polvoriento. ¡Sabía que serías real!, es lo más avanzado que he visto pero en serio ¿tienes que tener polvo?.

—Soy cochino para tu mayor agrado y realismo, —contesto MOCHI, mirándola con sus tiernos y grandes ojos naranja casi de color dorado.

—Y no se podría un poco menos apestoso! JAJA!, —replica Aria.

—Génesis le arrebato la mascota a Aria. —Que delicada, yo voy a ser tu amiga ahora mi querido MOCHI.

—Me parece bien, y para ti ¡me voy a bañar más seguido!.

JAJAJA!, —se rieron todos.


Capítulo 3: La estación de la responsabilidad

La estación de la responsabilidad

La primera semana pasó como de rayo; Aarón no se cansaba de recorrer todas las galerías de entretenimiento, viajes, lujos, recreo y sobre todo aquellas experiencias que incluían agua o juegos estilo parques de diversión. Su inmenso y fornido cuerpo ya le pasaba facturas de cansancio por divertirse tanto y Aria estaba enojada con el por qué casi no le hacía caso y ya estaba rendida de acompañarlo en tanto entretenimiento. Ellos eran muy unidos aunque un gigante de casi dos metros se veía muy raro en compañía de una chica de tan solo un metro con 45 centímetros. Lo único serio en Aria de hecho era la medida de su escote y lo abierto que le gustaba traerlo; quizás por gusto o quizás porque era difícil cerrarlo ante tanto volumen. Aarón se preguntaba si alguna vez había usado pantalones como él; ya que Aria siempre vestía faldas, rara vez eran largas y elegantes como en el restaurante que visitaron la otra noche; ella gustaba mucho de tener sus piernas regordetas al aire y usar pequeñas faldas que le daban un aíre único y atrevido, como si fuera una hermosa niña grande y algo tosca. Otra cosa que él pensaba era como Aria siendo tan pequeña podía tener una mayor talla que Génesis siendo que ella también tenía una pechonalidad nada discreta. El caso es que a Aarón le encantaba la apariencia de su amiga y su compañía hacía que la diversión se fuera al doble a su lado. La sangre liviana de Aria y la inocencia de Aarón era algo que los distinguía ante sus amigos y los hacía una pareja perfecta para divertirse, y aligerar cualquier preocupación. :contentReference[oaicite:0]{index=0}


—Otra vez esos dos gritando y reclamándose; no se separan y ni se aguantan juntos.

—Déjalos Génesis; están disfrutando lo último del rato y hoy iniciamos escuela ¿no?. Tu actividad favorita; a fin de cuentas tu pasión es ser educadora de la “5 Era” ¿no? —dijo Alan con gusto.

—También me gusta la “Escuela de las estaciones” y algún día quisiera poder educar con el canon completo de la “5 Era” a los ciudadanos eternos.

— ¡Que, en serio deseas una carrera en la política!, eso es aún más complicado y de mucha mayor responsabilidad que esta estación. De hecho es un rol muy por encima de los cuatro años laborales.

—Claro que no Alan. Solo aspiro a ser educadora de alto nivel y de experiencias vivas de las Eras. Si es un rol superior al que estamos entrenando hoy, pero son carreras de a lo sumo 11 años laborales. Sé que es mucho tiempo pero no es un trabajo de más de mil años como los políticos. Ni creo estar hecha para vivir con tantas experiencias de vida en mi memoria.

—Si puedo apoyarte lo haré; sabes que cuentas conmigo amiga.

—De hecho estoy segura que con tu apoyo y el de Aarón podría lograrlo; aunque no es poca cosa y primero debemos concluir esta fase de vida. El trabajar en una estación ViVi no es un reto sencillo tampoco y es requerida una experiencia como ésta si deseo buscar una carrera de ciudadano de Eras-ciclo-calendario.

— ¡Caray Génesis!, para mi este trabajo es mucho ya de por sí, y no sabré si estoy listo hasta que acabe el entrenamiento. Pero si sé que yo no podría ir por un reto tan grande.

—Y no ocupas hacerlo; solo sigue tu corazón. Y si me acompañas como ciudadano común sé que tendré más fuerza y tu compañía me hará valiente, para lograr la máxima experiencia de un educador de nuestra civilización.


