Diferencia entre revisiones de «Como crear Abundancia y Prosperidad en tu vida»

De FSF
Sin resumen de edición
 
(No se muestran 7 ediciones intermedias del mismo usuario)
Línea 1: Línea 1:
__toc__{{cen1|}}{{cen2|}}
__toc__{{cen1|}}{{cen2|}}
-----
-----
 
== Video ==
__toc__
[https://www.youtube.com/watch?v=FSbj9swOMGo {{IVideo}}] <br>
 
[https://www.youtube.com/watch?v=FSbj9swOMGo {{a3| Como crear Abundancia y Prosperidad en tu vida }}] <br>
:* {{Fuente|Inti Waka|https://www.youtube.com/@IntiWaka1}}
----
==Resumen==
==Resumen==
{{a2|La abundancia no es algo que se obtiene externamente, sino la condición natural del ser cuando está conectado con la conciencia. La carencia surge de la desconexión, de los programas mentales y de una visión fragmentada de la realidad.}}  
{{a2|La abundancia no es algo que se obtiene externamente, sino la condición natural del ser cuando está conectado con la conciencia. La carencia surge de la desconexión, de los programas mentales y de una visión fragmentada de la realidad.}}  
Línea 145: Línea 147:
|}
|}


===4. Activación del corazón===
=== 4. Activación del corazón ===
:* Práctica diaria:
:* Práctica diaria:
::* '''Respirar profundo 3–5 minutos.'''
::* '''Respirar profundo 3–5 minutos.'''
Línea 153: Línea 155:
===5. Expresión del talento===
===5. Expresión del talento===
:* Identificar:
:* Identificar:
::* ¿Qué disfruto hacer sin esfuerzo?
::* {{a3|¿Qué disfruto hacer sin esfuerzo?}}


:* Acción:
:* {{a2|Acción:}}
::* Dedicar mínimo 20–60 min diarios.
::* '''Dedicar mínimo 20–60 min diarios.'''
::* Sin expectativa económica inicial.
::* '''Sin expectativa económica inicial.'''


===6. Reducción del esfuerzo inútil===
===6. Reducción del esfuerzo inútil===
:* Detectar actividades:
:* {{a3|Detectar actividades:}}
::* Que drenan energía.
::* {{rojo|Que drenan energía.}}
::* Que no tienen sentido interno.
::* {{rojo|Que no tienen sentido interno.}}
 
----
:* Reducir progresivamente.
:* {{a3|<u>Reducir progresivamente.</u>}}}
----


===7. Coherencia emocional===
===7. Coherencia emocional===
:* Evitar:
:* {{a3|Evitar:}}
::* Queja constante.
::* {{rojo|Queja constante.}}
::* Comparación.
::* {{rojo|Comparación.}}
::* Victimización.
::* {{rojo|Victimización.}}


:* Sustituir por:
:* {{a3|Sustituir por:}}
::* Aceptación.
::* {{oro|'''Aceptación.'''}}
::* Responsabilidad.
::* {{oro|'''Responsabilidad.'''}}
----


===8. Acción alineada===
===8. Acción alineada===
Línea 182: Línea 186:
::* Intuición (no desde miedo).
::* Intuición (no desde miedo).


===9. Práctica de confianza===
=== 9. Práctica de confianza ===
:* Repetir diariamente:
:* '''Repetir diariamente:'''
::* “Confío en la abundancia de la vida”
::* {{oro|'''“Confío en la abundancia de la vida”'''}}
::* “Estoy sostenido por la conciencia”
::* {{oro|'''“Estoy sostenido por la conciencia”'''}}


===10. Integración semanal===
===10. Integración semanal===
:* 1 vez por semana:
:* '''1 vez por semana:'''
::* Revisar avances.
::* {{a3|Revisar avances.}}
::* Ajustar prácticas.
::* {{a3|Ajustar prácticas.}}
::* Reconocer pequeños cambios.
::* {{a3|Reconocer pequeños cambios.}}


{{a3|La abundancia no llega por intensidad, sino por coherencia sostenida.}}
{{a2|La abundancia no llega por intensidad, <u>sino por coherencia sostenida.</u>}}
----


===Resultado esperado===
===Resultado esperado===
:* Reducción de ansiedad.
:* {{a3|Reducción de ansiedad.}}
:* Mayor claridad interna.
:* {{a3|Mayor claridad interna.}}
:* Aparición de oportunidades.
:* {{a3|Aparición de oportunidades.}}
:* Fluidez en relaciones y recursos.
:* {{a3|Fluidez en relaciones y recursos.}}
:* Sensación de plenitud.
:* {{a3|Sensación de plenitud.}}
 
{{a2|<u>La práctica constante transforma el estado interno, y el estado interno transforma la realidad.</u>}}
 
== Transcripción ==
<small>
Nos honra con su presencia para compartir toda su sabiduría, su experiencia y sus conocimientos. Les voy a hablar un poquito de su historia. Desde que incursionó por primera vez en la espiritualidad, que ya fue en el año 1973, él es el nombre que lo bautizaron sus padres. Él es doctor, su nombre es '''Roberto Otero'''. Es un hombre que después obtuvo el nombre que ahora tiene como su conexión con su guía. Siempre estuvo muy interesado en el '''chamanismo'''.
 
Desarrolló la mediunidad como sanador y fue discípulo de un maestro sufí durante 18 años. Practicó el '''Bhakti Yoga''', también conocido como yoga de la devoción, junto a su esposa '''Nora Rossi''', a quien saludo. Fundó en 1998 el '''Centro Inti Waka''', que es un lugar sagrado del sol. Este centro de enseñanza se dedica al desarrollo de la conciencia, la sanación y el autoconocimiento desde la escuela de sanadores del nuevo tiempo. Ya ha formado a varias promociones en el campo de la medicina cuerpo-mente. Esta escuela se encuentra ubicada en el Cerro Champaquí, que seguro muchos conocen, en Traslasierra, Córdoba, Argentina.
 
El enfoque está en la práctica de puestas en valor de antiguas tradiciones y ceremonias chamánicas, acompañadas de una visión holística desde la medicina cuerpo-mente. Su misión se orienta a guiar al ser humano en la expansión de su conciencia y la elevación vibratoria. Desde hace más de 20 años, los fundadores, Nora y Roberto, han creado un espacio de encuentro de almas en busca de una nueva espiritualidad.
 
Ahora les voy a compartir un poquito de él. Aquí tenemos algunas fotos de lo que hace. Creo que este es el Cerro Champaquí. Aquí tenemos la escuela, donde están algunos ya formados, y todo esto es el espacio de su centro, que está en la naturaleza. Esto es parte de la escuela, que tiene comidas deliciosas.
 
Esta es una pequeña presentación de su centro que quería compartir. Ahora sí, maestro, muchísimas gracias y bienvenido.
 
No hay nada más que la mayor alegría estar con ustedes, que son mis invitados. Esto muestra la enorme grandeza de un terapeuta, ahora de corazón, y en un espacio que indica tu grandeza, el lugar está en la presencia de todos ustedes. Que podamos compartir este punto mágico que vamos creando en la conciencia desde la confianza y desde el amor, que son los ingredientes básicos para que esto suceda.
 
Vivir la experiencia siempre por primera vez, porque no está en este momento. No tiene un argumento. Aquí la mente nos sorprende siempre. Surge en el momento presente y veremos qué sale. Siempre nos sorprende, me sorprende, porque surge de lo que vayan sintiendo ustedes. Todos vamos formando un campo de energía, y yo le doy lectura. Ahí surge la magia en la verdadera vida.
 
Por eso vamos a tratar que todos los contemos, obviamente desde el corazón, así tenemos el mismo lenguaje uniforme y coherente.
 
De esas naciones y de financiar. Así que, bueno, estoy encantado de tenernos aquí como una especie de tribu. La tribu significa encontrarse en un punto. En este punto, que nos encontramos en la conciencia, bueno, es que me había convocado para hablar sobre la '''abundancia'''.
 
Este es un tema que nunca tiene una secuencia. Explota en el momento que nos conectamos. Vamos a ver lo que sale. Si quieres que hablemos un poquito de la abundancia, yo le puedo definir como la '''condición natural del ser'''.
 
Sin embargo, esto es importante. A veces nos encontramos bloqueados. Avanzamos un camino y luego nos bajamos de nuevo y comenzamos ese círculo vicioso. Estoy un poco de acuerdo a sus conocimientos. Por eso insisto en definir qué es la abundancia: la abundancia es la expresión natural de la conciencia.
 
Entonces, vamos a decir primero qué es la conciencia para llegar después a la abundancia. Según nuestra visión, el '''monismo idealista''' es una corriente de pensamiento filosófico que define la conciencia como la base fundamental de todo lo que es. Solo hay...
 
Define '''Max Planck''', el gran maestro creador de la mecánica cuántica, y dice: "Detrás de la conciencia no hay nada". Eso es fantástico, como lo está definiendo: como un umbral infinito, no local, de posibilidades donde todo surge. La conciencia es el espíritu, el único espíritu que existe.
 
Por alguna circunstancia muy compleja que no podemos entrar ahora, esa conciencia se circunscribe y viene a ser una experiencia a través de todos los reinos: el reino vegetal, el reino animal y, por último, el reino humano. Ahí se constituye en la conciencia auto-referente, saber que somos.
 
La otra visión, la visión materialista reduccionista de la conciencia, dice que la interrelación neuronal genera un epifenómeno llamado conciencia, que es un producto del cerebro. El día que una parte de este plano... Esa visión fatalista te dice: "No hay más nada".
 
En el monismo material, solo hay materia. En el monismo idealista, solo hay no materia; hay energía e información. La conciencia es el sustrato de todo lo que existe. Obviamente, podemos definir que la conciencia es la abundancia; es un estado de conexión con todo lo que es, con la fuente. Cuando uno pierde la conexión con la fuente y se conecta con el fragmento, entra en un estado de contradicción con lo que es la abundancia.
 
El fragmento tiene una visión muy limitada de la vida, y esa visión limitada de la vida está a través de programas de creencias: "El dinero no hace la felicidad". Reconocen el cielo. Eso no te va a hacer feliz. Todos los logros son el esfuerzo, el sudor de tu frente. Todos esos programas arden como un automático y son grabaciones que hemos tenido. Proyectamos esa energía y esa información en un ámbito del universo que se llama el '''campo unificado de todas las leyes''', el inconsciente colectivo.
 
Ese campo unificado, como un gigantesco espejo, va a devolver aquellos conceptos que tenemos de la abundancia: "No me lo merezco", "Esto no es puramente el dinero", "No sé la felicidad". Obviamente, entonces las jerarquías que operan en ese... Me imagino que de ir a esta persona quiere pasar una experiencia de carencia y tendrá que vivir la carencia.
 
Entonces, toda la existencia colabora para que tú vivas una vida de carencia. Esa experiencia que quieres transitar es el arquetipo en el que estás incorporando para transitar esta experiencia de vida. Es decir, que en mi estado de fraccionamiento interior, no conectado con la totalidad, como resultado, la proyección de un mundo carente.
 
Donde la carencia, obviamente, no se da solamente en el ámbito material. Hay carencia de relaciones, hay carencia de salud, hay carencia de creatividad. Entramos en un pequeño universo de carencia en el cual vamos a sufrir la experiencia hasta que, quizás en un momento, nos demos cuenta de que hay otras formas de pensar, de abrirnos a posibilidades infinitas que hay en el universo, cambiando de arquetipo, de arquetipo de carencia estructurado por un modelo de pensar, de sentir, de proyectar, de procesar la información.
 
Entonces, en ese ámbito, obviamente, la carencia va a ser un lenguaje conocido para todos nosotros, y lo estamos creando todo el tiempo. Quizás esa reflexión profunda de vivir la carencia nos hará pensar que debemos cambiar algún argumento, algún plan que tenemos en la mente para entrar en otro circuito donde hay gente que es muy abundante.
 
Entonces, no es una cuestión de suerte, de que a uno le toca ganarse la lotería y el otro esté siempre viviendo miserablemente. Es una cuestión de procesos mentales inconscientes que proyectan todo el tiempo carencia, y la existencia siempre devuelve esa información. Más o menos así funciona, dentro de grandes rasgos. Por supuesto que esto es muy complejo, porque tendríamos que entrar en la neurociencia, que es una cosa que me encanta, y lo vamos a tocar, de cómo poder salir de un arquetipo limitado a un arquetipo absolutamente abundante, como debe ser.
 
Gracias, maestro, por esta explicación. Les quiero también compartir que, desde este momento, ustedes también pueden hacer algunas preguntas. Luego vamos a desarrollar más el tema, y quizás también vamos a hacer algunos ejercicios. Entonces, si no hay preguntas, podemos continuar.
 
¿Hay alguien que tiene alguna pregunta? Aprovechen y pueden levantar su micrófono. No están bloqueados. Aprovechen, porque estas preguntas transforman nuestras vidas. Si se están abriendo a la posibilidad de que esto es un espacio para trabajar la abundancia...
 
Hola, ¿cómo están? Ya dale, Claudia.
 
Primero, muchas gracias, Na Wang, por la introducción. También, muchas gracias a Esperanza por organizar esto y por esta oportunidad. Quería hacer una pregunta respecto a un poco lo que interfiere con este espectro de abundancia, que sería cuando entra un poco la culpa. No sé si es culpa lo correcto decir, pero es como esta circunstancia. Te doy un ejemplo concreto: ahora estoy en Argentina, en Buenos Aires. Tenemos unas medidas relajadas en cuanto a la pandemia. Podemos salir, podemos movernos, pero tengo amigos en otras partes del mundo, colegas que ahora, mientras yo estoy aquí disfrutando y pudiendo moverme, están encerrados, no pueden salir por un lockdown.
 
Es como que uno disfruta y todo eso, pero empieza a pensar: "No, es como que me viene a la mente otra gente". No sé cómo... Esto de "yo estoy disfrutando y fulanito está ahí metido". Estas cosas de... No sé cómo decirte, esa mezcla entre culpa y solidaridad. No es mucho, pero es como que no es una alegría cuando hay otros que están pasando no tan fácil.
 
Sería más lindo si estuviéramos juntos. Entonces, siento que de alguna forma interfiere en mi abundancia, en este sentir pleno. La pregunta concreta sería: ¿cómo manejar estas situaciones? ¿Qué sería lo mejor en esta circunstancia para seguir manteniendo esta abundancia, este progreso excluido?
 
Claudia, es una muy buena pregunta porque ahí surge, cuando uno tiene ese tipo de mirada, subyacente a todo esto, una visión de culpa. Como el otro va a pasar, él va a pasar estas restricciones. Pero si vamos más atrás, nosotras... No hay que perder de vista la experiencia más profunda de todo esto.
 
Es una experiencia que tiene que pasar la conciencia, porque si no, todo esto no hubiera sucedido. Si apareció este virus, será creado por laboratorio. Tiene una función de aprendizaje. Lo podemos ver como algo puramente dramático. Hoy lo podemos ver, seguramente, como una experiencia que tiene un correlato profundo.
 
Ese correlato es que algo se quebró. Señores, algo se quebró en el modelo que vivíamos. Algo se cerró, se derrumbó. Se derrumbó un paradigma. Podría haber sido una guerra mundial, una pandemia, una catástrofe natural. Fue este pequeño bichito para mostrar al mundo la naturaleza caótica del universo, que el hombre no puede manipular absolutamente nada.
 
En su soberbia, el hombre ha creado un mundo material palpable de causa y efecto, regido por las leyes del mundo. Y parecería que, en ese nivel, todo está controlado. Todo lo podemos controlar, todo es predecible, ponderable, medible. Entonces, el hombre, en su ilusión, cree que puede controlar algo. Tiene misiles aéreos para que nadie lo pueda atacar.
 
Defensa le salió un pequeño bichito así de hoop para tapar a toda la humanidad, a toda la medicina, a toda la misilería. Un pequeño bichito que todavía ni siquiera fue aislado. Entonces, ¿qué quiere decir esto? ¿Por qué no tenemos una lectura más holística de todo eso? Nos está mostrando que un viejo paradigma de causa y efecto, como el que aprendimos a vivir, y que para que haya una causa tiene que haber un efecto, y para que haya un efecto tiene que haber una causa, eso se derrumbó.
 
Entró luz en una secuencia diferente. Hay personas que van a vivir esto como un trampolín a un nuevo estilo de vida, de abundancia, de diferentes modelos de pensar, de sentir y de presentar una realidad. Para otros va a ser una desgracia tremenda. Entonces, está dicho que lo que está sucediendo va a afectarnos en lo personal. Según muchos pronósticos, esto a mí me enseñó enormemente.
 
La pandemia para mí fue una maravilla porque me obligó a meterme para adentro. Voy a investigar en mi silencio. Aunque cosas no, pero el día que cosas iban saliendo a la superficie para ser integradas. Otros lo vieron como una desgracia. Otros partieron. Entonces, no nos podemos quedar con una visión muy lineal y como... porque esas visiones particulares donde salen los núcleos de nuestros anclajes, de nuestro determinismo, son los que frenan la abundancia.
 
La abundancia es el estado natural de la experiencia. Siempre está en la abundancia. Yo vivo al pie de un cerro Champaquí, que vive a tres mil metros, y por donde yo miro hay abundancia. La noche es increíble, como sea. Entonces, todo, absolutamente todo, es abundante en la experiencia, menos nuestra mente dual. La mente dual, la pequeña, la mente que elige una cosa y rechaza, vive siempre en ese espacio de la dualidad.
 
Mientras vive en el espacio de la dualidad, la abundancia no te va a visitar. ¿Por qué digo esto? Porque no puedes tener un montón de cosas materiales a través del esfuerzo titánico de una vida. Y bueno, es la forma de crear abundancia. Cosas materiales a través del esfuerzo es un camino que muchas personas creen que ese es el camino. Pero ese resultado se lleva puesto tu tiempo, tu salud, tu familia, tus sueños, tus historias de alegría.
 
Ese es un camino, y ese no es el camino de la abundancia. Porque no creer y abrir la perspectiva ya no venga del esfuerzo. Porque digo esto, porque el ser humano, en este plano, no es un obrero. El ser humano, ¿a qué vino? A manifestar nuestros talentos. Cuando manifestamos nuestros talentos, se transforma en un no trabajo. Cada uno sabrá que, cuando expresa un talento hacia la pintura, la arquitectura, las canciones, cualquier talento, eso no es trabajo.
 
Porque uno pierde la noción del tiempo y del espacio. Cuando uno está trabajando, está siempre con el reloj. Y cuando termina, es cuando termina. Además, la verdad es que está en casa: "Ya no aguanto más esto". Abajo es ese esfuerzo, esa condición heroica. Cuando uno expresa el talento, se transforma en la experiencia magnífica de mostrar un núcleo interior de absoluta condición, es decir, en la inspiración.
 
