Diferencia entre revisiones de «Novena a San José 🙏 Día 4»
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Oh | Oh benignísimo Jesús, así como consolaste a tu padre, San José de la pena que le causó la profecía de Simeón, mostrándole el innumerable coro de los santos, así te suplicamos humildemente, por intercesión del mismo San José, que nos concedas la gracia de ser de aquellos para quienes tú sirves, no de ruina, sino de resurrección y que correspondamos fielmente a tu gracia para que vayamos amos a tu gloria en el cielo. | ||
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Revisión actual - 09:43 13 mar 2026
Video
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Novena a San José 🙏 Día 4
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Descripción
Cuarto Día de la Novena a San José.
- 00:03 Señal de la Cruz
- 00:08 Acto de Contrición
- 00:48 Oración Inicial
- 01:51 Cuarto día de la Novena
- 02:27 Intenciones
- 04:28 Tres Avemarías
- 05:25 Oración final
- 06:30 Bendición
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Transcripción
Capítulo 1: Inicio
Novena a San José. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Capítulo 2: Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, creador, padre y redentor mío, por ser vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido. También me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Animado con vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta para el perdón de mis pecados. Amén.
Capítulo 3: Oración Inicial
Oración inicial para todos los días.
Oh gloriosísimo padre de Jesús, esposo de María, patriarca y protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia. Protégenos también a nosotros que pertenecemos como fieles católicos a la santa familia de tu hijo, que es la Iglesia y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna. Alcánzanos especialmente estas tres gracias, la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad, la de un sincero amor y devoción a Jesús y María y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos sacramentos. Amén.
Capítulo 4: Cuarto día de la Novena
Cuarto día.
Oh benignísimo Jesús, así como consolaste a tu padre, San José de la pena que le causó la profecía de Simeón, mostrándole el innumerable coro de los santos, así te suplicamos humildemente, por intercesión del mismo San José, que nos concedas la gracia de ser de aquellos para quienes tú sirves, no de ruina, sino de resurrección y que correspondamos fielmente a tu gracia para que vayamos amos a tu gloria en el cielo.
Capítulo 5: Intenciones
En este cuarto día, la reflexión, la meditación de este día nos invita a contemplar a la Sagrada Familia cuando es el niño Jesús presentado en el templo. Y el profeta Simeón le anuncia a la santísima Virgen y a San José que este niño, ¿no?, el niño Jesús, iba a servir de ruina y de resurrección para muchos, para muchos en Israel y en toda la historia.
Y claro, nuestro Señor Jesucristo es de alguna manera no hay como que indefinición en torno a él. o nosotros lo seguimos o nosotros de alguna manera lo rechazamos. Entonces, esta meditación de hoy nos invita a ser justamente de aquellos a los que el profeta Simeón se refiere, que en el fondo que nuestro Señor Jesucristo sea para nosotros un elemento, un un punto de referencia de nuestra vida. Él es nuestro Dios, él es nuestro creador y que h sea, digamos, un punto de resurrección y no de ruina.
Entonces, pidamos especialmente la intercepción de San José, que escuchó esta profecía del profeta Simeón. Pidámosle a San José que nos ayude a siempre ser fieles, a ser perseverantes en nuestra vida, en la práctica de la virtud, en la práctica del bien. Que sepamos siempre defender la verdad, defender la fe, defender los buenos principios y para eso es fundamental la oración.
Y por eso en esta novena que estamos haciendo esta oración de los 9 días antes de la fiesta de San José, pidámos, ¿no?, en este día esa perseverancia, esa fidelidad.
Capítulo 6: Tres Avemarías
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Jesús, José y María, os doy mi corazón y el alma mía. Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía. Jesús, José y María, con vos descanse en paz el alma mía.
Capítulo 7: Oración final
Oh custodio y padre de vírgenes, San José, a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las Vírgenes, María. Por estas dos queridísimas prendas, Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto, a Jesús y a María. Amén.
San José, ruega por nosotros para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.
Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste escoger al bienaventurado José por esposo de tu Madre Santísima, concédenos que le veneremos como protector en la tierra y merezcamos tenerle como protector en el cielo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
Capítulo 8: Bendición
El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu.
Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca siempre.
Amén.
Salve María.