Génesis conservaba muchos sentimientos por Alan de su vida pasada y él también de ella; así mismo habían vivido juntos desde muy niños y entrenado juntos en la Escuela de la “5 Era” desde los doce años. Ambos eran amigos íntimos de Aria y Aarón pero ellos no tenían sus recuerdos pasados, habían escogido reiniciar sus vidas como ciudadanos normales y vivir plenamente con el único mensaje o solicitud de poder conocer y hacer amistad con Génesis y Alan; y de hecho con otros amigos del grupo de las escuelas en el planeta Libertad.


En este mundo de perfecta armonía en donde la humanidad ya había conquistado todo el cosmos y cada estrella y galaxia en existencia había sido explorada ya hace muchos ciclos-calendario. Conservaban una perfecta paz, permitiendo a la humanidad experimentar cada rincón del universo. Esto se podía lograr solo con el mayor logro de la humanidad; este avance era la escuela de la “5 Era”. Esta escuela enseñaba a los niños a partir de los 12 años a conocer la experiencia humana y saber que las experiencias intensas de la humanidad pueden destruir a otros seres humanos. La escuela de la “5 Era” mostraba en sus libros canónicos el como la humanidad pudo sobrevivir a su mayor reto y miedo; el miedo a sí mismos, el miedo a su propia humanidad. Gracias a este aprendizaje inculcado a todo ciudadano, ninguna oveja del rebaño se perdía ni obraba en contra de otro ser humano jamás. Y la humanidad logró conquistarlo todo en absoluto, poseían tal armonía que solo podía conocerse la guerra y el conflicto a través de los libros canon de la “5 Era”; y al aprender de ello cada ciudadano se volvía un nuevo guardián de la paz y la felicidad. Los libros de la “5 Era” eran el mejor regalo y herencia de los antepasados que habían sufrido mucho dolor para aprender las duras lecciones de la condición humana. Estas enseñanzas, eran llamadas así porque la humanidad entera tuvo que ser destruida al menos cinco veces antes de llegar a la “5 Era”, en donde por fin se logró un mundo de eterna paz.


— ¡Bueno muchachos!; ya están listos para la primera sesión de la “Escuela de estaciones”, —replicó Diego.

— ¡Listos! —gritaban los cuatro amigos.

—Y pasará mucho tiempo para ver la “Escuela de la 5 Era”, pregunto Génesis.

—Dos meses al menos Génesis. Ya que en este entrenamiento vamos a vivir las Eras como ya saben; no solo se revisaran los libros si no que van a experimentar una parte de las Eras en carne propia. A esta altura de su educación ya han estudiado mucho las historias canon de la “5 Era”, pero el siguiente paso será más intenso. Buscamos que ustedes puedan madurar más y que puedan vivir su propia elección de trabajar en esta estación ViVi.


—Pero los aprendizajes técnico-operativos de la estación cuando se van a aprender Diego.

—Ya pronto Alan; ya sé que tú eres el experto en aparatos amigo pero no comas ansias. Los conocimientos técnicos son tan solo fichas de memoria que iremos integrando durante sus sesiones de sueño. Es rápido y fácil realmente; y poco de eso se hablará en la escuela. Lo importante que no podemos integrar con fichas de memoria instantáneas son la “Escuela de Estaciones” y la “Escuela de la 5 Era”

—Pero porque no podemos solo absorber el conocimiento mi buen Diego; a mí no me gusta estudiar sabían.

—Si claro Aarón. —replicaron los tres amigos al unísono.


Diego se ríe y nuevamente grita ¡MOCHI!.

En el acto aparece en el suelo un gato naranja que de un salto instantáneo alcanza una mesa y con pose seria, pero muy tierna, empieza a parlotear un conocimiento por todos muy sabido.

—Mis queridos educandos; hoy se domina completamente el conocimiento de un número incontable de planetas y tecnologías; todo está al alcance de un botón o de alguna solicitud hecha a mí por ejemplo. Si usted mi buen amigo Aarón, me pide conocer la pieza más complicada y critica de esta estación, yo con gusto lo haría, no sin antes advertirle que es el reactor de flujos solares y condensadores de energías de fusión.

— ¡MOCHI! Quiero conocer la pieza más complicada y critica!, —grita Aarón en tono de burla.

Al instante se ve como Aarón se marea y sus ojos se ponen en blanco unos segundos, como si hubiera ingerido una droga o algo venenoso le hubiera picado.

—Con un carajo —le grita Aarón a MOCHI, —solo estaba bromeando!

—Yo le advertí mi querido estudiante y usted lo solicitó, —replicó MOCHI con voz elegante pero algo burlón. Al tiempo que lanzaba un maullido muy conocido ya por ellos después de una semana de convivir con el gato. —Meeeawwwwww!, —era el maullido raro y ronco del gato.