Es lo que surge, es inacabable. Y en vez de cansarte, querida, te genera una alegría que genera una condición vital estatal que rejuvenece. Esto no es trabajo. Si no, estamos en los dos, generarían abundancia enorme, disfrutable, donde el tiempo y el espacio se desvanecen. Y tienes que llamarte para ir a cenar. Así que no, no, y otra cosa: estoy en el alma. Estoy siendo la canción que surge del océano infinito de los talentos. Eso no tiene agotamiento; es infinito.
 
Esta es la diferencia entre lo que es el trabajo y lo que es el talento. Vinimos a manifestar los talentos. Lo que pasa es que toda la educación está condicionando a que los paneles... "No, nene, de esto vas a morir de hambre. Esto no lo hagas porque tú tienes que hacer la profesión que yo hice o tal cosa". Nos importan un montón de criterios, un montón de pensamientos, un montón de ideas que están por los talentos.
 
Si no son los talentos, cuando esos grandes, vas a pensar: "¿Cuál es el sentido?". Porque realmente no... bueno, no.
 
Y perder el sentido de la vida es perder la guía del alma que te va llevando tranquilamente a través del disfrute de esta existencia. Cortita, muy contenta, 80, 90 años, con mucha suerte. La vida es muy corta y muchas veces la hacemos más pequeña.
 
La vida es muy corta y le hacemos pequeña limitándonos con nuestra mente a un pequeño espacio donde nos movemos con seguridad. Porque salirnos de ese lugar de confort... "¿Qué va a ser de mí? ¿Qué va a ser si yo me sano de una enfermedad? ¿Por qué esta enfermedad me sirve para manipular a todo mi entorno?". La sanación es una experiencia de sanación también.
 
Fíjate cuánta historia tenemos normalmente que nos quita la abundancia. No confiamos en la abundancia. Confía. Vamos a hacer que nuestra mente, que nuestra inspiración, siempre nos apunte hacia el umbral de la abundancia. Toda esa abundancia... la mente del hombre.
 
Y ahí está el tema. Cuando decimos: "Si yo voy a mi mente, mi mente neurótica, la naturaleza de mi mente es neurótica. Vive en la dualidad, en el pensamiento limitante, en la ilusión de que hay un tiempo que pasa del pasado, presente al futuro". Si hubiera un flujo de tiempo, vives en esa ilusión, y esa ilusión genera una disociación de lo que es la realidad. La realidad es pura abundancia, y yo solo veo un fragmento de acuerdo a la proyección que tengo de mis ideas y de mis conceptos.
 
La existencia de los menos refleja. ¿Por qué? Para que me dé cuenta de que estoy pensando mal, fragmentadamente. Que no tengo pensamientos ilimitados, que no tengo pensamiento sincrónico, que no estoy hablando el lenguaje que debe hablar el universo. El universo habla en un lenguaje de profunda abundancia: la mente del hombre.
 
Entonces, aquí hay que hacer una especie de cirugía. Sabe que me hacía mi maestro. Yo entré en el sofá durante casi 20 años, que es durísimo, de la medicación. Cuando yo era muy jovencito, por una vez también fui jovencito y tenía el pelo negro. Yo creía que era un tipo inteligente y que, a través del intelecto, iba a conseguir... Vayas a ver qué cosas. Yo tenía una idea. No hoy. Entonces, él me miraba como: "Pobre pibe, ¿qué le pasa?".
 
Estaba hipertrofiado en la mente, con los conocimientos y todo, pero como si tuviera una biblioteca aquí, pero no era la experiencia visceral de mi vida. Entonces, me dice: "No, me encantaría que me traigas tres de tus mejores fotos, tres de tus mejores fotos con tres portarretratos, y luego, wikileaks del maestro que se lo va a poner en el altar". Me imaginaba entonces de administrar mejores fotos.
 
Bueno, mi maestro le cortó la cabeza a mis tres mejores fotos. Me las hacía ver todos los días en la cabecera de vista de mi cama. "Mira, se ven sin cabeza". Eso era durísimo. Si haces la prueba de muerte, se van a ver qué le pasa. Voy a decir que es tremendo, qué patético que es esto: verme sin cabeza. A ver si cabe. Había un umbral que no había conquistado todavía, que me obligó a bajar esos 20 centímetros y empezar a conectarme con mi corazón.
 
Y ahí empieza a cambiar la vida. Cuando se abre verdaderamente el '''chakra del corazón''', ese chakra incluye todo el universo y a todo el multiverso. Esa es nuestra verdadera naturaleza. La conciencia étnica es abundancia. El lenguaje sincrónico del universo es abundancia, pero no para la mente. La mente le va a meter culpa, le va a meter juicio nuevamente, le va a meter creencia, le va a meter dogma. Le va a meter tantas cosas que lo va a distorsionar y vamos a hacer que la abundancia sea una autopista.
 
Muchísimas gracias.
 
Antes de empezar la actividad, maestro, me gustaría ver si es posible responder una pregunta que Sandra parece que tiene la mano alzada. ¿O ya no tienes preguntas? Aprovechen y pueden levantar el micrófono. No están bloqueados. Aprovechen, porque estas preguntas transforman nuestras vidas. Entonces, si se están abriendo a la posibilidad de que esto es un espacio para trabajar la abundancia...
 
Hola, ¿cómo están? Ya dale, Claudia.
 
Primero, muchas gracias, Na Wang, por la introducción. También, muchas gracias a Esperanza por organizar esto y por esta oportunidad. Quería hacer una pregunta respecto a un poco lo que interfiere con este espectro de abundancia, que sería cuando entra un poco la culpa. No sé si es culpa lo correcto decir, pero es como esta circunstancia. Te doy un ejemplo concreto: ahora estoy en Argentina, en Buenos Aires. Tenemos unas medidas relajadas en cuanto a la pandemia. Podemos salir, podemos movernos, pero tengo amigos en otras partes del mundo, colegas que ahora, mientras yo estoy aquí disfrutando y pudiendo moverme, están encerrados. No pueden salir por un lockdown.
 
Es como que uno disfruta y todo eso, pero empieza a pensar: "No, es como que me viene a la mente otra gente". No sé cómo... Esto de "yo estoy disfrutando y fulanito está ahí metido". Estas cosas de... No sé cómo decirte, esa mezcla entre culpa y solidaridad. No es mucho, pero es como que no es una alegría cuando hay otros que están pasando no tan fácil.
 
Sería más lindo si estuviéramos juntos. Entonces, siento que de alguna forma interfiere en mi abundancia, en este sentir pleno. La pregunta concreta sería: ¿cómo manejar estas situaciones? ¿Qué sería lo mejor en esta circunstancia para seguir manteniendo esta abundancia, este progreso excluido?
 
Claudia, es una muy buena pregunta porque ahí surge, cuando uno tiene ese tipo de mirada, subyacente a todo esto, una visión de culpa. Como el otro va a pasar, él va a pasar estas restricciones. Pero si vamos más atrás, nosotras... No hay que perder de vista la experiencia más profunda de todo esto.
 
Es una experiencia que tiene que pasar la conciencia, porque si no, todo esto no hubiera sucedido. Si apareció este virus, será creado por laboratorio. Tiene una función de aprendizaje. Lo podemos ver como algo puramente dramático. Hoy lo podemos ver, seguramente, como una experiencia que tiene un correlato profundo.
 
Ese correlato es que algo se quebró. Señores, algo se quebró en el modelo que vivíamos. Algo se cerró, se derrumbó. Se derrumbó un paradigma. Podría haber sido una guerra mundial, una pandemia, una catástrofe natural. Fue este pequeño bichito para mostrar al mundo la naturaleza caótica del universo, que el hombre no puede manipular absolutamente nada.
 
En su soberbia, el hombre ha creado un mundo material palpable de causa y efecto, regido por las leyes del mundo. Y parecería que, en ese nivel, todo está controlado. Todo lo podemos controlar, todo es predecible, ponderable, medible. Entonces, el hombre, en su ilusión, cree que puede controlar algo. Tiene misiles aéreos para que nadie lo pueda atacar.
 
Defensa le salió un pequeño bichito así de hoop para tapar a toda la humanidad, a toda la medicina, a toda la misilería. Un pequeño bichito que todavía ni siquiera fue aislado. Entonces, ¿qué quiere decir esto? ¿Por qué no tenemos una lectura más holística de todo eso? Nos está mostrando que un viejo paradigma de causa y efecto, como el que aprendimos a vivir, y que para que haya una causa tiene que haber un efecto, y para que haya un efecto tiene que haber una causa, eso se derrumbó.
 
Entró luz en una secuencia diferente. Hay personas que van a vivir esto como un trampolín a un nuevo estilo de vida, de abundancia, de diferentes modelos de pensar, de sentir y de presentar una realidad. Para otros va a ser una desgracia tremenda. Entonces, está dicho que lo que está sucediendo va a afectarnos en lo personal. Según muchos pronósticos, esto a mí me enseñó enormemente.
 
La pandemia para mí fue una maravilla porque me obligó a meterme para adentro. Voy a investigar en mi silencio. Aunque cosas no, pero el día que cosas iban saliendo a la superficie para ser integradas. Otros lo vieron como una desgracia. Otros partieron. Entonces, no nos podemos quedar con una visión muy lineal y como... porque esas visiones particulares donde salen los núcleos de nuestros anclajes, de nuestro determinismo, son los que frenan la abundancia.
 
La abundancia es el estado natural de la experiencia. Siempre está en la abundancia. Yo vivo al pie de un cerro Champaquí, que vive a tres mil metros, y por donde yo miro hay abundancia. La noche es increíble, como sea. Entonces, todo, absolutamente todo, es abundante en la experiencia, menos nuestra mente dual. La mente dual, la pequeña, la mente que elige una cosa y rechaza, vive siempre en ese espacio de la dualidad.
 
Mientras vive en el espacio de la dualidad, la abundancia no te va a visitar. ¿Por qué digo esto? Porque no puedes tener un montón de cosas materiales a través del esfuerzo titánico de una vida. Y bueno, es la forma de crear abundancia. Cosas materiales a través del esfuerzo es un camino que muchas personas creen que ese es el camino. Pero ese resultado se lleva puesto tu tiempo, tu salud, tu familia, tus sueños, tus historias de alegría.
 
Ese es un camino, y ese no es el camino de la abundancia. Porque no creer y abrir la perspectiva ya no venga del esfuerzo. Porque digo esto, porque el ser humano, en este plano, no es un obrero. El ser humano, ¿a qué vino? A manifestar nuestros talentos. Cuando manifestamos nuestros talentos, se transforma en un no trabajo. Cada uno sabrá que, cuando expresa un talento hacia la pintura, la arquitectura, las canciones, cualquier talento, eso no es trabajo.
 
Porque uno pierde la noción del tiempo y del espacio. Cuando uno está trabajando, está siempre con el reloj. Y cuando termina, es cuando termina. Además, la verdad es que está en casa: "Ya no aguanto más esto". Abajo es ese esfuerzo, esa condición heroica. Cuando uno expresa el talento, se transforma en la experiencia magnífica de mostrar un núcleo interior de absoluta condición, es decir, en la inspiración.
 
Es lo que surge, es inacabable. Y en vez de cansarte, querida, te genera una alegría que genera una condición vital estatal que rejuvenece. Esto no es trabajo. Si no, estamos en los dos, generarían abundancia enorme, disfrutable, donde el tiempo y el espacio se desvanecen. Y tienes que llamarte para ir a cenar. Así que no, no, y otra cosa: estoy en el alma. Estoy siendo la canción que surge del océano infinito de los talentos. Eso no tiene agotamiento; es infinito.
 
Esta es la diferencia entre lo que es el trabajo y lo que es el talento. Vinimos a manifestar los talentos. Lo que pasa es que toda la educación está condicionando a que los paneles... "No, nene, de esto vas a morir de hambre. Esto no lo hagas porque tú tienes que hacer la profesión que yo hice o tal cosa". Nos importan un montón de criterios, un montón de pensamientos, un montón de ideas que están por los talentos.
 
Si no son los talentos, cuando esos grandes, vas a pensar: "¿Cuál es el sentido?". Porque realmente no... bueno, no.
 
Y perder el sentido de la vida es perder la guía del alma que te va llevando tranquilamente a través del disfrute de esta existencia. Cortita, muy contenta, 80, 90 años, con mucha suerte. La vida es muy corta y muchas veces la hacemos más pequeña.
 
La vida es muy corta y le hacemos pequeña limitándonos con nuestra mente a un pequeño espacio donde nos movemos con seguridad. Porque salirnos de ese lugar de confort... "¿Qué va a ser de mí? ¿Qué va a ser si yo me sano de una enfermedad? ¿Por qué esta enfermedad me sirve para manipular a todo mi entorno?". La sanación es una experiencia de sanación también.
 
Fíjate cuánta historia tenemos normalmente que nos quita la abundancia. No confiamos en la abundancia. Confía. Vamos a hacer que nuestra mente, que nuestra inspiración, siempre nos apunte hacia el umbral de la abundancia. Toda esa abundancia... la mente del hombre.
 
Y ahí está el tema. Cuando decimos: "Si yo voy a mi mente, mi mente neurótica, la naturaleza de mi mente es neurótica. Vive en la dualidad, en el pensamiento limitante, en la ilusión de que hay un tiempo que pasa del pasado, presente al futuro". Si hubiera un flujo de tiempo, vives en esa ilusión, y esa ilusión genera una disociación de lo que es la realidad. La realidad es pura abundancia, y yo solo veo un fragmento de acuerdo a la proyección que tengo de mis ideas y de mis conceptos.
 
La existencia de los menos refleja. ¿Por qué? Para que me dé cuenta de que estoy pensando mal, fragmentadamente. Que no tengo pensamientos ilimitados, que no tengo pensamiento sincrónico, que no estoy hablando el lenguaje que debe hablar el universo. El universo habla en un lenguaje de profunda abundancia: la mente del hombre.
 
Entonces, aquí hay que hacer una especie de cirugía. Sabe que me hacía mi maestro. Yo entré en el sofá durante casi 20 años, que es durísimo, de la medicación. Cuando yo era muy jovencito, por una vez también fui jovencito y tenía el pelo negro. Yo creía que era un tipo inteligente y que, a través del intelecto, iba a conseguir... Vayas a ver qué cosas. Yo tenía una idea. No hoy. Entonces, él me miraba como: "Pobre pibe, ¿qué le pasa?".
 
Estaba hipertrofiado en la mente, con los conocimientos y todo, pero como si tuviera una biblioteca aquí, pero no era la experiencia visceral de mi vida. Entonces, me dice: "No, me encantaría que me traigas tres de tus mejores fotos, tres de tus mejores fotos con tres portarretratos, y luego, wikileaks del maestro que se lo va a poner en el altar". Me imaginaba entonces de administrar mejores fotos.
 
Bueno, mi maestro le cortó la cabeza a mis tres mejores fotos. Me las hacía ver todos los días en la cabecera de vista de mi cama. "Mira, se ven sin cabeza". Eso era durísimo. Si haces la prueba de muerte, se van a ver qué le pasa. Voy a decir que es tremendo, qué patético que es esto: verme sin cabeza. A ver si cabe. Había un umbral que no había conquistado todavía, que me obligó a bajar esos 20 centímetros y empezar a conectarme con mi corazón.
 
Y ahí empieza a cambiar la vida. Cuando se abre verdaderamente el '''chakra del corazón''', ese chakra incluye todo el universo y a todo el multiverso. Esa es nuestra verdadera naturaleza. La conciencia étnica es abundancia. El lenguaje sincrónico del universo es abundancia, pero no para la mente. La mente le va a meter culpa, le va a meter juicio nuevamente, le va a meter creencia, le va a meter dogma. Le va a meter tantas cosas que lo va a distorsionar y vamos a hacer que la abundancia sea una autopista.
 
Muchísimas gracias.
 
Antes de empezar la actividad, maestro, me gustaría ver si es posible responder una pregunta que Sandra parece que tiene la mano alzada. ¿O ya no tienes preguntas? Aprovechen y pueden levantar su micrófono. No están bloqueados. Aprovechen, porque estas preguntas transforman nuestras vidas. Si se están abriendo a la posibilidad de que esto es un espacio para trabajar la abundancia...
 
Hola, ¿cómo están? Ya dale, Claudia.
 
Primero, muchas gracias, Na Wang, por la introducción. También, muchas gracias a Esperanza por organizar esto y por esta oportunidad. Quería hacer una pregunta respecto a un poco lo que interfiere con este espectro de abundancia, que sería cuando entra un poco la culpa. No sé si es culpa lo correcto decir, pero es como esta circunstancia. Te doy un ejemplo concreto: ahora estoy en Argentina, en Buenos Aires. Tenemos unas medidas relajadas en cuanto a la pandemia. Podemos salir, podemos movernos, pero tengo amigos en otras partes del mundo, colegas que ahora, mientras yo estoy aquí disfrutando y pudiendo moverme, están encerrados. No pueden salir por un lockdown.
 
Es como que uno disfruta y todo eso, pero empieza a pensar: "No, es como que me viene a la mente otra gente". No sé cómo... Esto de "yo estoy disfrutando y fulanito está ahí metido". Estas cosas de... No sé cómo decirte, esa mezcla entre culpa y solidaridad. No es mucho, pero es como que no es una alegría cuando hay otros que están pasando no tan fácil.
 
Sería más lindo si estuviéramos juntos. Entonces, siento que de alguna forma interfiere en mi abundancia, en este sentir pleno. La pregunta concreta sería: ¿cómo manejar estas situaciones? ¿Qué sería lo mejor en esta circunstancia para seguir manteniendo esta abundancia, este progreso excluido?
 
Claudia, es una muy buena pregunta porque ahí surge, cuando uno tiene ese tipo de mirada, subyacente a todo esto, una visión de culpa. Como el otro va a pasar, él va a pasar estas restricciones. Pero si vamos más atrás, nosotras... No hay que perder de vista la experiencia más profunda de todo esto.
 
Es una experiencia que tiene que pasar la conciencia, porque si no, todo esto no hubiera sucedido. Si apareció este virus, será creado por laboratorio. Tiene una función de aprendizaje. Lo podemos ver como algo puramente dramático. Hoy lo podemos ver, seguramente, como una experiencia que tiene un correlato profundo.
 
Ese correlato es que algo se quebró. Señores, algo se quebró en el modelo que vivíamos. Algo se cerró, se derrumbó. Se derrumbó un paradigma. Podría haber sido una guerra mundial, una pandemia, una catástrofe natural. Fue este pequeño bichito para mostrar al mundo la naturaleza caótica del universo, que el hombre no puede manipular absolutamente nada.
 
