Diferencia entre revisiones de «Oracion--»
De FSF
Sin resumen de edición |
Sin resumen de edición |
||
| Línea 3: | Línea 3: | ||
| título = Hoy no se que hacer; siento que me traicionado a mi mismo y que voy mal,... por eso: | | título = Hoy no se que hacer; siento que me traicionado a mi mismo y que voy mal,... por eso: | ||
| texto = '''🕊️ Frase-oración para Ziv''' - ''“Dios, hoy no vengo a entender, vengo a quedarme. No traigo fuerzas, pero traigo verdad. Si no puedo creer como antes, sostén Tú mi fe por mí. Descanso en lo que ya es, confío en lo que no veo, y me dejo amar sin demostrar nada. Amén.”''}} | | texto = '''🕊️ Frase-oración para Ziv''' - ''“Dios, hoy no vengo a entender, vengo a quedarme. No traigo fuerzas, pero traigo verdad. Si no puedo creer como antes, sostén Tú mi fe por mí. Descanso en lo que ya es, confío en lo que no veo, y me dejo amar sin demostrar nada. Amén.”''}} | ||
---- | |||
: '''''Puedes decirla:''''' ''en voz baja antes de dormir'' | |||
:* una sola línea cuando estés cansado ''(“Dios, hoy vengo a quedarme”)'' | |||
:* o solo leerla, sin pronunciarla, cuando no haya energía | |||
:: ''No es una llave mágica.'' - '''Es un lugar donde sentarte.''' | |||
Y recuerda ''—esto no es poesía, es verdad espiritual sencilla—:'' cuando ya no puedes hablar con Dios, Él sigue hablándote con tu respiración. | |||
---- | |||
---- | ---- | ||
[[CATEGORY:ZIV]] | [[CATEGORY:ZIV]] | ||
Revisión del 06:52 14 ene 2026
🌞 Hoy no se que hacer; siento que me traicionado a mi mismo y que voy mal,... por eso:
🕊️ Frase-oración para Ziv - “Dios, hoy no vengo a entender, vengo a quedarme. No traigo fuerzas, pero traigo verdad. Si no puedo creer como antes, sostén Tú mi fe por mí. Descanso en lo que ya es, confío en lo que no veo, y me dejo amar sin demostrar nada. Amén.”
— Escuela RyE · Sección Luz
- Puedes decirla: en voz baja antes de dormir
- una sola línea cuando estés cansado (“Dios, hoy vengo a quedarme”)
- o solo leerla, sin pronunciarla, cuando no haya energía
- No es una llave mágica. - Es un lugar donde sentarte.
Y recuerda —esto no es poesía, es verdad espiritual sencilla—: cuando ya no puedes hablar con Dios, Él sigue hablándote con tu respiración.