Diego con un tono algo serio y sombrío le advierte al grupo.

—Qué bueno que se diviertan y tomen esto a modo ligero muchachos, pero solo vean el domo externo y apreciemos la inmensidad e importancia de la estación. Tienen que ser más cuidadosos especialmente con su persona ya que son pocos los operarios de una estación ViVi y se espera que su actitud no sea tan infantil como para emitir solitudes tan a la ligera. Recuerden que MOCHI parece un gato pero es su compañero para operar y trabajar toda la estación. Su trabajo es crítico y de mucha responsabilidad. Qué bueno que sean tan unidos, pero se requiere ser más prudente amigo Aarón. Los conocimientos de la “5 Era” no se pasan con fichas de memoria por respeto, para crear la experiencia única de aprender de cada quien, y que mejor que respetar aquello que es el pilar de nuestra civilización.


Aarón se quedó mundo un momento y algo apenado. Al final exclamó —bueno al menos ya sé cómo jala el reactor, —mientras se frotaba atrás de la nuca.

Todos rieron un poco.


—Bueno chicos, ¿cuál es la primera lección con que inicia la “Escuela de las estaciones”?

Todos voltearon a ver a Génesis.

— ¡Todos saben la respuesta por favor!, replicó Génesis. La primera sesión siempre debe ser “La Estación de la Responsabilidad”. Esta estación se distingue por las siguientes características:

• Querer estar ahí para crecer y aprender con el equipo. • Todos tenemos un desarrollo y o no existe una estación única, o no existe un nivel, o no existe un avance, o no existe una competencia, o no existe alguien alto o bajo, mejor o peor que otro. • Todos tenemos un proceso para crecer y la fuerza de otros y la propia es lo que nos sostiene. • No hay dos personas iguales. • Cada uno escoge su estación y el tiempo que requiere estar ahí para crecer y ser más. Debemos respetar esto y a las personas que están ahí; esa es la primera fortaleza que podemos dar. • No podemos recibir sin dar, ni dar sin recibir. • Cada estación es única y requiere su propio respeto. • Cada estación es diferente y se fortalece de cosas diferentes y de personas diferentes. • No existe mayor fortaleza material que nuestra propia persona. • Nada es más fuerte que el “SER HUMANO”.

—Aquí Génesis empieza a tener la voz entrecortada y una lágrima rodó por su mejilla.

• Todos necesitamos de todos.


Aria la detiene.

—Amiga claro que sabemos de esta lección pero no tanto como tú; y de antemano sabemos que esta estación es tu favorita y que eres muy emotiva en ella. A mí también me parece una enseñanza muy importante y que es la base de muchas lecciones en las historias de la “5 Era”.


Ese día paso con algunos descansos y reflexiones, pero sobre todo cada uno de los miembros platico de sus inquietudes, fortalezas e historias de vida, incluso de sus memorias de vidas pasadas; Diego y MOCHI!, hablaron de cuando en cuando. El grupo se conoció mucho más y pudieron expresar también alguno de sus miedos. Siendo Alan el que quizás más miedo expreso e irónicamente el que cargaba más deseos de trabajar en la estación.


—Es normal tener miedo Alan especialmente cuando te exiges y esperas demasiado de ti mismo. Recuerda siempre que la estación es autónoma y que se controla sola con la ayuda de MOCHI.

Aquí el gato naranja hace un ademán de seguridad y confianza con su típico sonido de Meawww!.

—Las personas estamos para poder tomar decisiones excepcionales, y es muy raro que tengamos que operar o intervenir. Estamos aquí como un protocolo de seguridad, en donde los seres humanos pueden salvaguardar a otros seres humanos, con decisiones críticas que requieren nuestra conciencia a tiempo real y físicamente en la estación. Existen muchos operarios remotos que también ayudan y monitorean la estación desde fuera del sistema solar. No todas las responsabilidades son de ustedes obviamente. —explicaba Diego en su rol de mentor.

—Además estamos aquí para ser la fuerza de todos, replicó Aria.

—Aunque tú no eres muy fuerte mi escuálido amigo, —se burlaba Aarón al mostrarle sus bíceps.


Con cara larga, pero divertido con el comentario de Aarón los amigos acabaron el día y Alan daba las gracias a todos. Al salir de la sala educativa se quedó un largo rato apreciando la inmensidad del espacio desde los domos de la sala principal. Observaba perplejo al sol y como la estación masiva rodeaba y recogía corrientes de luz y calor que se reunían en el horizonte interior del anillo.