En su soberbia, el hombre ha creado un mundo material palpable de causa y efecto, regido por las leyes del mundo. Y parecería que, en ese nivel, todo está controlado. Todo lo podemos controlar, todo es predecible, ponderable, medible. Entonces, el hombre, en su ilusión, cree que puede controlar algo. Tiene misiles aéreos para que nadie lo pueda atacar.
 
Defensa le salió un pequeño bichito así de hoop para tapar a toda la humanidad, a toda la medicina, a toda la misilería. Un pequeño bichito que todavía ni siquiera fue aislado. Entonces, ¿qué quiere decir esto? ¿Por qué no tenemos una lectura más holística de todo eso? Nos está mostrando que un viejo paradigma de causa y efecto, como el que aprendimos a vivir, y que para que haya una causa tiene que haber un efecto, y para que haya un efecto tiene que haber una causa, eso se derrumbó.
 
Entró luz en una secuencia diferente. Hay personas que van a vivir esto como un trampolín a un nuevo estilo de vida, de abundancia, de diferentes modelos de pensar, de sentir y de presentar una realidad. Para otros va a ser una desgracia tremenda. Entonces, está dicho que lo que está sucediendo va a afectarnos en lo personal. Según muchos pronósticos, esto a mí me enseñó enormemente.
 
La pandemia para mí fue una maravilla porque me obligó a meterme para adentro. Voy a investigar en mi silencio. Aunque cosas no, pero el día que cosas iban saliendo a la superficie para ser integradas. Otros lo vieron como una desgracia. Otros partieron. Entonces, no nos podemos quedar con una visión muy lineal y como... porque esas visiones particulares donde salen los núcleos de nuestros anclajes, de nuestro determinismo, son los que frenan la abundancia.
 
La abundancia es el estado natural de la experiencia. Siempre está en la abundancia. Yo vivo al pie de un cerro Champaquí, que vive a tres mil metros, y por donde yo miro hay abundancia. La noche es increíble, como sea. Entonces, todo, absolutamente todo, es abundante en la experiencia, menos nuestra mente dual. La mente dual, la pequeña, la mente que elige una cosa y rechaza, vive siempre en ese espacio de la dualidad.
 
Mientras vive en el espacio de la dualidad, la abundancia no te va a visitar. ¿Por qué digo esto? Porque no puedes tener un montón de cosas materiales a través del esfuerzo titánico de una vida. Y bueno, es la forma de crear abundancia. Cosas materiales a través del esfuerzo es un camino que muchas personas creen que ese es el camino. Pero ese resultado se lleva puesto tu tiempo, tu salud, tu familia, tus sueños, tus historias de alegría.
 
Ese es un camino, y ese no es el camino de la abundancia. Porque no creer y abrir la perspectiva ya no venga del esfuerzo. Porque digo esto, porque el ser humano, en este plano, no es un obrero. El ser humano, ¿a qué vino? A manifestar nuestros talentos. Cuando manifestamos nuestros talentos, se transforma en un no trabajo. Cada uno sabrá que, cuando expresa un talento hacia la pintura, la arquitectura, las canciones, cualquier talento, eso no es trabajo.
 
Porque uno pierde la noción del tiempo y del espacio. Cuando uno está trabajando, está siempre con el reloj. Y cuando termina, es cuando termina. Además, la verdad es que está en casa: "Ya no aguanto más esto". Abajo es ese esfuerzo, esa condición heroica. Cuando uno expresa el talento, se transforma en la experiencia magnífica de mostrar un núcleo interior de absoluta condición, es decir, en la inspiración.
 
Es lo que surge, es inacabable. Y en vez de cansarte, querida, te genera una alegría que genera una condición vital estatal que rejuvenece. Esto no es trabajo. Si no, estamos en los dos, generarían abundancia enorme, disfrutable, donde el tiempo y el espacio se desvanecen. Y tienes que llamarte para ir a cenar. Así que no, no, y otra cosa: estoy en el alma. Estoy siendo la canción que surge del océano infinito de los talentos. Eso no tiene agotamiento; es infinito.
 
Esta es la diferencia entre lo que es el trabajo y lo que es el talento. Vinimos a manifestar los talentos. Lo que pasa es que toda la educación está condicionando a que los paneles... "No, nene, de esto vas a morir de hambre. Esto no lo hagas porque tú tienes que hacer la profesión que yo hice o tal cosa". Nos importan un montón de criterios, un montón de pensamientos, un montón de ideas que están por los talentos.
 
Si no son los talentos, cuando esos grandes, vas a pensar: "¿Cuál es el sentido?". Porque realmente no... bueno, no.
 
Y perder el sentido de la vida es perder la guía del alma que te va llevando tranquilamente a través del disfrute de esta existencia. Cortita, muy contenta, 80, 90 años, con mucha suerte. La vida es muy corta y muchas veces la hacemos más pequeña.
 
La vida es muy corta y le hacemos pequeña limitándonos con nuestra mente a un pequeño espacio donde nos movemos con seguridad. Porque salirnos de ese lugar de confort... "¿Qué va a ser de mí? ¿Qué va a ser si yo me sano de una enfermedad? ¿Por qué esta enfermedad me sirve para manipular a todo mi entorno?". La sanación es una experiencia de sanación también.
 
Fíjate cuánta historia tenemos normalmente que nos quita la abundancia. No confiamos en la abundancia. Confía. Vamos a hacer que nuestra mente, que nuestra inspiración, siempre nos apunte hacia el umbral de la abundancia. Toda esa abundancia... la mente del hombre.
 
Y ahí está el tema. Cuando decimos: "Si yo voy a mi mente, mi mente neurótica, la naturaleza de mi mente es neurótica. Vive en la dualidad, en el pensamiento limitante, en la ilusión de que hay un tiempo que pasa del pasado, presente al futuro". Si hubiera un flujo de tiempo, vives en esa ilusión, y esa ilusión genera una disociación de lo que es la realidad. La realidad es pura abundancia, y yo solo veo un fragmento de acuerdo a la proyección que tengo de mis ideas y de mis conceptos.
 
La existencia de los menos refleja. ¿Por qué? Para que me dé cuenta de que estoy pensando mal, fragmentadamente. Que no tengo pensamientos ilimitados, que no tengo pensamiento sincrónico, que no estoy hablando el lenguaje que debe hablar el universo. El universo habla en un lenguaje de profunda abundancia: la mente del hombre.
 
Entonces, aquí hay que hacer una especie de cirugía. Sabe que me hacía mi maestro. Yo entré en el sofá durante casi 20 años, que es durísimo, de la medicación. Cuando yo era muy jovencito, por una vez también fui jovencito y tenía el pelo negro. Yo creía que era un tipo inteligente y que, a través del intelecto, iba a conseguir... Vayas a ver qué cosas. Yo tenía una idea. No hoy. Entonces, él me miraba como: "Pobre pibe, ¿qué le pasa?".
 
Estaba hipertrofiado en la mente, con los conocimientos y todo, pero como si tuviera una biblioteca aquí, pero no era la experiencia visceral de mi vida. Entonces, me dice: "No, me encantaría que me traigas tres de tus mejores fotos, tres de tus mejores fotos con tres portarretratos, y luego, wikileaks del maestro que se lo va a poner en el altar". Me imaginaba entonces de administrar mejores fotos.
 
Bueno, mi maestro le cortó la cabeza a mis tres mejores fotos. Me las hacía ver todos los días en la cabecera de vista de mi cama. "Mira, se ven sin cabeza". Eso era durísimo. Si haces la prueba de muerte, se van a ver qué le pasa. Voy a decir que es tremendo, qué patético que es esto: verme sin cabeza. A ver si cabe. Había un umbral que no había conquistado todavía, que me obligó a bajar esos 20 centímetros y empezar a conectarme con mi corazón.
 
Y ahí empieza a cambiar la vida. Cuando se abre verdaderamente el '''chakra del corazón''', ese chakra incluye todo el universo y a todo el multiverso. Esa es nuestra verdadera naturaleza. La conciencia étnica es abundancia. El lenguaje sincrónico del universo es abundancia, pero no para la mente. La mente le va a meter culpa, le va a meter juicio nuevamente, le va a meter creencia, le va a meter dogma. Le va a meter tantas cosas que lo va a distorsionar y vamos a hacer que la abundancia sea una autopista.
 
Muchísimas gracias.
 
Antes de empezar la actividad, maestro, me gustaría ver si es posible responder una pregunta que Sandra parece que tiene la mano alzada. ¿O ya no tienes preguntas? Aprovechen y pueden levantar su micrófono. No están bloqueados. Aprovechen, porque estas preguntas transforman nuestras vidas. Si se están abriendo a la posibilidad de que esto es un espacio para trabajar la abundancia...
 
Hola, ¿cómo están? Ya dale, Claudia.
 
Primero, muchas gracias, Na Wang, por la introducción. También, muchas gracias a Esperanza por organizar esto y por esta oportunidad. Quería hacer una pregunta respecto a un poco lo que interfiere con este espectro de abundancia, que sería cuando entra un poco la culpa. No sé si es culpa lo correcto decir, pero es como esta circunstancia. Te doy un ejemplo concreto: ahora estoy en Argentina, en Buenos Aires. Tenemos unas medidas relajadas en cuanto a la pandemia. Podemos salir, podemos movernos, pero tengo amigos en otras partes del mundo, colegas que ahora, mientras yo estoy aquí disfrutando y pudiendo moverme, están encerrados. No pueden salir por un lockdown.
 
Es como que uno disfruta y todo eso, pero empieza a pensar: "No, es como que me viene a la mente otra gente". No sé cómo... Esto de "yo estoy disfrutando y fulanito está ahí metido". Estas cosas de... No sé cómo decirte, esa mezcla entre culpa y solidaridad. No es mucho, pero es como que no es una alegría cuando hay otros que están pasando no tan fácil.
 
Sería más lindo si estuviéramos juntos. Entonces, siento que de alguna forma interfiere en mi abundancia, en este sentir pleno. La pregunta concreta sería: ¿cómo manejar estas situaciones? ¿Qué sería lo mejor en esta circunstancia para seguir manteniendo esta abundancia, este progreso excluido?
 
Claudia, es una muy buena pregunta porque ahí surge, cuando uno tiene ese tipo de mirada, subyacente a todo esto, una visión de culpa. Como el otro va a pasar, él va a pasar estas restricciones. Pero si vamos más atrás, nosotras... No hay que perder de vista la experiencia más profunda de todo esto.
 
Es una experiencia que tiene que pasar la conciencia, porque si no, todo esto no hubiera sucedido. Si apareció este virus, será creado por laboratorio. Tiene una función de aprendizaje. Lo podemos ver como algo puramente dramático. Hoy lo podemos ver, seguramente, como una experiencia que tiene un correlato profundo.
 
Ese correlato es que algo se quebró. Señores, algo se quebró en el modelo que vivíamos. Algo se cerró, se derrumbó. Se derrumbó un paradigma. Podría haber sido una guerra mundial, una pandemia, una catástrofe natural. Fue este pequeño bichito para mostrar al mundo la naturaleza caótica del universo, que el hombre no puede manipular absolutamente nada.
 
En su soberbia, el hombre ha creado un mundo material palpable de causa y efecto, regido por las leyes del mundo. Y parecería que, en ese nivel, todo está controlado. Todo lo podemos controlar, todo es predecible, ponderable, medible. Entonces, el hombre, en su ilusión, cree que puede controlar algo. Tiene misiles aéreos para que nadie lo pueda atacar.
 
Defensa le salió un pequeño bichito así de hoop para tapar a toda la humanidad, a toda la medicina, a toda la misilería. Un pequeño bichito que todavía ni siquiera fue aislado. Entonces, ¿qué quiere decir esto? ¿Por qué no tenemos una lectura más holística de todo eso? Nos está mostrando que un viejo paradigma de causa y efecto, como el que aprendimos a vivir, y que para que haya una causa tiene que haber un efecto, y para que haya un efecto tiene que haber una causa, eso se derrumbó.
 
Entró luz en una secuencia diferente. Hay personas que van a vivir esto como un trampolín a un nuevo estilo de vida, de abundancia, de diferentes modelos de pensar, de sentir y de presentar una realidad. Para otros va a ser una desgracia tremenda. Entonces, está dicho que lo que está sucediendo va a afectarnos en lo personal. Según muchos pronósticos, esto a mí me enseñó enormemente.
 
La pandemia para mí fue una maravilla porque me obligó a meterme para adentro. Voy a investigar en mi silencio. Aunque cosas no, pero el día que cosas iban saliendo a la superficie para ser integradas. Otros lo vieron como una desgracia. Otros partieron. Entonces, no nos podemos quedar con una visión muy lineal y como... porque esas visiones particulares donde salen los núcleos de nuestros anclajes, de nuestro determinismo, son los que frenan la abundancia.
 
La abundancia es el estado natural de la experiencia. Siempre está en la abundancia. Yo vivo al pie de un cerro Champaquí, que vive a tres mil metros, y por donde yo miro hay abundancia. La noche es increíble, como sea. Entonces, todo, absolutamente todo, es abundante en la experiencia, menos nuestra mente dual. La mente dual, la pequeña, la mente que elige una cosa y rechaza, vive siempre en ese espacio de la dualidad.
 
Mientras vive en el espacio de la dualidad, la abundancia no te va a visitar. ¿Por qué digo esto? Porque no puedes tener un montón de cosas materiales a través del esfuerzo titánico de una vida. Y bueno, es la forma de crear abundancia. Cosas materiales a través del esfuerzo es un camino que muchas personas creen que ese es el camino. Pero ese resultado se lleva puesto tu tiempo, tu salud, tu familia, tus sueños, tus historias de alegría.
 
Ese es un camino, y ese no es el camino de la abundancia. Porque no creer y abrir la perspectiva ya no venga del esfuerzo. Porque digo esto, porque el ser humano, en este plano, no es un obrero. El ser humano, ¿a qué vino? A manifestar nuestros talentos. Cuando manifestamos nuestros talentos, se transforma en un no trabajo. Cada uno sabrá que, cuando expresa un talento hacia la pintura, la arquitectura, las canciones, cualquier talento, eso no es trabajo.
 
Porque uno pierde la noción del tiempo y del espacio. Cuando uno está trabajando, está siempre con el reloj. Y cuando termina, es cuando termina. Además, la verdad es que está en casa: "Ya no aguanto más esto". Abajo es ese esfuerzo, esa condición heroica. Cuando uno expresa el talento, se transforma en la experiencia magnífica de mostrar un núcleo interior de absoluta condición, es decir, en la inspiración.
 
Es lo que surge, es inacabable. Y en vez de cansarte, querida, te genera una alegría que genera una condición vital estatal que rejuvenece. Esto no es trabajo. Si no, estamos en los dos, generarían abundancia enorme, disfrutable, donde el tiempo y el espacio se desvanecen. Y tienes que llamarte para ir a cenar. Así que no, no, y otra cosa: estoy en el alma. Estoy siendo la canción que surge del océano infinito de los talentos. Eso no tiene agotamiento; es infinito.
 
Esta es la diferencia entre lo que es el trabajo y lo que es el talento. Vinimos a manifestar los talentos. Lo que pasa es que toda la educación está condicionando a que los paneles... "No, nene, de esto vas a morir de hambre. Esto no lo hagas porque tú tienes que hacer la profesión que yo hice o tal cosa". Nos importan un montón de criterios, un montón de pensamientos, un montón de ideas que están por los talentos.
 
Si no son los talentos, cuando esos grandes, vas a pensar: "¿Cuál es el sentido?". Porque realmente no... bueno, no.
 
Y perder el sentido de la vida es perder la guía del alma que te va llevando tranquilamente a través del disfrute de esta existencia. Cortita, muy contenta, 80, 90 años, con mucha suerte. La vida es muy corta y muchas veces la hacemos más pequeña.
 
La vida es muy corta y le hacemos pequeña limitándonos con nuestra mente a un pequeño espacio donde nos movemos con seguridad. Porque salirnos de ese lugar de confort... "¿Qué va a ser de mí? ¿Qué va a ser si yo me sano de una enfermedad? ¿Por qué esta enfermedad me sirve para manipular a todo mi entorno?". La sanación es una experiencia de sanación también.
 
Fíjate cuánta historia tenemos normalmente que nos quita la abundancia. No confiamos en la abundancia. Confía. Vamos a hacer que nuestra mente, que nuestra inspiración, siempre nos apunte hacia el umbral de la abundancia. Toda esa abundancia... la mente del hombre.
 
Y ahí está el tema. Cuando decimos: "Si yo voy a mi mente, mi mente neurótica, la naturaleza de mi mente es neurótica. Vive en la dualidad, en el pensamiento limitante, en la ilusión de que hay un tiempo que pasa del pasado, presente al futuro". Si hubiera un flujo de tiempo, vives en esa ilusión, y esa ilusión genera una disociación de lo que es la realidad. La realidad es pura abundancia, y yo solo veo un fragmento de acuerdo a la proyección que tengo de mis ideas y de mis conceptos.
 
La existencia de los menos refleja. ¿Por qué? Para que me dé cuenta de que estoy pensando mal, fragmentadamente. Que no tengo pensamientos ilimitados, que no tengo pensamiento sincrónico, que no estoy hablando el lenguaje que debe hablar el universo. El universo habla en un lenguaje de profunda abundancia: la mente del hombre.
 
Entonces, aquí hay que hacer una especie de cirugía. Sabe que me hacía mi maestro. Yo entré en el sofá durante casi 20 años, que es durísimo, de la medicación. Cuando yo era muy jovencito, por una vez también fui jovencito y tenía el pelo negro. Yo creía que era un tipo inteligente y que, a través del intelecto, iba a conseguir... Vayas a ver qué cosas. Yo tenía una idea. No hoy. Entonces, él me miraba como: "Pobre pibe, ¿qué le pasa?".
 
Estaba hipertrofiado en la mente, con los conocimientos y todo, pero como si tuviera una biblioteca aquí, pero no era la experiencia visceral de mi vida. Entonces, me dice: "No, me encantaría que me traigas tres de tus mejores fotos, tres de tus mejores fotos con tres portarretratos, y luego, wikileaks del maestro que se lo va a poner en el altar". Me imaginaba entonces de administrar mejores fotos.
 
Bueno, mi maestro le cortó la cabeza a mis tres mejores fotos. Me las hacía ver todos los días en la cabecera de vista de mi cama. "Mira, se ven sin cabeza". Eso era durísimo. Si haces la prueba de muerte, se van a ver qué le pasa. Voy a decir que es tremendo, qué patético que es esto: verme sin cabeza. A ver si cabe. Había un umbral que no había conquistado todavía, que me obligó a bajar esos 20 centímetros y empezar a conectarme con mi corazón.
 
Y ahí empieza a cambiar la vida. Cuando se abre verdaderamente el '''chakra del corazón''', ese chakra incluye todo el universo y a todo el multiverso. Esa es nuestra verdadera naturaleza. La conciencia étnica es abundancia. El lenguaje sincrónico del universo es abundancia, pero no para la mente. La mente le va a meter culpa, le va a meter juicio nuevamente, le va a meter creencia, le va a meter dogma. Le va a meter tantas cosas que lo va a distorsionar y vamos a hacer que la abundancia sea una autopista.
 
Muchísimas gracias.
 
Antes de empezar la actividad, maestro, me gustaría ver si es posible responder una pregunta que Sandra parece que tiene la mano alzada. ¿O ya no tienes preguntas? Aprovechen y pueden levantar su micrófono. No están bloqueados. Aprovechen, porque estas preguntas transforman nuestras vidas. Si se están abriendo a la posibilidad de que esto es un espacio para trabajar la abundancia...
 
Hola, ¿cómo están? Ya dale, Claudia.
 
Primero, muchas gracias, Na Wang, por la introducción. También, muchas gracias a Esperanza por organizar esto y por esta oportunidad. Quería hacer una pregunta respecto a un poco lo que interfiere con este espectro de abundancia, que sería cuando entra un poco la culpa. No sé si es culpa lo correcto decir, pero es como esta circunstancia. Te doy un ejemplo concreto: ahora estoy en Argentina, en Buenos Aires. Tenemos unas medidas relajadas en cuanto a la pandemia. Podemos salir, podemos movernos, pero tengo amigos en otras partes del mundo, colegas que ahora, mientras yo estoy aquí disfrutando y pudiendo moverme, están encerrados. No pueden salir por un lockdown.
 
Es como que uno disfruta y todo eso, pero empieza a pensar: "No, es como que me viene a la mente otra gente". No sé cómo... Esto de "yo estoy disfrutando y fulanito está ahí metido". Estas cosas de... No sé cómo decirte, esa mezcla entre culpa y solidaridad. No es mucho, pero es como que no es una alegría cuando hay otros que están pasando no tan fácil.
 
Sería más lindo si estuviéramos juntos. Entonces, siento que de alguna forma interfiere en mi abundancia, en este sentir pleno. La pregunta concreta sería: ¿cómo manejar estas situaciones? ¿Qué sería lo mejor en esta circunstancia para seguir manteniendo esta abundancia, este progreso excluido?
 
Claudia, es una muy buena pregunta porque ahí surge, cuando uno tiene ese tipo de mirada, subyacente a todo esto, una visión de culpa. Como el otro va a pasar, él va a pasar estas restricciones. Pero si vamos más atrás, nosotras... No hay que perder de vista la experiencia más profunda de todo esto.
 
Es una experiencia que tiene que pasar la conciencia, porque si no, todo esto no hubiera sucedido. Si apareció este virus, será creado por laboratorio. Tiene una función de aprendizaje. Lo podemos ver como algo puramente dramático. Hoy lo podemos ver, seguramente, como una experiencia que tiene un correlato profundo.
 
Ese correlato es que algo se quebró. Señores, algo se quebró en el modelo que vivíamos. Algo se cerró, se derrumbó. Se derrumbó un paradigma. Podría haber sido una guerra mundial, una pandemia, una catástrofe natural. Fue este pequeño bichito para mostrar al mundo la naturaleza caótica del universo, que el hombre no puede manipular absolutamente nada.
 
En su soberbia, el hombre ha creado un mundo material palpable de causa y efecto, regido por las leyes del mundo. Y parecería que, en ese nivel, todo está controlado. Todo lo podemos controlar, todo es predecible, ponderable, medible. Entonces, el hombre, en su ilusión, cree que puede controlar algo. Tiene misiles aéreos para que nadie lo pueda atacar.
 
Defensa le salió un pequeño bichito así de hoop para tapar a toda la humanidad, a toda la medicina, a toda la misilería. Un pequeño bichito que todavía ni siquiera fue aislado. Entonces, ¿qué quiere decir esto? ¿Por qué no tenemos una lectura más holística de todo eso? Nos está mostrando que un viejo paradigma de causa y efecto, como el que aprendimos a vivir, y que para que haya una causa tiene que haber un efecto, y para que haya un efecto tiene que haber una causa, eso se derrumbó.
 
Entró luz en una secuencia diferente. Hay personas que van a vivir esto como un trampolín a un nuevo estilo de vida, de abundancia, de diferentes modelos de pensar, de sentir y de presentar una realidad. Para otros va a ser una desgracia tremenda. Entonces, está dicho que lo que está sucediendo va a afectarnos en lo personal. Según muchos pronósticos, esto a mí me enseñó enormemente.
 
La pandemia para mí fue una maravilla porque me obligó a meterme para adentro. Voy a investigar en mi silencio. Aunque cosas no, pero el día que cosas iban saliendo a la superficie para ser integradas. Otros lo vieron como una desgracia. Otros partieron. Entonces, no nos podemos quedar con una visión muy lineal y como... porque esas visiones particulares donde salen los núcleos de nuestros anclajes, de nuestro determinismo, son los que frenan la abundancia.
 
La abundancia es el estado natural de la experiencia. Siempre está en la abundancia. Yo vivo al pie de un cerro Champaquí, que vive a tres mil metros, y por donde yo miro hay abundancia. La noche es increíble, como sea. Entonces, todo, absolutamente todo, es abundante en la experiencia, menos nuestra mente dual. La mente dual, la pequeña, la mente que elige una cosa y rechaza, vive siempre en ese espacio de la dualidad.
 
Mientras vive en el espacio de la dualidad, la abundancia no te va a visitar. ¿Por qué digo esto? Porque no puedes tener un montón de cosas materiales a través del esfuerzo titánico de una vida. Y bueno, es la forma de crear abundancia. Cosas materiales a través del esfuerzo es un camino que muchas personas creen que ese es el camino. Pero ese resultado se lleva puesto tu tiempo, tu salud, tu familia, tus sueños, tus historias de alegría.
 
Ese es un camino, y ese no es el camino de la abundancia. Porque no creer y abrir la perspectiva ya no venga del esfuerzo. Porque digo esto, porque el ser humano, en este plano, no es un obrero. El ser humano, ¿a qué vino? A manifestar nuestros talentos. Cuando manifestamos nuestros talentos, se transforma en un no trabajo. Cada uno sabrá que, cuando expresa un talento hacia la pintura, la arquitectura, las canciones, cualquier talento, eso no es trabajo.
 
Porque uno pierde la noción del tiempo y del espacio. Cuando uno está trabajando, está siempre con el reloj. Y cuando termina, es cuando termina. Además, la verdad es que está en casa: "Ya no aguanto más esto". Abajo es ese esfuerzo, esa condición heroica. Cuando uno expresa el talento, se transforma en la experiencia magnífica de mostrar un núcleo interior de absoluta condición, es decir, en la inspiración.
 
Es lo que surge, es inacabable. Y en vez de cansarte, querida, te genera una alegría que genera una condición vital estatal que rejuvenece. Esto no es trabajo. Si no, estamos en los dos, generarían abundancia enorme, disfrutable, donde el tiempo y el espacio se desvanecen. Y tienes que llamarte para ir a cenar. Así que no, no, y otra cosa: estoy en el alma. Estoy siendo la canción que surge del océano infinito de los talentos. Eso no tiene agotamiento; es infinito.
 
Esta es la diferencia entre lo que es el trabajo y lo que es el talento. Vinimos a manifestar los talentos. Lo que pasa es que toda la educación está condicionando a que los paneles... "No, nene, de esto vas a morir de hambre. Esto no lo hagas porque tú tienes que hacer la profesión que yo hice o tal cosa". Nos importan un montón de criterios, un montón de pensamientos, un montón de ideas que están por los talentos.
 
Si no son los talentos, cuando esos grandes, vas a pensar: "¿Cuál es el sentido?". Porque realmente no... bueno, no.
 
Y perder el sentido de la vida es perder la guía del alma que te va llevando tranquilamente a través del disfrute de esta existencia. Cortita, muy contenta, 80, 90 años, con mucha suerte. La vida es muy corta y muchas veces la hacemos más pequeña.
 
La vida es muy corta y le hacemos pequeña limitándonos con nuestra mente a un pequeño espacio donde nos movemos con seguridad. Porque salirnos de ese lugar de confort... "¿Qué va a ser de mí? ¿Qué va a ser si yo me sano de una enfermedad? ¿Por qué esta enfermedad me sirve para manipular a todo mi entorno?". La sanación es una experiencia de sanación también.
 
Fíjate cuánta historia tenemos normalmente que nos quita la abundancia. No confiamos en la abundancia. Confía. Vamos a hacer que nuestra mente, que nuestra inspiración, siempre nos apunte hacia el umbral de la abundancia. Toda esa abundancia... la mente del hombre.
 
Y ahí está el tema. Cuando decimos: "Si yo voy a mi mente, mi mente neurótica, la naturaleza de mi mente es neurótica. Vive en la dualidad, en el pensamiento limitante, en la ilusión de que hay un tiempo que pasa del pasado, presente al futuro". Si hubiera un flujo de tiempo, vives en esa ilusión, y esa ilusión genera una disociación de lo que es la realidad. La realidad es pura abundancia, y yo solo veo un fragmento de acuerdo a la proyección que tengo de mis ideas y de mis conceptos.
 
La existencia de los menos refleja. ¿Por qué? Para que me dé cuenta de que estoy pensando mal, fragmentadamente. Que no tengo pensamientos ilimitados, que no tengo pensamiento sincrónico, que no estoy hablando el lenguaje que debe hablar el universo. El universo habla en un lenguaje de profunda abundancia: la mente del hombre.
 
Entonces, aquí hay que hacer una especie de cirugía. Sabe que me hacía mi maestro. Yo entré en el sofá durante casi 20 años, que es durísimo, de la medicación. Cuando yo era muy jovencito, por una vez también fui jovencito y tenía el pelo negro. Yo creía que era un tipo inteligente y que, a través del intelecto, iba a conseguir... Vayas a ver qué cosas. Yo tenía una idea. No hoy. Entonces, él me miraba como: "Pobre pibe, ¿qué le pasa?".
 
Estaba hipertrofiado en la mente, con los conocimientos y todo, pero como si tuviera una biblioteca aquí, pero no era la experiencia visceral de mi vida. Entonces, me dice: "No, me encantaría que me traigas tres de tus mejores fotos, tres de tus mejores fotos con tres portarretratos, y luego, wikileaks del maestro que se lo va a poner en el altar". Me imaginaba entonces de administrar mejores fotos.
 
Bueno, mi maestro le cortó la cabeza a mis tres mejores fotos. Me las hacía ver todos los días en la cabecera de vista de mi cama. "Mira, se ven sin cabeza". Eso era durísimo. Si haces la prueba de muerte, se van a ver qué le pasa. Voy a decir que es tremendo, qué patético que es esto: verme sin cabeza. A ver si cabe. Había un umbral que no había conquistado todavía, que me obligó a bajar esos 20 centímetros y empezar a conectarme con mi corazón.
 
Y ahí empieza a cambiar la vida. Cuando se abre verdaderamente el '''chakra del corazón''', ese chakra incluye todo el universo y a todo el multiverso. Esa es nuestra verdadera naturaleza. La conciencia étnica es abundancia. El lenguaje sincrónico del universo es abundancia, pero no para la mente. La mente le va a meter culpa, le va a meter juicio nuevamente, le va a meter creencia, le va a meter dogma. Le va a meter tantas cosas que lo va a distorsionar y vamos a hacer que la abundancia sea una autopista.
 
Muchísimas gracias.
 
Antes de empezar la actividad, maestro, me gustaría ver si es posible responder una pregunta que Sandra parece que tiene la mano alzada. ¿O ya no tienes preguntas? Aprovechen y pueden levantar su micrófono. No están bloqueados. Aprovechen, porque estas preguntas transforman nuestras vidas. Si se están abriendo a la posibilidad de que esto es un espacio para trabajar la abundancia...
 
Hola, ¿cómo están? Ya dale, Claudia.
 
Primero, muchas gracias, Na Wang, por la introducción. También, muchas gracias a Esperanza por organizar esto y por esta oportunidad. Quería hacer una pregunta respecto a un poco lo que interfiere con este espectro de abundancia, que sería cuando entra un poco la culpa. No sé si es culpa lo correcto decir, pero es como esta circunstancia. Te doy un ejemplo concreto: ahora estoy en Argentina, en Buenos Aires. Tenemos unas medidas relajadas en cuanto a la pandemia. Podemos salir, podemos movernos, pero tengo amigos en otras partes del mundo, colegas que ahora, mientras yo estoy aquí disfrutando y pudiendo moverme, están encerrados. No pueden salir por un lockdown.
 
Es como que uno disfruta y todo eso, pero empieza a pensar: "No, es como que me viene a la mente otra gente". No sé cómo... Esto de "yo estoy disfrutando y fulanito está ahí metido". Estas cosas de... No sé cómo decirte, esa mezcla entre culpa y solidaridad. No es mucho, pero es como que no es una alegría cuando hay otros que están pasando no tan fácil.
 
Sería más lindo si estuviéramos juntos. Entonces, siento que de alguna forma interfiere en mi abundancia, en este sentir pleno. La pregunta concreta sería: ¿cómo manejar estas situaciones? ¿Qué sería lo mejor en esta circunstancia para seguir manteniendo esta abundancia, este progreso excluido?
 
Claudia, es una muy buena pregunta porque ahí surge, cuando uno tiene ese tipo de mirada, subyacente a todo esto, una visión de culpa. Como el otro va a pasar, él va a pasar estas restricciones. Pero si vamos más atrás, nosotras... No hay que perder de vista la experiencia más profunda de todo esto.
 
Es una experiencia que tiene que pasar la conciencia, porque si no, todo esto no hubiera sucedido. Si apareció este virus, será creado por laboratorio. Tiene una función de aprendizaje. Lo podemos ver como algo puramente dramático. Hoy lo podemos ver, seguramente, como una experiencia que tiene un correlato profundo.
 
Ese correlato es que algo se quebró. Señores, algo se quebró en el modelo que vivíamos. Algo se cerró, se derrumbó. Se derrumbó un paradigma. Podría haber sido una guerra mundial, una pandemia, una catástrofe natural. Fue este pequeño bichito para mostrar al mundo la naturaleza caótica del universo, que el hombre no puede manipular absolutamente nada.
 
En su soberbia, el hombre ha creado un mundo material palpable de causa y efecto, regido por las leyes del mundo. Y parecería que, en ese nivel, todo está controlado. Todo lo podemos controlar, todo es predecible, ponderable, medible. Entonces, el hombre, en su ilusión, cree que puede controlar algo. Tiene misiles aéreos para que nadie lo pueda atacar.
 
Defensa le salió un pequeño bichito así de hoop para tapar a toda la humanidad, a toda la medicina, a toda la misilería. Un pequeño bichito que todavía ni siquiera fue aislado. Entonces, ¿qué quiere decir esto? ¿Por qué no tenemos una lectura más holística de todo eso? Nos está mostrando que un viejo paradigma de causa y efecto, como el que aprendimos a vivir, y que para que haya una causa tiene que haber un efecto, y para que haya un efecto tiene que haber una causa, eso se derrumbó.
 
Entró luz en una secuencia diferente. Hay personas que van a vivir esto como un trampolín a un nuevo estilo de vida, de abundancia, de diferentes modelos de pensar, de sentir y de presentar una realidad. Para otros va a ser una desgracia tremenda. Entonces, está dicho que lo que está sucediendo va a afectarnos en lo personal. Según muchos pronósticos, esto a mí me enseñó enormemente.
 
La pandemia para mí fue una maravilla porque me obligó a meterme para adentro. Voy a investigar en mi silencio. Aunque cosas no, pero el día que cosas iban saliendo a la superficie para ser integradas. Otros lo vieron como una desgracia. Otros partieron. Entonces, no nos podemos quedar con una visión muy lineal y como... porque esas visiones particulares donde salen los núcleos de nuestros anclajes, de nuestro determinismo, son los que frenan la abundancia.
 
La abundancia es el estado natural de la experiencia. Siempre está en la abundancia. Yo vivo al pie de un cerro Champaquí, que vive a tres mil metros, y por donde yo miro hay abundancia. La noche es increíble, como sea. Entonces, todo, absolutamente todo, es abundante en la experiencia, menos nuestra mente dual. La mente dual, la pequeña, la mente que elige una cosa y rechaza, vive siempre en ese espacio de la dualidad.
 
Mientras vive en el espacio de la dualidad, la abundancia no te va a visitar. ¿Por qué digo esto? Porque no puedes tener un montón de cosas materiales a través del esfuerzo titánico de una vida. Y bueno, es la forma de crear abundancia. Cosas materiales a través del esfuerzo es un camino que muchas personas creen que ese es el camino. Pero ese resultado se lleva puesto tu tiempo, tu salud, tu familia, tus sueños, tus historias de alegría.
 
Ese es un camino, y ese no es el camino de la abundancia. Porque no creer y abrir la perspectiva ya no venga del esfuerzo. Porque digo esto, porque el ser humano, en este plano, no es un obrero. El ser humano, ¿a qué vino? A manifestar nuestros talentos. Cuando manifestamos nuestros talentos, se transforma en un no trabajo. Cada uno sabrá que, cuando expresa un talento hacia la pintura, la arquitectura, las canciones, cualquier talento, eso no es trabajo.
 
Porque uno pierde la noción del tiempo y del espacio. Cuando uno está trabajando, está siempre con el reloj. Y cuando termina, es cuando termina. Además, la verdad es que está en casa: "Ya no aguanto más esto". Abajo es ese esfuerzo, esa condición heroica. Cuando uno expresa el talento, se transforma en la experiencia magnífica de mostrar un núcleo interior de absoluta condición, es decir, en la inspiración.
 
Es lo que surge, es inacabable. Y en vez de cansarte, querida, te genera una alegría que genera una condición vital estatal que rejuvenece. Esto no es trabajo. Si no, estamos en los dos, generarían abundancia enorme, disfrutable, donde el tiempo y el espacio se desvanecen. Y tienes que llamarte para ir a cenar. Así que no, no, y otra cosa: estoy en el alma. Estoy siendo la canción que surge del océano infinito de los talentos. Eso no tiene agotamiento; es infinito.


{{a2|La práctica constante transforma el estado interno, y el estado interno transforma la realidad.}}
Esta es la diferencia entre lo que es el trabajo y lo que es el talento. Vinimos a manifestar los talentos. Lo que pasa es que toda la educación está condicionando a que los paneles... "No, nene, de esto vas a morir de hambre. Esto no lo hagas porque tú tienes que hacer la profesión que yo hice o tal cosa". Nos importan un montón de criterios, un montón de pensamientos, un montón de ideas que están por los talentos.


Si no son los talentos, cuando esos grandes, vas a pensar: "¿Cuál es el sentido?". Porque realmente no... bueno, no.


Y perder el sentido de la vida es perder la guía del alma que te va llevando tranquilamente a través del disfrute.
</small>
----
----
----
----

Revisión actual - 17:10 7 abr 2026


Video

▶️ 📹 🖥️ VIDEOSYouTube ⏯️ ☁️ 🎤 🌍
Como crear Abundancia y Prosperidad en tu vida


Resumen

La abundancia no es algo que se obtiene externamente, sino la condición natural del ser cuando está conectado con la conciencia. La carencia surge de la desconexión, de los programas mentales y de una visión fragmentada de la realidad.


Fundamento de la abundancia

  • La conciencia es la base de toda la existencia.
  • Según el enfoque idealista:
  • Todo es energía, información y conciencia.
  • La abundancia es:
  • Un estado natural del ser.
  • Conexión con la totalidad (la fuente).

La abundancia no se crea, se permite al reconectar con la conciencia.

Origen de la carencia

Origen Descripción Efecto
Fragmentación Desconexión de la totalidad Sensación de vacío
Creencias Programas heredados (dinero, esfuerzo, culpa) Bloqueo de abundancia
Mente dual Pensamiento binario (elige/rechaza) Percepción limitada
  • Ejemplos de creencias limitantes:
  • “No lo merezco”
  • “El dinero no da felicidad”
  • “Todo cuesta esfuerzo”

La realidad refleja exactamente los programas internos del individuo.

Funcionamiento del campo de la realidad

  • El campo unificado actúa como espejo.
  • Devuelve:
  • Pensamientos.
  • Emociones.
  • Creencias.
  • Resultado:
  • Si hay carencia interna → experiencia externa de carencia.
  • Si hay abundancia interna → experiencia externa de abundancia.

El error del esfuerzo

  • El modelo tradicional:
  • Esfuerzo → logro → éxito.
  • Problema:
  • Sacrifica salud, tiempo y sentido de vida.
  • Nueva visión:
  • La abundancia surge del talento.

El talento expresado con gozo genera abundancia sin desgaste.

Talento vs trabajo

  • Trabajo:
  • Forzado.
  • Dependiente del tiempo.
  • Genera desgaste.
  • Talento:
  • Natural.
  • Atemporal.
  • Genera energía y alegría.
  • Cuando se expresa el talento:
  • Se pierde noción del tiempo.
  • Se entra en estado de inspiración.

Bloqueos principales

  • Culpa:
  • Sentirse mal por el bienestar propio.
  • Miedo:
  • Especialmente al futuro (ansiedad).
  • Dualidad:
  • Comparación constante.
  • Programas heredados:
  • Familia, cultura, educación.

La mente dual es el principal obstáculo para la abundancia.

Cambio de paradigma

  • Eventos como la pandemia:
  • Rompen el modelo de control.
  • Revelan la naturaleza caótica del universo.
  • Oportunidad:
  • Volver hacia el interior.
  • Reconfigurar la conciencia.

El corazón como portal

  • El cambio real ocurre cuando:
  • Se baja de la mente al corazón.
  • Se activa el chakra del corazón.
  • El corazón:
  • Integra.
  • Unifica.
  • Expande la conciencia.

La abundancia se experimenta cuando la conciencia opera desde el corazón.

Síntesis esencial

La abundancia es el estado natural del ser conectado con la conciencia. Para experimentarla, es necesario trascender la mente dual, liberar creencias limitantes, expresar los talentos y vivir desde el corazón, permitiendo que la realidad refleje esa coherencia interna.


Plan operativo (Práctica de Abundancia)

Este plan traduce la enseñanza en acciones concretas, simples y sostenibles.

1. Observación diaria (Conciencia)

  • 5–10 minutos al día:
  • Observar pensamientos sin juzgar.
  • Detectar:
  • Creencias de carencia.
  • Pensamientos repetitivos.

2. Identificación de programas

  • Escribir:
  • ¿Qué pienso del dinero?
  • ¿Qué siento sobre merecer?
  • ¿Qué repito de mi familia?
  • Marcar:
  • Culpa
  • Miedo
  • Esfuerzo excesivo

3. Cambio de lenguaje interno

  • Sustituir conscientemente:
Viejo patrón Nuevo enfoque
No puedo Estoy aprendiendo
No hay Estoy creando
No merezco Me abro a recibir

4. Activación del corazón

  • Práctica diaria:
  • Respirar profundo 3–5 minutos.
  • Llevar atención al pecho.
  • Sentir gratitud (aunque sea pequeña).

5. Expresión del talento

  • Identificar:
  • ¿Qué disfruto hacer sin esfuerzo?
  • Acción:
  • Dedicar mínimo 20–60 min diarios.
  • Sin expectativa económica inicial.

6. Reducción del esfuerzo inútil

  • Detectar actividades:
  • Que drenan energía.
  • Que no tienen sentido interno.

  • Reducir progresivamente.}

7. Coherencia emocional

  • Evitar:
  • Queja constante.
  • Comparación.
  • Victimización.
  • Sustituir por:
  • Aceptación.
  • Responsabilidad.

8. Acción alineada

  • Tomar decisiones desde:
  • Calma.
  • Claridad.
  • Intuición (no desde miedo).

9. Práctica de confianza

  • Repetir diariamente:
  • “Confío en la abundancia de la vida”
  • “Estoy sostenido por la conciencia”

10. Integración semanal

  • 1 vez por semana:
  • Revisar avances.
  • Ajustar prácticas.
  • Reconocer pequeños cambios.

La abundancia no llega por intensidad, sino por coherencia sostenida.


Resultado esperado

  • Reducción de ansiedad.
  • Mayor claridad interna.
  • Aparición de oportunidades.
  • Fluidez en relaciones y recursos.
  • Sensación de plenitud.

La práctica constante transforma el estado interno, y el estado interno transforma la realidad.

Transcripción

Nos honra con su presencia para compartir toda su sabiduría, su experiencia y sus conocimientos. Les voy a hablar un poquito de su historia. Desde que incursionó por primera vez en la espiritualidad, que ya fue en el año 1973, él es el nombre que lo bautizaron sus padres. Él es doctor, su nombre es Roberto Otero. Es un hombre que después obtuvo el nombre que ahora tiene como su conexión con su guía. Siempre estuvo muy interesado en el chamanismo.

Desarrolló la mediunidad como sanador y fue discípulo de un maestro sufí durante 18 años. Practicó el Bhakti Yoga, también conocido como yoga de la devoción, junto a su esposa Nora Rossi, a quien saludo. Fundó en 1998 el Centro Inti Waka, que es un lugar sagrado del sol. Este centro de enseñanza se dedica al desarrollo de la conciencia, la sanación y el autoconocimiento desde la escuela de sanadores del nuevo tiempo. Ya ha formado a varias promociones en el campo de la medicina cuerpo-mente. Esta escuela se encuentra ubicada en el Cerro Champaquí, que seguro muchos conocen, en Traslasierra, Córdoba, Argentina.

El enfoque está en la práctica de puestas en valor de antiguas tradiciones y ceremonias chamánicas, acompañadas de una visión holística desde la medicina cuerpo-mente. Su misión se orienta a guiar al ser humano en la expansión de su conciencia y la elevación vibratoria. Desde hace más de 20 años, los fundadores, Nora y Roberto, han creado un espacio de encuentro de almas en busca de una nueva espiritualidad.

Ahora les voy a compartir un poquito de él. Aquí tenemos algunas fotos de lo que hace. Creo que este es el Cerro Champaquí. Aquí tenemos la escuela, donde están algunos ya formados, y todo esto es el espacio de su centro, que está en la naturaleza. Esto es parte de la escuela, que tiene comidas deliciosas.

Esta es una pequeña presentación de su centro que quería compartir. Ahora sí, maestro, muchísimas gracias y bienvenido.

No hay nada más que la mayor alegría estar con ustedes, que son mis invitados. Esto muestra la enorme grandeza de un terapeuta, ahora de corazón, y en un espacio que indica tu grandeza, el lugar está en la presencia de todos ustedes. Que podamos compartir este punto mágico que vamos creando en la conciencia desde la confianza y desde el amor, que son los ingredientes básicos para que esto suceda.

Vivir la experiencia siempre por primera vez, porque no está en este momento. No tiene un argumento. Aquí la mente nos sorprende siempre. Surge en el momento presente y veremos qué sale. Siempre nos sorprende, me sorprende, porque surge de lo que vayan sintiendo ustedes. Todos vamos formando un campo de energía, y yo le doy lectura. Ahí surge la magia en la verdadera vida.

Por eso vamos a tratar que todos los contemos, obviamente desde el corazón, así tenemos el mismo lenguaje uniforme y coherente.

De esas naciones y de financiar. Así que, bueno, estoy encantado de tenernos aquí como una especie de tribu. La tribu significa encontrarse en un punto. En este punto, que nos encontramos en la conciencia, bueno, es que me había convocado para hablar sobre la abundancia.

Este es un tema que nunca tiene una secuencia. Explota en el momento que nos conectamos. Vamos a ver lo que sale. Si quieres que hablemos un poquito de la abundancia, yo le puedo definir como la condición natural del ser.

Sin embargo, esto es importante. A veces nos encontramos bloqueados. Avanzamos un camino y luego nos bajamos de nuevo y comenzamos ese círculo vicioso. Estoy un poco de acuerdo a sus conocimientos. Por eso insisto en definir qué es la abundancia: la abundancia es la expresión natural de la conciencia.

Entonces, vamos a decir primero qué es la conciencia para llegar después a la abundancia. Según nuestra visión, el monismo idealista es una corriente de pensamiento filosófico que define la conciencia como la base fundamental de todo lo que es. Solo hay...

Define Max Planck, el gran maestro creador de la mecánica cuántica, y dice: "Detrás de la conciencia no hay nada". Eso es fantástico, como lo está definiendo: como un umbral infinito, no local, de posibilidades donde todo surge. La conciencia es el espíritu, el único espíritu que existe.

Por alguna circunstancia muy compleja que no podemos entrar ahora, esa conciencia se circunscribe y viene a ser una experiencia a través de todos los reinos: el reino vegetal, el reino animal y, por último, el reino humano. Ahí se constituye en la conciencia auto-referente, saber que somos.

La otra visión, la visión materialista reduccionista de la conciencia, dice que la interrelación neuronal genera un epifenómeno llamado conciencia, que es un producto del cerebro. El día que una parte de este plano... Esa visión fatalista te dice: "No hay más nada".

En el monismo material, solo hay materia. En el monismo idealista, solo hay no materia; hay energía e información. La conciencia es el sustrato de todo lo que existe. Obviamente, podemos definir que la conciencia es la abundancia; es un estado de conexión con todo lo que es, con la fuente. Cuando uno pierde la conexión con la fuente y se conecta con el fragmento, entra en un estado de contradicción con lo que es la abundancia.

El fragmento tiene una visión muy limitada de la vida, y esa visión limitada de la vida está a través de programas de creencias: "El dinero no hace la felicidad". Reconocen el cielo. Eso no te va a hacer feliz. Todos los logros son el esfuerzo, el sudor de tu frente. Todos esos programas arden como un automático y son grabaciones que hemos tenido. Proyectamos esa energía y esa información en un ámbito del universo que se llama el campo unificado de todas las leyes, el inconsciente colectivo.

Ese campo unificado, como un gigantesco espejo, va a devolver aquellos conceptos que tenemos de la abundancia: "No me lo merezco", "Esto no es puramente el dinero", "No sé la felicidad". Obviamente, entonces las jerarquías que operan en ese... Me imagino que de ir a esta persona quiere pasar una experiencia de carencia y tendrá que vivir la carencia.

Entonces, toda la existencia colabora para que tú vivas una vida de carencia. Esa experiencia que quieres transitar es el arquetipo en el que estás incorporando para transitar esta experiencia de vida. Es decir, que en mi estado de fraccionamiento interior, no conectado con la totalidad, como resultado, la proyección de un mundo carente.

Donde la carencia, obviamente, no se da solamente en el ámbito material. Hay carencia de relaciones, hay carencia de salud, hay carencia de creatividad. Entramos en un pequeño universo de carencia en el cual vamos a sufrir la experiencia hasta que, quizás en un momento, nos demos cuenta de que hay otras formas de pensar, de abrirnos a posibilidades infinitas que hay en el universo, cambiando de arquetipo, de arquetipo de carencia estructurado por un modelo de pensar, de sentir, de proyectar, de procesar la información.

Entonces, en ese ámbito, obviamente, la carencia va a ser un lenguaje conocido para todos nosotros, y lo estamos creando todo el tiempo. Quizás esa reflexión profunda de vivir la carencia nos hará pensar que debemos cambiar algún argumento, algún plan que tenemos en la mente para entrar en otro circuito donde hay gente que es muy abundante.

Entonces, no es una cuestión de suerte, de que a uno le toca ganarse la lotería y el otro esté siempre viviendo miserablemente. Es una cuestión de procesos mentales inconscientes que proyectan todo el tiempo carencia, y la existencia siempre devuelve esa información. Más o menos así funciona, dentro de grandes rasgos. Por supuesto que esto es muy complejo, porque tendríamos que entrar en la neurociencia, que es una cosa que me encanta, y lo vamos a tocar, de cómo poder salir de un arquetipo limitado a un arquetipo absolutamente abundante, como debe ser.

Gracias, maestro, por esta explicación. Les quiero también compartir que, desde este momento, ustedes también pueden hacer algunas preguntas. Luego vamos a desarrollar más el tema, y quizás también vamos a hacer algunos ejercicios. Entonces, si no hay preguntas, podemos continuar.

¿Hay alguien que tiene alguna pregunta? Aprovechen y pueden levantar su micrófono. No están bloqueados. Aprovechen, porque estas preguntas transforman nuestras vidas. Si se están abriendo a la posibilidad de que esto es un espacio para trabajar la abundancia...

Hola, ¿cómo están? Ya dale, Claudia.

Primero, muchas gracias, Na Wang, por la introducción. También, muchas gracias a Esperanza por organizar esto y por esta oportunidad. Quería hacer una pregunta respecto a un poco lo que interfiere con este espectro de abundancia, que sería cuando entra un poco la culpa. No sé si es culpa lo correcto decir, pero es como esta circunstancia. Te doy un ejemplo concreto: ahora estoy en Argentina, en Buenos Aires. Tenemos unas medidas relajadas en cuanto a la pandemia. Podemos salir, podemos movernos, pero tengo amigos en otras partes del mundo, colegas que ahora, mientras yo estoy aquí disfrutando y pudiendo moverme, están encerrados, no pueden salir por un lockdown.

Es como que uno disfruta y todo eso, pero empieza a pensar: "No, es como que me viene a la mente otra gente". No sé cómo... Esto de "yo estoy disfrutando y fulanito está ahí metido". Estas cosas de... No sé cómo decirte, esa mezcla entre culpa y solidaridad. No es mucho, pero es como que no es una alegría cuando hay otros que están pasando no tan fácil.

Sería más lindo si estuviéramos juntos. Entonces, siento que de alguna forma interfiere en mi abundancia, en este sentir pleno. La pregunta concreta sería: ¿cómo manejar estas situaciones? ¿Qué sería lo mejor en esta circunstancia para seguir manteniendo esta abundancia, este progreso excluido?

Claudia, es una muy buena pregunta porque ahí surge, cuando uno tiene ese tipo de mirada, subyacente a todo esto, una visión de culpa. Como el otro va a pasar, él va a pasar estas restricciones. Pero si vamos más atrás, nosotras... No hay que perder de vista la experiencia más profunda de todo esto.

Es una experiencia que tiene que pasar la conciencia, porque si no, todo esto no hubiera sucedido. Si apareció este virus, será creado por laboratorio. Tiene una función de aprendizaje. Lo podemos ver como algo puramente dramático. Hoy lo podemos ver, seguramente, como una experiencia que tiene un correlato profundo.

Ese correlato es que algo se quebró. Señores, algo se quebró en el modelo que vivíamos. Algo se cerró, se derrumbó. Se derrumbó un paradigma. Podría haber sido una guerra mundial, una pandemia, una catástrofe natural. Fue este pequeño bichito para mostrar al mundo la naturaleza caótica del universo, que el hombre no puede manipular absolutamente nada.

En su soberbia, el hombre ha creado un mundo material palpable de causa y efecto, regido por las leyes del mundo. Y parecería que, en ese nivel, todo está controlado. Todo lo podemos controlar, todo es predecible, ponderable, medible. Entonces, el hombre, en su ilusión, cree que puede controlar algo. Tiene misiles aéreos para que nadie lo pueda atacar.

Defensa le salió un pequeño bichito así de hoop para tapar a toda la humanidad, a toda la medicina, a toda la misilería. Un pequeño bichito que todavía ni siquiera fue aislado. Entonces, ¿qué quiere decir esto? ¿Por qué no tenemos una lectura más holística de todo eso? Nos está mostrando que un viejo paradigma de causa y efecto, como el que aprendimos a vivir, y que para que haya una causa tiene que haber un efecto, y para que haya un efecto tiene que haber una causa, eso se derrumbó.

Entró luz en una secuencia diferente. Hay personas que van a vivir esto como un trampolín a un nuevo estilo de vida, de abundancia, de diferentes modelos de pensar, de sentir y de presentar una realidad. Para otros va a ser una desgracia tremenda. Entonces, está dicho que lo que está sucediendo va a afectarnos en lo personal. Según muchos pronósticos, esto a mí me enseñó enormemente.

La pandemia para mí fue una maravilla porque me obligó a meterme para adentro. Voy a investigar en mi silencio. Aunque cosas no, pero el día que cosas iban saliendo a la superficie para ser integradas. Otros lo vieron como una desgracia. Otros partieron. Entonces, no nos podemos quedar con una visión muy lineal y como... porque esas visiones particulares donde salen los núcleos de nuestros anclajes, de nuestro determinismo, son los que frenan la abundancia.

La abundancia es el estado natural de la experiencia. Siempre está en la abundancia. Yo vivo al pie de un cerro Champaquí, que vive a tres mil metros, y por donde yo miro hay abundancia. La noche es increíble, como sea. Entonces, todo, absolutamente todo, es abundante en la experiencia, menos nuestra mente dual. La mente dual, la pequeña, la mente que elige una cosa y rechaza, vive siempre en ese espacio de la dualidad.

Mientras vive en el espacio de la dualidad, la abundancia no te va a visitar. ¿Por qué digo esto? Porque no puedes tener un montón de cosas materiales a través del esfuerzo titánico de una vida. Y bueno, es la forma de crear abundancia. Cosas materiales a través del esfuerzo es un camino que muchas personas creen que ese es el camino. Pero ese resultado se lleva puesto tu tiempo, tu salud, tu familia, tus sueños, tus historias de alegría.

Ese es un camino, y ese no es el camino de la abundancia. Porque no creer y abrir la perspectiva ya no venga del esfuerzo. Porque digo esto, porque el ser humano, en este plano, no es un obrero. El ser humano, ¿a qué vino? A manifestar nuestros talentos. Cuando manifestamos nuestros talentos, se transforma en un no trabajo. Cada uno sabrá que, cuando expresa un talento hacia la pintura, la arquitectura, las canciones, cualquier talento, eso no es trabajo.

Porque uno pierde la noción del tiempo y del espacio. Cuando uno está trabajando, está siempre con el reloj. Y cuando termina, es cuando termina. Además, la verdad es que está en casa: "Ya no aguanto más esto". Abajo es ese esfuerzo, esa condición heroica. Cuando uno expresa el talento, se transforma en la experiencia magnífica de mostrar un núcleo interior de absoluta condición, es decir, en la inspiración.

Es lo que surge, es inacabable. Y en vez de cansarte, querida, te genera una alegría que genera una condición vital estatal que rejuvenece. Esto no es trabajo. Si no, estamos en los dos, generarían abundancia enorme, disfrutable, donde el tiempo y el espacio se desvanecen. Y tienes que llamarte para ir a cenar. Así que no, no, y otra cosa: estoy en el alma. Estoy siendo la canción que surge del océano infinito de los talentos. Eso no tiene agotamiento; es infinito.

Esta es la diferencia entre lo que es el trabajo y lo que es el talento. Vinimos a manifestar los talentos. Lo que pasa es que toda la educación está condicionando a que los paneles... "No, nene, de esto vas a morir de hambre. Esto no lo hagas porque tú tienes que hacer la profesión que yo hice o tal cosa". Nos importan un montón de criterios, un montón de pensamientos, un montón de ideas que están por los talentos.

Si no son los talentos, cuando esos grandes, vas a pensar: "¿Cuál es el sentido?". Porque realmente no... bueno, no.

Y perder el sentido de la vida es perder la guía del alma que te va llevando tranquilamente a través del disfrute de esta existencia. Cortita, muy contenta, 80, 90 años, con mucha suerte. La vida es muy corta y muchas veces la hacemos más pequeña.

La vida es muy corta y le hacemos pequeña limitándonos con nuestra mente a un pequeño espacio donde nos movemos con seguridad. Porque salirnos de ese lugar de confort... "¿Qué va a ser de mí? ¿Qué va a ser si yo me sano de una enfermedad? ¿Por qué esta enfermedad me sirve para manipular a todo mi entorno?". La sanación es una experiencia de sanación también.

Fíjate cuánta historia tenemos normalmente que nos quita la abundancia. No confiamos en la abundancia. Confía. Vamos a hacer que nuestra mente, que nuestra inspiración, siempre nos apunte hacia el umbral de la abundancia. Toda esa abundancia... la mente del hombre.

Y ahí está el tema. Cuando decimos: "Si yo voy a mi mente, mi mente neurótica, la naturaleza de mi mente es neurótica. Vive en la dualidad, en el pensamiento limitante, en la ilusión de que hay un tiempo que pasa del pasado, presente al futuro". Si hubiera un flujo de tiempo, vives en esa ilusión, y esa ilusión genera una disociación de lo que es la realidad. La realidad es pura abundancia, y yo solo veo un fragmento de acuerdo a la proyección que tengo de mis ideas y de mis conceptos.

La existencia de los menos refleja. ¿Por qué? Para que me dé cuenta de que estoy pensando mal, fragmentadamente. Que no tengo pensamientos ilimitados, que no tengo pensamiento sincrónico, que no estoy hablando el lenguaje que debe hablar el universo. El universo habla en un lenguaje de profunda abundancia: la mente del hombre.

Entonces, aquí hay que hacer una especie de cirugía. Sabe que me hacía mi maestro. Yo entré en el sofá durante casi 20 años, que es durísimo, de la medicación. Cuando yo era muy jovencito, por una vez también fui jovencito y tenía el pelo negro. Yo creía que era un tipo inteligente y que, a través del intelecto, iba a conseguir... Vayas a ver qué cosas. Yo tenía una idea. No hoy. Entonces, él me miraba como: "Pobre pibe, ¿qué le pasa?".

Estaba hipertrofiado en la mente, con los conocimientos y todo, pero como si tuviera una biblioteca aquí, pero no era la experiencia visceral de mi vida. Entonces, me dice: "No, me encantaría que me traigas tres de tus mejores fotos, tres de tus mejores fotos con tres portarretratos, y luego, wikileaks del maestro que se lo va a poner en el altar". Me imaginaba entonces de administrar mejores fotos.

Bueno, mi maestro le cortó la cabeza a mis tres mejores fotos. Me las hacía ver todos los días en la cabecera de vista de mi cama. "Mira, se ven sin cabeza". Eso era durísimo. Si haces la prueba de muerte, se van a ver qué le pasa. Voy a decir que es tremendo, qué patético que es esto: verme sin cabeza. A ver si cabe. Había un umbral que no había conquistado todavía, que me obligó a bajar esos 20 centímetros y empezar a conectarme con mi corazón.

Y ahí empieza a cambiar la vida. Cuando se abre verdaderamente el chakra del corazón, ese chakra incluye todo el universo y a todo el multiverso. Esa es nuestra verdadera naturaleza. La conciencia étnica es abundancia. El lenguaje sincrónico del universo es abundancia, pero no para la mente. La mente le va a meter culpa, le va a meter juicio nuevamente, le va a meter creencia, le va a meter dogma. Le va a meter tantas cosas que lo va a distorsionar y vamos a hacer que la abundancia sea una autopista.

Muchísimas gracias.

Antes de empezar la actividad, maestro, me gustaría ver si es posible responder una pregunta que Sandra parece que tiene la mano alzada. ¿O ya no tienes preguntas? Aprovechen y pueden levantar el micrófono. No están bloqueados. Aprovechen, porque estas preguntas transforman nuestras vidas. Entonces, si se están abriendo a la posibilidad de que esto es un espacio para trabajar la abundancia...

Hola, ¿cómo están? Ya dale, Claudia.

Primero, muchas gracias, Na Wang, por la introducción. También, muchas gracias a Esperanza por organizar esto y por esta oportunidad. Quería hacer una pregunta respecto a un poco lo que interfiere con este espectro de abundancia, que sería cuando entra un poco la culpa. No sé si es culpa lo correcto decir, pero es como esta circunstancia. Te doy un ejemplo concreto: ahora estoy en Argentina, en Buenos Aires. Tenemos unas medidas relajadas en cuanto a la pandemia. Podemos salir, podemos movernos, pero tengo amigos en otras partes del mundo, colegas que ahora, mientras yo estoy aquí disfrutando y pudiendo moverme, están encerrados. No pueden salir por un lockdown.

Es como que uno disfruta y todo eso, pero empieza a pensar: "No, es como que me viene a la mente otra gente". No sé cómo... Esto de "yo estoy disfrutando y fulanito está ahí metido". Estas cosas de... No sé cómo decirte, esa mezcla entre culpa y solidaridad. No es mucho, pero es como que no es una alegría cuando hay otros que están pasando no tan fácil.

Sería más lindo si estuviéramos juntos. Entonces, siento que de alguna forma interfiere en mi abundancia, en este sentir pleno. La pregunta concreta sería: ¿cómo manejar estas situaciones? ¿Qué sería lo mejor en esta circunstancia para seguir manteniendo esta abundancia, este progreso excluido?

Claudia, es una muy buena pregunta porque ahí surge, cuando uno tiene ese tipo de mirada, subyacente a todo esto, una visión de culpa. Como el otro va a pasar, él va a pasar estas restricciones. Pero si vamos más atrás, nosotras... No hay que perder de vista la experiencia más profunda de todo esto.

Es una experiencia que tiene que pasar la conciencia, porque si no, todo esto no hubiera sucedido. Si apareció este virus, será creado por laboratorio. Tiene una función de aprendizaje. Lo podemos ver como algo puramente dramático. Hoy lo podemos ver, seguramente, como una experiencia que tiene un correlato profundo.

Ese correlato es que algo se quebró. Señores, algo se quebró en el modelo que vivíamos. Algo se cerró, se derrumbó. Se derrumbó un paradigma. Podría haber sido una guerra mundial, una pandemia, una catástrofe natural. Fue este pequeño bichito para mostrar al mundo la naturaleza caótica del universo, que el hombre no puede manipular absolutamente nada.

En su soberbia, el hombre ha creado un mundo material palpable de causa y efecto, regido por las leyes del mundo. Y parecería que, en ese nivel, todo está controlado. Todo lo podemos controlar, todo es predecible, ponderable, medible. Entonces, el hombre, en su ilusión, cree que puede controlar algo. Tiene misiles aéreos para que nadie lo pueda atacar.

Defensa le salió un pequeño bichito así de hoop para tapar a toda la humanidad, a toda la medicina, a toda la misilería. Un pequeño bichito que todavía ni siquiera fue aislado. Entonces, ¿qué quiere decir esto? ¿Por qué no tenemos una lectura más holística de todo eso? Nos está mostrando que un viejo paradigma de causa y efecto, como el que aprendimos a vivir, y que para que haya una causa tiene que haber un efecto, y para que haya un efecto tiene que haber una causa, eso se derrumbó.

Entró luz en una secuencia diferente. Hay personas que van a vivir esto como un trampolín a un nuevo estilo de vida, de abundancia, de diferentes modelos de pensar, de sentir y de presentar una realidad. Para otros va a ser una desgracia tremenda. Entonces, está dicho que lo que está sucediendo va a afectarnos en lo personal. Según muchos pronósticos, esto a mí me enseñó enormemente.

La pandemia para mí fue una maravilla porque me obligó a meterme para adentro. Voy a investigar en mi silencio. Aunque cosas no, pero el día que cosas iban saliendo a la superficie para ser integradas. Otros lo vieron como una desgracia. Otros partieron. Entonces, no nos podemos quedar con una visión muy lineal y como... porque esas visiones particulares donde salen los núcleos de nuestros anclajes, de nuestro determinismo, son los que frenan la abundancia.

La abundancia es el estado natural de la experiencia. Siempre está en la abundancia. Yo vivo al pie de un cerro Champaquí, que vive a tres mil metros, y por donde yo miro hay abundancia. La noche es increíble, como sea. Entonces, todo, absolutamente todo, es abundante en la experiencia, menos nuestra mente dual. La mente dual, la pequeña, la mente que elige una cosa y rechaza, vive siempre en ese espacio de la dualidad.

Mientras vive en el espacio de la dualidad, la abundancia no te va a visitar. ¿Por qué digo esto? Porque no puedes tener un montón de cosas materiales a través del esfuerzo titánico de una vida. Y bueno, es la forma de crear abundancia. Cosas materiales a través del esfuerzo es un camino que muchas personas creen que ese es el camino. Pero ese resultado se lleva puesto tu tiempo, tu salud, tu familia, tus sueños, tus historias de alegría.

Ese es un camino, y ese no es el camino de la abundancia. Porque no creer y abrir la perspectiva ya no venga del esfuerzo. Porque digo esto, porque el ser humano, en este plano, no es un obrero. El ser humano, ¿a qué vino? A manifestar nuestros talentos. Cuando manifestamos nuestros talentos, se transforma en un no trabajo. Cada uno sabrá que, cuando expresa un talento hacia la pintura, la arquitectura, las canciones, cualquier talento, eso no es trabajo.

Porque uno pierde la noción del tiempo y del espacio. Cuando uno está trabajando, está siempre con el reloj. Y cuando termina, es cuando termina. Además, la verdad es que está en casa: "Ya no aguanto más esto". Abajo es ese esfuerzo, esa condición heroica. Cuando uno expresa el talento, se transforma en la experiencia magnífica de mostrar un núcleo interior de absoluta condición, es decir, en la inspiración.

Es lo que surge, es inacabable. Y en vez de cansarte, querida, te genera una alegría que genera una condición vital estatal que rejuvenece. Esto no es trabajo. Si no, estamos en los dos, generarían abundancia enorme, disfrutable, donde el tiempo y el espacio se desvanecen. Y tienes que llamarte para ir a cenar. Así que no, no, y otra cosa: estoy en el alma. Estoy siendo la canción que surge del océano infinito de los talentos. Eso no tiene agotamiento; es infinito.

Esta es la diferencia entre lo que es el trabajo y lo que es el talento. Vinimos a manifestar los talentos. Lo que pasa es que toda la educación está condicionando a que los paneles... "No, nene, de esto vas a morir de hambre. Esto no lo hagas porque tú tienes que hacer la profesión que yo hice o tal cosa". Nos importan un montón de criterios, un montón de pensamientos, un montón de ideas que están por los talentos.

Si no son los talentos, cuando esos grandes, vas a pensar: "¿Cuál es el sentido?". Porque realmente no... bueno, no.

Y perder el sentido de la vida es perder la guía del alma que te va llevando tranquilamente a través del disfrute de esta existencia. Cortita, muy contenta, 80, 90 años, con mucha suerte. La vida es muy corta y muchas veces la hacemos más pequeña.

La vida es muy corta y le hacemos pequeña limitándonos con nuestra mente a un pequeño espacio donde nos movemos con seguridad. Porque salirnos de ese lugar de confort... "¿Qué va a ser de mí? ¿Qué va a ser si yo me sano de una enfermedad? ¿Por qué esta enfermedad me sirve para manipular a todo mi entorno?". La sanación es una experiencia de sanación también.

Fíjate cuánta historia tenemos normalmente que nos quita la abundancia. No confiamos en la abundancia. Confía. Vamos a hacer que nuestra mente, que nuestra inspiración, siempre nos apunte hacia el umbral de la abundancia. Toda esa abundancia... la mente del hombre.

Y ahí está el tema. Cuando decimos: "Si yo voy a mi mente, mi mente neurótica, la naturaleza de mi mente es neurótica. Vive en la dualidad, en el pensamiento limitante, en la ilusión de que hay un tiempo que pasa del pasado, presente al futuro". Si hubiera un flujo de tiempo, vives en esa ilusión, y esa ilusión genera una disociación de lo que es la realidad. La realidad es pura abundancia, y yo solo veo un fragmento de acuerdo a la proyección que tengo de mis ideas y de mis conceptos.

La existencia de los menos refleja. ¿Por qué? Para que me dé cuenta de que estoy pensando mal, fragmentadamente. Que no tengo pensamientos ilimitados, que no tengo pensamiento sincrónico, que no estoy hablando el lenguaje que debe hablar el universo. El universo habla en un lenguaje de profunda abundancia: la mente del hombre.

Entonces, aquí hay que hacer una especie de cirugía. Sabe que me hacía mi maestro. Yo entré en el sofá durante casi 20 años, que es durísimo, de la medicación. Cuando yo era muy jovencito, por una vez también fui jovencito y tenía el pelo negro. Yo creía que era un tipo inteligente y que, a través del intelecto, iba a conseguir... Vayas a ver qué cosas. Yo tenía una idea. No hoy. Entonces, él me miraba como: "Pobre pibe, ¿qué le pasa?".

Estaba hipertrofiado en la mente, con los conocimientos y todo, pero como si tuviera una biblioteca aquí, pero no era la experiencia visceral de mi vida. Entonces, me dice: "No, me encantaría que me traigas tres de tus mejores fotos, tres de tus mejores fotos con tres portarretratos, y luego, wikileaks del maestro que se lo va a poner en el altar". Me imaginaba entonces de administrar mejores fotos.

Bueno, mi maestro le cortó la cabeza a mis tres mejores fotos. Me las hacía ver todos los días en la cabecera de vista de mi cama. "Mira, se ven sin cabeza". Eso era durísimo. Si haces la prueba de muerte, se van a ver qué le pasa. Voy a decir que es tremendo, qué patético que es esto: verme sin cabeza. A ver si cabe. Había un umbral que no había conquistado todavía, que me obligó a bajar esos 20 centímetros y empezar a conectarme con mi corazón.

Y ahí empieza a cambiar la vida. Cuando se abre verdaderamente el chakra del corazón, ese chakra incluye todo el universo y a todo el multiverso. Esa es nuestra verdadera naturaleza. La conciencia étnica es abundancia. El lenguaje sincrónico del universo es abundancia, pero no para la mente. La mente le va a meter culpa, le va a meter juicio nuevamente, le va a meter creencia, le va a meter dogma. Le va a meter tantas cosas que lo va a distorsionar y vamos a hacer que la abundancia sea una autopista.

Muchísimas gracias.

Antes de empezar la actividad, maestro, me gustaría ver si es posible responder una pregunta que Sandra parece que tiene la mano alzada. ¿O ya no tienes preguntas? Aprovechen y pueden levantar su micrófono. No están bloqueados. Aprovechen, porque estas preguntas transforman nuestras vidas. Si se están abriendo a la posibilidad de que esto es un espacio para trabajar la abundancia...

Hola, ¿cómo están? Ya dale, Claudia.

Primero, muchas gracias, Na Wang, por la introducción. También, muchas gracias a Esperanza por organizar esto y por esta oportunidad. Quería hacer una pregunta respecto a un poco lo que interfiere con este espectro de abundancia, que sería cuando entra un poco la culpa. No sé si es culpa lo correcto decir, pero es como esta circunstancia. Te doy un ejemplo concreto: ahora estoy en Argentina, en Buenos Aires. Tenemos unas medidas relajadas en cuanto a la pandemia. Podemos salir, podemos movernos, pero tengo amigos en otras partes del mundo, colegas que ahora, mientras yo estoy aquí disfrutando y pudiendo moverme, están encerrados. No pueden salir por un lockdown.

Es como que uno disfruta y todo eso, pero empieza a pensar: "No, es como que me viene a la mente otra gente". No sé cómo... Esto de "yo estoy disfrutando y fulanito está ahí metido". Estas cosas de... No sé cómo decirte, esa mezcla entre culpa y solidaridad. No es mucho, pero es como que no es una alegría cuando hay otros que están pasando no tan fácil.

Sería más lindo si estuviéramos juntos. Entonces, siento que de alguna forma interfiere en mi abundancia, en este sentir pleno. La pregunta concreta sería: ¿cómo manejar estas situaciones? ¿Qué sería lo mejor en esta circunstancia para seguir manteniendo esta abundancia, este progreso excluido?

Claudia, es una muy buena pregunta porque ahí surge, cuando uno tiene ese tipo de mirada, subyacente a todo esto, una visión de culpa. Como el otro va a pasar, él va a pasar estas restricciones. Pero si vamos más atrás, nosotras... No hay que perder de vista la experiencia más profunda de todo esto.

Es una experiencia que tiene que pasar la conciencia, porque si no, todo esto no hubiera sucedido. Si apareció este virus, será creado por laboratorio. Tiene una función de aprendizaje. Lo podemos ver como algo puramente dramático. Hoy lo podemos ver, seguramente, como una experiencia que tiene un correlato profundo.

Ese correlato es que algo se quebró. Señores, algo se quebró en el modelo que vivíamos. Algo se cerró, se derrumbó. Se derrumbó un paradigma. Podría haber sido una guerra mundial, una pandemia, una catástrofe natural. Fue este pequeño bichito para mostrar al mundo la naturaleza caótica del universo, que el hombre no puede manipular absolutamente nada.

En su soberbia, el hombre ha creado un mundo material palpable de causa y efecto, regido por las leyes del mundo. Y parecería que, en ese nivel, todo está controlado. Todo lo podemos controlar, todo es predecible, ponderable, medible. Entonces, el hombre, en su ilusión, cree que puede controlar algo. Tiene misiles aéreos para que nadie lo pueda atacar.

Defensa le salió un pequeño bichito así de hoop para tapar a toda la humanidad, a toda la medicina, a toda la misilería. Un pequeño bichito que todavía ni siquiera fue aislado. Entonces, ¿qué quiere decir esto? ¿Por qué no tenemos una lectura más holística de todo eso? Nos está mostrando que un viejo paradigma de causa y efecto, como el que aprendimos a vivir, y que para que haya una causa tiene que haber un efecto, y para que haya un efecto tiene que haber una causa, eso se derrumbó.

Entró luz en una secuencia diferente. Hay personas que van a vivir esto como un trampolín a un nuevo estilo de vida, de abundancia, de diferentes modelos de pensar, de sentir y de presentar una realidad. Para otros va a ser una desgracia tremenda. Entonces, está dicho que lo que está sucediendo va a afectarnos en lo personal. Según muchos pronósticos, esto a mí me enseñó enormemente.

La pandemia para mí fue una maravilla porque me obligó a meterme para adentro. Voy a investigar en mi silencio. Aunque cosas no, pero el día que cosas iban saliendo a la superficie para ser integradas. Otros lo vieron como una desgracia. Otros partieron. Entonces, no nos podemos quedar con una visión muy lineal y como... porque esas visiones particulares donde salen los núcleos de nuestros anclajes, de nuestro determinismo, son los que frenan la abundancia.

La abundancia es el estado natural de la experiencia. Siempre está en la abundancia. Yo vivo al pie de un cerro Champaquí, que vive a tres mil metros, y por donde yo miro hay abundancia. La noche es increíble, como sea. Entonces, todo, absolutamente todo, es abundante en la experiencia, menos nuestra mente dual. La mente dual, la pequeña, la mente que elige una cosa y rechaza, vive siempre en ese espacio de la dualidad.

Mientras vive en el espacio de la dualidad, la abundancia no te va a visitar. ¿Por qué digo esto? Porque no puedes tener un montón de cosas materiales a través del esfuerzo titánico de una vida. Y bueno, es la forma de crear abundancia. Cosas materiales a través del esfuerzo es un camino que muchas personas creen que ese es el camino. Pero ese resultado se lleva puesto tu tiempo, tu salud, tu familia, tus sueños, tus historias de alegría.

Ese es un camino, y ese no es el camino de la abundancia. Porque no creer y abrir la perspectiva ya no venga del esfuerzo. Porque digo esto, porque el ser humano, en este plano, no es un obrero. El ser humano, ¿a qué vino? A manifestar nuestros talentos. Cuando manifestamos nuestros talentos, se transforma en un no trabajo. Cada uno sabrá que, cuando expresa un talento hacia la pintura, la arquitectura, las canciones, cualquier talento, eso no es trabajo.

Porque uno pierde la noción del tiempo y del espacio. Cuando uno está trabajando, está siempre con el reloj. Y cuando termina, es cuando termina. Además, la verdad es que está en casa: "Ya no aguanto más esto". Abajo es ese esfuerzo, esa condición heroica. Cuando uno expresa el talento, se transforma en la experiencia magnífica de mostrar un núcleo interior de absoluta condición, es decir, en la inspiración.

Es lo que surge, es inacabable. Y en vez de cansarte, querida, te genera una alegría que genera una condición vital estatal que rejuvenece. Esto no es trabajo. Si no, estamos en los dos, generarían abundancia enorme, disfrutable, donde el tiempo y el espacio se desvanecen. Y tienes que llamarte para ir a cenar. Así que no, no, y otra cosa: estoy en el alma. Estoy siendo la canción que surge del océano infinito de los talentos. Eso no tiene agotamiento; es infinito.

Esta es la diferencia entre lo que es el trabajo y lo que es el talento. Vinimos a manifestar los talentos. Lo que pasa es que toda la educación está condicionando a que los paneles... "No, nene, de esto vas a morir de hambre. Esto no lo hagas porque tú tienes que hacer la profesión que yo hice o tal cosa". Nos importan un montón de criterios, un montón de pensamientos, un montón de ideas que están por los talentos.

Si no son los talentos, cuando esos grandes, vas a pensar: "¿Cuál es el sentido?". Porque realmente no... bueno, no.

Y perder el sentido de la vida es perder la guía del alma que te va llevando tranquilamente a través del disfrute de esta existencia. Cortita, muy contenta, 80, 90 años, con mucha suerte. La vida es muy corta y muchas veces la hacemos más pequeña.

La vida es muy corta y le hacemos pequeña limitándonos con nuestra mente a un pequeño espacio donde nos movemos con seguridad. Porque salirnos de ese lugar de confort... "¿Qué va a ser de mí? ¿Qué va a ser si yo me sano de una enfermedad? ¿Por qué esta enfermedad me sirve para manipular a todo mi entorno?". La sanación es una experiencia de sanación también.

Fíjate cuánta historia tenemos normalmente que nos quita la abundancia. No confiamos en la abundancia. Confía. Vamos a hacer que nuestra mente, que nuestra inspiración, siempre nos apunte hacia el umbral de la abundancia. Toda esa abundancia... la mente del hombre.

Y ahí está el tema. Cuando decimos: "Si yo voy a mi mente, mi mente neurótica, la naturaleza de mi mente es neurótica. Vive en la dualidad, en el pensamiento limitante, en la ilusión de que hay un tiempo que pasa del pasado, presente al futuro". Si hubiera un flujo de tiempo, vives en esa ilusión, y esa ilusión genera una disociación de lo que es la realidad. La realidad es pura abundancia, y yo solo veo un fragmento de acuerdo a la proyección que tengo de mis ideas y de mis conceptos.

La existencia de los menos refleja. ¿Por qué? Para que me dé cuenta de que estoy pensando mal, fragmentadamente. Que no tengo pensamientos ilimitados, que no tengo pensamiento sincrónico, que no estoy hablando el lenguaje que debe hablar el universo. El universo habla en un lenguaje de profunda abundancia: la mente del hombre.

Entonces, aquí hay que hacer una especie de cirugía. Sabe que me hacía mi maestro. Yo entré en el sofá durante casi 20 años, que es durísimo, de la medicación. Cuando yo era muy jovencito, por una vez también fui jovencito y tenía el pelo negro. Yo creía que era un tipo inteligente y que, a través del intelecto, iba a conseguir... Vayas a ver qué cosas. Yo tenía una idea. No hoy. Entonces, él me miraba como: "Pobre pibe, ¿qué le pasa?".

Estaba hipertrofiado en la mente, con los conocimientos y todo, pero como si tuviera una biblioteca aquí, pero no era la experiencia visceral de mi vida. Entonces, me dice: "No, me encantaría que me traigas tres de tus mejores fotos, tres de tus mejores fotos con tres portarretratos, y luego, wikileaks del maestro que se lo va a poner en el altar". Me imaginaba entonces de administrar mejores fotos.

Bueno, mi maestro le cortó la cabeza a mis tres mejores fotos. Me las hacía ver todos los días en la cabecera de vista de mi cama. "Mira, se ven sin cabeza". Eso era durísimo. Si haces la prueba de muerte, se van a ver qué le pasa. Voy a decir que es tremendo, qué patético que es esto: verme sin cabeza. A ver si cabe. Había un umbral que no había conquistado todavía, que me obligó a bajar esos 20 centímetros y empezar a conectarme con mi corazón.

Y ahí empieza a cambiar la vida. Cuando se abre verdaderamente el chakra del corazón, ese chakra incluye todo el universo y a todo el multiverso. Esa es nuestra verdadera naturaleza. La conciencia étnica es abundancia. El lenguaje sincrónico del universo es abundancia, pero no para la mente. La mente le va a meter culpa, le va a meter juicio nuevamente, le va a meter creencia, le va a meter dogma. Le va a meter tantas cosas que lo va a distorsionar y vamos a hacer que la abundancia sea una autopista.

Muchísimas gracias.

Antes de empezar la actividad, maestro, me gustaría ver si es posible responder una pregunta que Sandra parece que tiene la mano alzada. ¿O ya no tienes preguntas? Aprovechen y pueden levantar su micrófono. No están bloqueados. Aprovechen, porque estas preguntas transforman nuestras vidas. Si se están abriendo a la posibilidad de que esto es un espacio para trabajar la abundancia...

Hola, ¿cómo están? Ya dale, Claudia.

Primero, muchas gracias, Na Wang, por la introducción. También, muchas gracias a Esperanza por organizar esto y por esta oportunidad. Quería hacer una pregunta respecto a un poco lo que interfiere con este espectro de abundancia, que sería cuando entra un poco la culpa. No sé si es culpa lo correcto decir, pero es como esta circunstancia. Te doy un ejemplo concreto: ahora estoy en Argentina, en Buenos Aires. Tenemos unas medidas relajadas en cuanto a la pandemia. Podemos salir, podemos movernos, pero tengo amigos en otras partes del mundo, colegas que ahora, mientras yo estoy aquí disfrutando y pudiendo moverme, están encerrados. No pueden salir por un lockdown.

Es como que uno disfruta y todo eso, pero empieza a pensar: "No, es como que me viene a la mente otra gente". No sé cómo... Esto de "yo estoy disfrutando y fulanito está ahí metido". Estas cosas de... No sé cómo decirte, esa mezcla entre culpa y solidaridad. No es mucho, pero es como que no es una alegría cuando hay otros que están pasando no tan fácil.

Sería más lindo si estuviéramos juntos. Entonces, siento que de alguna forma interfiere en mi abundancia, en este sentir pleno. La pregunta concreta sería: ¿cómo manejar estas situaciones? ¿Qué sería lo mejor en esta circunstancia para seguir manteniendo esta abundancia, este progreso excluido?

Claudia, es una muy buena pregunta porque ahí surge, cuando uno tiene ese tipo de mirada, subyacente a todo esto, una visión de culpa. Como el otro va a pasar, él va a pasar estas restricciones. Pero si vamos más atrás, nosotras... No hay que perder de vista la experiencia más profunda de todo esto.

Es una experiencia que tiene que pasar la conciencia, porque si no, todo esto no hubiera sucedido. Si apareció este virus, será creado por laboratorio. Tiene una función de aprendizaje. Lo podemos ver como algo puramente dramático. Hoy lo podemos ver, seguramente, como una experiencia que tiene un correlato profundo.

Ese correlato es que algo se quebró. Señores, algo se quebró en el modelo que vivíamos. Algo se cerró, se derrumbó. Se derrumbó un paradigma. Podría haber sido una guerra mundial, una pandemia, una catástrofe natural. Fue este pequeño bichito para mostrar al mundo la naturaleza caótica del universo, que el hombre no puede manipular absolutamente nada.

En su soberbia, el hombre ha creado un mundo material palpable de causa y efecto, regido por las leyes del mundo. Y parecería que, en ese nivel, todo está controlado. Todo lo podemos controlar, todo es predecible, ponderable, medible. Entonces, el hombre, en su ilusión, cree que puede controlar algo. Tiene misiles aéreos para que nadie lo pueda atacar.

Defensa le salió un pequeño bichito así de hoop para tapar a toda la humanidad, a toda la medicina, a toda la misilería. Un pequeño bichito que todavía ni siquiera fue aislado. Entonces, ¿qué quiere decir esto? ¿Por qué no tenemos una lectura más holística de todo eso? Nos está mostrando que un viejo paradigma de causa y efecto, como el que aprendimos a vivir, y que para que haya una causa tiene que haber un efecto, y para que haya un efecto tiene que haber una causa, eso se derrumbó.

Entró luz en una secuencia diferente. Hay personas que van a vivir esto como un trampolín a un nuevo estilo de vida, de abundancia, de diferentes modelos de pensar, de sentir y de presentar una realidad. Para otros va a ser una desgracia tremenda. Entonces, está dicho que lo que está sucediendo va a afectarnos en lo personal. Según muchos pronósticos, esto a mí me enseñó enormemente.

La pandemia para mí fue una maravilla porque me obligó a meterme para adentro. Voy a investigar en mi silencio. Aunque cosas no, pero el día que cosas iban saliendo a la superficie para ser integradas. Otros lo vieron como una desgracia. Otros partieron. Entonces, no nos podemos quedar con una visión muy lineal y como... porque esas visiones particulares donde salen los núcleos de nuestros anclajes, de nuestro determinismo, son los que frenan la abundancia.

La abundancia es el estado natural de la experiencia. Siempre está en la abundancia. Yo vivo al pie de un cerro Champaquí, que vive a tres mil metros, y por donde yo miro hay abundancia. La noche es increíble, como sea. Entonces, todo, absolutamente todo, es abundante en la experiencia, menos nuestra mente dual. La mente dual, la pequeña, la mente que elige una cosa y rechaza, vive siempre en ese espacio de la dualidad.

Mientras vive en el espacio de la dualidad, la abundancia no te va a visitar. ¿Por qué digo esto? Porque no puedes tener un montón de cosas materiales a través del esfuerzo titánico de una vida. Y bueno, es la forma de crear abundancia. Cosas materiales a través del esfuerzo es un camino que muchas personas creen que ese es el camino. Pero ese resultado se lleva puesto tu tiempo, tu salud, tu familia, tus sueños, tus historias de alegría.

Ese es un camino, y ese no es el camino de la abundancia. Porque no creer y abrir la perspectiva ya no venga del esfuerzo. Porque digo esto, porque el ser humano, en este plano, no es un obrero. El ser humano, ¿a qué vino? A manifestar nuestros talentos. Cuando manifestamos nuestros talentos, se transforma en un no trabajo. Cada uno sabrá que, cuando expresa un talento hacia la pintura, la arquitectura, las canciones, cualquier talento, eso no es trabajo.

Porque uno pierde la noción del tiempo y del espacio. Cuando uno está trabajando, está siempre con el reloj. Y cuando termina, es cuando termina. Además, la verdad es que está en casa: "Ya no aguanto más esto". Abajo es ese esfuerzo, esa condición heroica. Cuando uno expresa el talento, se transforma en la experiencia magnífica de mostrar un núcleo interior de absoluta condición, es decir, en la inspiración.

Es lo que surge, es inacabable. Y en vez de cansarte, querida, te genera una alegría que genera una condición vital estatal que rejuvenece. Esto no es trabajo. Si no, estamos en los dos, generarían abundancia enorme, disfrutable, donde el tiempo y el espacio se desvanecen. Y tienes que llamarte para ir a cenar. Así que no, no, y otra cosa: estoy en el alma. Estoy siendo la canción que surge del océano infinito de los talentos. Eso no tiene agotamiento; es infinito.

Esta es la diferencia entre lo que es el trabajo y lo que es el talento. Vinimos a manifestar los talentos. Lo que pasa es que toda la educación está condicionando a que los paneles... "No, nene, de esto vas a morir de hambre. Esto no lo hagas porque tú tienes que hacer la profesión que yo hice o tal cosa". Nos importan un montón de criterios, un montón de pensamientos, un montón de ideas que están por los talentos.

Si no son los talentos, cuando esos grandes, vas a pensar: "¿Cuál es el sentido?". Porque realmente no... bueno, no.

Y perder el sentido de la vida es perder la guía del alma que te va llevando tranquilamente a través del disfrute de esta existencia. Cortita, muy contenta, 80, 90 años, con mucha suerte. La vida es muy corta y muchas veces la hacemos más pequeña.

La vida es muy corta y le hacemos pequeña limitándonos con nuestra mente a un pequeño espacio donde nos movemos con seguridad. Porque salirnos de ese lugar de confort... "¿Qué va a ser de mí? ¿Qué va a ser si yo me sano de una enfermedad? ¿Por qué esta enfermedad me sirve para manipular a todo mi entorno?". La sanación es una experiencia de sanación también.

Fíjate cuánta historia tenemos normalmente que nos quita la abundancia. No confiamos en la abundancia. Confía. Vamos a hacer que nuestra mente, que nuestra inspiración, siempre nos apunte hacia el umbral de la abundancia. Toda esa abundancia... la mente del hombre.

Y ahí está el tema. Cuando decimos: "Si yo voy a mi mente, mi mente neurótica, la naturaleza de mi mente es neurótica. Vive en la dualidad, en el pensamiento limitante, en la ilusión de que hay un tiempo que pasa del pasado, presente al futuro". Si hubiera un flujo de tiempo, vives en esa ilusión, y esa ilusión genera una disociación de lo que es la realidad. La realidad es pura abundancia, y yo solo veo un fragmento de acuerdo a la proyección que tengo de mis ideas y de mis conceptos.

La existencia de los menos refleja. ¿Por qué? Para que me dé cuenta de que estoy pensando mal, fragmentadamente. Que no tengo pensamientos ilimitados, que no tengo pensamiento sincrónico, que no estoy hablando el lenguaje que debe hablar el universo. El universo habla en un lenguaje de profunda abundancia: la mente del hombre.

Entonces, aquí hay que hacer una especie de cirugía. Sabe que me hacía mi maestro. Yo entré en el sofá durante casi 20 años, que es durísimo, de la medicación. Cuando yo era muy jovencito, por una vez también fui jovencito y tenía el pelo negro. Yo creía que era un tipo inteligente y que, a través del intelecto, iba a conseguir... Vayas a ver qué cosas. Yo tenía una idea. No hoy. Entonces, él me miraba como: "Pobre pibe, ¿qué le pasa?".

Estaba hipertrofiado en la mente, con los conocimientos y todo, pero como si tuviera una biblioteca aquí, pero no era la experiencia visceral de mi vida. Entonces, me dice: "No, me encantaría que me traigas tres de tus mejores fotos, tres de tus mejores fotos con tres portarretratos, y luego, wikileaks del maestro que se lo va a poner en el altar". Me imaginaba entonces de administrar mejores fotos.

Bueno, mi maestro le cortó la cabeza a mis tres mejores fotos. Me las hacía ver todos los días en la cabecera de vista de mi cama. "Mira, se ven sin cabeza". Eso era durísimo. Si haces la prueba de muerte, se van a ver qué le pasa. Voy a decir que es tremendo, qué patético que es esto: verme sin cabeza. A ver si cabe. Había un umbral que no había conquistado todavía, que me obligó a bajar esos 20 centímetros y empezar a conectarme con mi corazón.

Y ahí empieza a cambiar la vida. Cuando se abre verdaderamente el chakra del corazón, ese chakra incluye todo el universo y a todo el multiverso. Esa es nuestra verdadera naturaleza. La conciencia étnica es abundancia. El lenguaje sincrónico del universo es abundancia, pero no para la mente. La mente le va a meter culpa, le va a meter juicio nuevamente, le va a meter creencia, le va a meter dogma. Le va a meter tantas cosas que lo va a distorsionar y vamos a hacer que la abundancia sea una autopista.

Muchísimas gracias.

Antes de empezar la actividad, maestro, me gustaría ver si es posible responder una pregunta que Sandra parece que tiene la mano alzada. ¿O ya no tienes preguntas? Aprovechen y pueden levantar su micrófono. No están bloqueados. Aprovechen, porque estas preguntas transforman nuestras vidas. Si se están abriendo a la posibilidad de que esto es un espacio para trabajar la abundancia...

Hola, ¿cómo están? Ya dale, Claudia.

Primero, muchas gracias, Na Wang, por la introducción. También, muchas gracias a Esperanza por organizar esto y por esta oportunidad. Quería hacer una pregunta respecto a un poco lo que interfiere con este espectro de abundancia, que sería cuando entra un poco la culpa. No sé si es culpa lo correcto decir, pero es como esta circunstancia. Te doy un ejemplo concreto: ahora estoy en Argentina, en Buenos Aires. Tenemos unas medidas relajadas en cuanto a la pandemia. Podemos salir, podemos movernos, pero tengo amigos en otras partes del mundo, colegas que ahora, mientras yo estoy aquí disfrutando y pudiendo moverme, están encerrados. No pueden salir por un lockdown.

Es como que uno disfruta y todo eso, pero empieza a pensar: "No, es como que me viene a la mente otra gente". No sé cómo... Esto de "yo estoy disfrutando y fulanito está ahí metido". Estas cosas de... No sé cómo decirte, esa mezcla entre culpa y solidaridad. No es mucho, pero es como que no es una alegría cuando hay otros que están pasando no tan fácil.

Sería más lindo si estuviéramos juntos. Entonces, siento que de alguna forma interfiere en mi abundancia, en este sentir pleno. La pregunta concreta sería: ¿cómo manejar estas situaciones? ¿Qué sería lo mejor en esta circunstancia para seguir manteniendo esta abundancia, este progreso excluido?

Claudia, es una muy buena pregunta porque ahí surge, cuando uno tiene ese tipo de mirada, subyacente a todo esto, una visión de culpa. Como el otro va a pasar, él va a pasar estas restricciones. Pero si vamos más atrás, nosotras... No hay que perder de vista la experiencia más profunda de todo esto.

Es una experiencia que tiene que pasar la conciencia, porque si no, todo esto no hubiera sucedido. Si apareció este virus, será creado por laboratorio. Tiene una función de aprendizaje. Lo podemos ver como algo puramente dramático. Hoy lo podemos ver, seguramente, como una experiencia que tiene un correlato profundo.

Ese correlato es que algo se quebró. Señores, algo se quebró en el modelo que vivíamos. Algo se cerró, se derrumbó. Se derrumbó un paradigma. Podría haber sido una guerra mundial, una pandemia, una catástrofe natural. Fue este pequeño bichito para mostrar al mundo la naturaleza caótica del universo, que el hombre no puede manipular absolutamente nada.

En su soberbia, el hombre ha creado un mundo material palpable de causa y efecto, regido por las leyes del mundo. Y parecería que, en ese nivel, todo está controlado. Todo lo podemos controlar, todo es predecible, ponderable, medible. Entonces, el hombre, en su ilusión, cree que puede controlar algo. Tiene misiles aéreos para que nadie lo pueda atacar.

Defensa le salió un pequeño bichito así de hoop para tapar a toda la humanidad, a toda la medicina, a toda la misilería. Un pequeño bichito que todavía ni siquiera fue aislado. Entonces, ¿qué quiere decir esto? ¿Por qué no tenemos una lectura más holística de todo eso? Nos está mostrando que un viejo paradigma de causa y efecto, como el que aprendimos a vivir, y que para que haya una causa tiene que haber un efecto, y para que haya un efecto tiene que haber una causa, eso se derrumbó.

Entró luz en una secuencia diferente. Hay personas que van a vivir esto como un trampolín a un nuevo estilo de vida, de abundancia, de diferentes modelos de pensar, de sentir y de presentar una realidad. Para otros va a ser una desgracia tremenda. Entonces, está dicho que lo que está sucediendo va a afectarnos en lo personal. Según muchos pronósticos, esto a mí me enseñó enormemente.

La pandemia para mí fue una maravilla porque me obligó a meterme para adentro. Voy a investigar en mi silencio. Aunque cosas no, pero el día que cosas iban saliendo a la superficie para ser integradas. Otros lo vieron como una desgracia. Otros partieron. Entonces, no nos podemos quedar con una visión muy lineal y como... porque esas visiones particulares donde salen los núcleos de nuestros anclajes, de nuestro determinismo, son los que frenan la abundancia.

La abundancia es el estado natural de la experiencia. Siempre está en la abundancia. Yo vivo al pie de un cerro Champaquí, que vive a tres mil metros, y por donde yo miro hay abundancia. La noche es increíble, como sea. Entonces, todo, absolutamente todo, es abundante en la experiencia, menos nuestra mente dual. La mente dual, la pequeña, la mente que elige una cosa y rechaza, vive siempre en ese espacio de la dualidad.

Mientras vive en el espacio de la dualidad, la abundancia no te va a visitar. ¿Por qué digo esto? Porque no puedes tener un montón de cosas materiales a través del esfuerzo titánico de una vida. Y bueno, es la forma de crear abundancia. Cosas materiales a través del esfuerzo es un camino que muchas personas creen que ese es el camino. Pero ese resultado se lleva puesto tu tiempo, tu salud, tu familia, tus sueños, tus historias de alegría.

Ese es un camino, y ese no es el camino de la abundancia. Porque no creer y abrir la perspectiva ya no venga del esfuerzo. Porque digo esto, porque el ser humano, en este plano, no es un obrero. El ser humano, ¿a qué vino? A manifestar nuestros talentos. Cuando manifestamos nuestros talentos, se transforma en un no trabajo. Cada uno sabrá que, cuando expresa un talento hacia la pintura, la arquitectura, las canciones, cualquier talento, eso no es trabajo.

Porque uno pierde la noción del tiempo y del espacio. Cuando uno está trabajando, está siempre con el reloj. Y cuando termina, es cuando termina. Además, la verdad es que está en casa: "Ya no aguanto más esto". Abajo es ese esfuerzo, esa condición heroica. Cuando uno expresa el talento, se transforma en la experiencia magnífica de mostrar un núcleo interior de absoluta condición, es decir, en la inspiración.

Es lo que surge, es inacabable. Y en vez de cansarte, querida, te genera una alegría que genera una condición vital estatal que rejuvenece. Esto no es trabajo. Si no, estamos en los dos, generarían abundancia enorme, disfrutable, donde el tiempo y el espacio se desvanecen. Y tienes que llamarte para ir a cenar. Así que no, no, y otra cosa: estoy en el alma. Estoy siendo la canción que surge del océano infinito de los talentos. Eso no tiene agotamiento; es infinito.

Esta es la diferencia entre lo que es el trabajo y lo que es el talento. Vinimos a manifestar los talentos. Lo que pasa es que toda la educación está condicionando a que los paneles... "No, nene, de esto vas a morir de hambre. Esto no lo hagas porque tú tienes que hacer la profesión que yo hice o tal cosa". Nos importan un montón de criterios, un montón de pensamientos, un montón de ideas que están por los talentos.

Si no son los talentos, cuando esos grandes, vas a pensar: "¿Cuál es el sentido?". Porque realmente no... bueno, no.

Y perder el sentido de la vida es perder la guía del alma que te va llevando tranquilamente a través del disfrute de esta existencia. Cortita, muy contenta, 80, 90 años, con mucha suerte. La vida es muy corta y muchas veces la hacemos más pequeña.

La vida es muy corta y le hacemos pequeña limitándonos con nuestra mente a un pequeño espacio donde nos movemos con seguridad. Porque salirnos de ese lugar de confort... "¿Qué va a ser de mí? ¿Qué va a ser si yo me sano de una enfermedad? ¿Por qué esta enfermedad me sirve para manipular a todo mi entorno?". La sanación es una experiencia de sanación también.

Fíjate cuánta historia tenemos normalmente que nos quita la abundancia. No confiamos en la abundancia. Confía. Vamos a hacer que nuestra mente, que nuestra inspiración, siempre nos apunte hacia el umbral de la abundancia. Toda esa abundancia... la mente del hombre.

Y ahí está el tema. Cuando decimos: "Si yo voy a mi mente, mi mente neurótica, la naturaleza de mi mente es neurótica. Vive en la dualidad, en el pensamiento limitante, en la ilusión de que hay un tiempo que pasa del pasado, presente al futuro". Si hubiera un flujo de tiempo, vives en esa ilusión, y esa ilusión genera una disociación de lo que es la realidad. La realidad es pura abundancia, y yo solo veo un fragmento de acuerdo a la proyección que tengo de mis ideas y de mis conceptos.

La existencia de los menos refleja. ¿Por qué? Para que me dé cuenta de que estoy pensando mal, fragmentadamente. Que no tengo pensamientos ilimitados, que no tengo pensamiento sincrónico, que no estoy hablando el lenguaje que debe hablar el universo. El universo habla en un lenguaje de profunda abundancia: la mente del hombre.

Entonces, aquí hay que hacer una especie de cirugía. Sabe que me hacía mi maestro. Yo entré en el sofá durante casi 20 años, que es durísimo, de la medicación. Cuando yo era muy jovencito, por una vez también fui jovencito y tenía el pelo negro. Yo creía que era un tipo inteligente y que, a través del intelecto, iba a conseguir... Vayas a ver qué cosas. Yo tenía una idea. No hoy. Entonces, él me miraba como: "Pobre pibe, ¿qué le pasa?".

Estaba hipertrofiado en la mente, con los conocimientos y todo, pero como si tuviera una biblioteca aquí, pero no era la experiencia visceral de mi vida. Entonces, me dice: "No, me encantaría que me traigas tres de tus mejores fotos, tres de tus mejores fotos con tres portarretratos, y luego, wikileaks del maestro que se lo va a poner en el altar". Me imaginaba entonces de administrar mejores fotos.

Bueno, mi maestro le cortó la cabeza a mis tres mejores fotos. Me las hacía ver todos los días en la cabecera de vista de mi cama. "Mira, se ven sin cabeza". Eso era durísimo. Si haces la prueba de muerte, se van a ver qué le pasa. Voy a decir que es tremendo, qué patético que es esto: verme sin cabeza. A ver si cabe. Había un umbral que no había conquistado todavía, que me obligó a bajar esos 20 centímetros y empezar a conectarme con mi corazón.

Y ahí empieza a cambiar la vida. Cuando se abre verdaderamente el chakra del corazón, ese chakra incluye todo el universo y a todo el multiverso. Esa es nuestra verdadera naturaleza. La conciencia étnica es abundancia. El lenguaje sincrónico del universo es abundancia, pero no para la mente. La mente le va a meter culpa, le va a meter juicio nuevamente, le va a meter creencia, le va a meter dogma. Le va a meter tantas cosas que lo va a distorsionar y vamos a hacer que la abundancia sea una autopista.

Muchísimas gracias.

Antes de empezar la actividad, maestro, me gustaría ver si es posible responder una pregunta que Sandra parece que tiene la mano alzada. ¿O ya no tienes preguntas? Aprovechen y pueden levantar su micrófono. No están bloqueados. Aprovechen, porque estas preguntas transforman nuestras vidas. Si se están abriendo a la posibilidad de que esto es un espacio para trabajar la abundancia...

Hola, ¿cómo están? Ya dale, Claudia.

Primero, muchas gracias, Na Wang, por la introducción. También, muchas gracias a Esperanza por organizar esto y por esta oportunidad. Quería hacer una pregunta respecto a un poco lo que interfiere con este espectro de abundancia, que sería cuando entra un poco la culpa. No sé si es culpa lo correcto decir, pero es como esta circunstancia. Te doy un ejemplo concreto: ahora estoy en Argentina, en Buenos Aires. Tenemos unas medidas relajadas en cuanto a la pandemia. Podemos salir, podemos movernos, pero tengo amigos en otras partes del mundo, colegas que ahora, mientras yo estoy aquí disfrutando y pudiendo moverme, están encerrados. No pueden salir por un lockdown.

Es como que uno disfruta y todo eso, pero empieza a pensar: "No, es como que me viene a la mente otra gente". No sé cómo... Esto de "yo estoy disfrutando y fulanito está ahí metido". Estas cosas de... No sé cómo decirte, esa mezcla entre culpa y solidaridad. No es mucho, pero es como que no es una alegría cuando hay otros que están pasando no tan fácil.

Sería más lindo si estuviéramos juntos. Entonces, siento que de alguna forma interfiere en mi abundancia, en este sentir pleno. La pregunta concreta sería: ¿cómo manejar estas situaciones? ¿Qué sería lo mejor en esta circunstancia para seguir manteniendo esta abundancia, este progreso excluido?

Claudia, es una muy buena pregunta porque ahí surge, cuando uno tiene ese tipo de mirada, subyacente a todo esto, una visión de culpa. Como el otro va a pasar, él va a pasar estas restricciones. Pero si vamos más atrás, nosotras... No hay que perder de vista la experiencia más profunda de todo esto.

Es una experiencia que tiene que pasar la conciencia, porque si no, todo esto no hubiera sucedido. Si apareció este virus, será creado por laboratorio. Tiene una función de aprendizaje. Lo podemos ver como algo puramente dramático. Hoy lo podemos ver, seguramente, como una experiencia que tiene un correlato profundo.

Ese correlato es que algo se quebró. Señores, algo se quebró en el modelo que vivíamos. Algo se cerró, se derrumbó. Se derrumbó un paradigma. Podría haber sido una guerra mundial, una pandemia, una catástrofe natural. Fue este pequeño bichito para mostrar al mundo la naturaleza caótica del universo, que el hombre no puede manipular absolutamente nada.

En su soberbia, el hombre ha creado un mundo material palpable de causa y efecto, regido por las leyes del mundo. Y parecería que, en ese nivel, todo está controlado. Todo lo podemos controlar, todo es predecible, ponderable, medible. Entonces, el hombre, en su ilusión, cree que puede controlar algo. Tiene misiles aéreos para que nadie lo pueda atacar.

Defensa le salió un pequeño bichito así de hoop para tapar a toda la humanidad, a toda la medicina, a toda la misilería. Un pequeño bichito que todavía ni siquiera fue aislado. Entonces, ¿qué quiere decir esto? ¿Por qué no tenemos una lectura más holística de todo eso? Nos está mostrando que un viejo paradigma de causa y efecto, como el que aprendimos a vivir, y que para que haya una causa tiene que haber un efecto, y para que haya un efecto tiene que haber una causa, eso se derrumbó.

Entró luz en una secuencia diferente. Hay personas que van a vivir esto como un trampolín a un nuevo estilo de vida, de abundancia, de diferentes modelos de pensar, de sentir y de presentar una realidad. Para otros va a ser una desgracia tremenda. Entonces, está dicho que lo que está sucediendo va a afectarnos en lo personal. Según muchos pronósticos, esto a mí me enseñó enormemente.

La pandemia para mí fue una maravilla porque me obligó a meterme para adentro. Voy a investigar en mi silencio. Aunque cosas no, pero el día que cosas iban saliendo a la superficie para ser integradas. Otros lo vieron como una desgracia. Otros partieron. Entonces, no nos podemos quedar con una visión muy lineal y como... porque esas visiones particulares donde salen los núcleos de nuestros anclajes, de nuestro determinismo, son los que frenan la abundancia.

La abundancia es el estado natural de la experiencia. Siempre está en la abundancia. Yo vivo al pie de un cerro Champaquí, que vive a tres mil metros, y por donde yo miro hay abundancia. La noche es increíble, como sea. Entonces, todo, absolutamente todo, es abundante en la experiencia, menos nuestra mente dual. La mente dual, la pequeña, la mente que elige una cosa y rechaza, vive siempre en ese espacio de la dualidad.

Mientras vive en el espacio de la dualidad, la abundancia no te va a visitar. ¿Por qué digo esto? Porque no puedes tener un montón de cosas materiales a través del esfuerzo titánico de una vida. Y bueno, es la forma de crear abundancia. Cosas materiales a través del esfuerzo es un camino que muchas personas creen que ese es el camino. Pero ese resultado se lleva puesto tu tiempo, tu salud, tu familia, tus sueños, tus historias de alegría.

Ese es un camino, y ese no es el camino de la abundancia. Porque no creer y abrir la perspectiva ya no venga del esfuerzo. Porque digo esto, porque el ser humano, en este plano, no es un obrero. El ser humano, ¿a qué vino? A manifestar nuestros talentos. Cuando manifestamos nuestros talentos, se transforma en un no trabajo. Cada uno sabrá que, cuando expresa un talento hacia la pintura, la arquitectura, las canciones, cualquier talento, eso no es trabajo.

Porque uno pierde la noción del tiempo y del espacio. Cuando uno está trabajando, está siempre con el reloj. Y cuando termina, es cuando termina. Además, la verdad es que está en casa: "Ya no aguanto más esto". Abajo es ese esfuerzo, esa condición heroica. Cuando uno expresa el talento, se transforma en la experiencia magnífica de mostrar un núcleo interior de absoluta condición, es decir, en la inspiración.

Es lo que surge, es inacabable. Y en vez de cansarte, querida, te genera una alegría que genera una condición vital estatal que rejuvenece. Esto no es trabajo. Si no, estamos en los dos, generarían abundancia enorme, disfrutable, donde el tiempo y el espacio se desvanecen. Y tienes que llamarte para ir a cenar. Así que no, no, y otra cosa: estoy en el alma. Estoy siendo la canción que surge del océano infinito de los talentos. Eso no tiene agotamiento; es infinito.

Esta es la diferencia entre lo que es el trabajo y lo que es el talento. Vinimos a manifestar los talentos. Lo que pasa es que toda la educación está condicionando a que los paneles... "No, nene, de esto vas a morir de hambre. Esto no lo hagas porque tú tienes que hacer la profesión que yo hice o tal cosa". Nos importan un montón de criterios, un montón de pensamientos, un montón de ideas que están por los talentos.

Si no son los talentos, cuando esos grandes, vas a pensar: "¿Cuál es el sentido?". Porque realmente no... bueno, no.

Y perder el sentido de la vida es perder la guía del alma que te va llevando tranquilamente a través del disfrute.